C. IVLI CAESARIS COMMENTARIORVM

DE BELLO GALLICO


LIBER SEPTIMVS


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I. Sosegada ya la Galia, César, conforme a su resolución, parte para Italia a presidir las juntas. Aquí tiene noticia de la muerte de Publio Clodio. Sabiendo asimismo que por decreto del Senado todos los mozos de Italia eran obligados a alistarse, dispone hacer levas en toda la provincia. Espárcense luego estas nuevas por la Galia Transalpina, abultándolas, y poniendo de su casa los galos lo que parecía consiguiente: «que detenido César por las turbulencias de Roma, no podía durante las diferencias venir al ejército». Con esta ocasión, los que ya de antemano estaban desabridos por el imperio del Pueblo Romano, empiezan con mayor libertad y descaro a tratar de guerra. Citándose los grandes a consejo en los montes y lugares retirados, quéjanse de la muerte de Acón; y reflexionando que otro tanto puede sucederles a ellos mismos, laméntanse de la común desventura de la Galia. No hay premios ni galardones que no prometan al que primero levante bandera y arriesgue su vida por la libertad de la patria. Ante todas cosas, dicen: «Mientras la conspiración está secreta, se ha de procurar cerrar a César el paso al ejército; esto es fácil, porque ni las legiones en ausencia del general han de atreverse a salir de los cuarteles, ni el general puede juntarse con las legiones sin escolta. En conclusión, más vale morir en campaña, que dejar de recobrar nuestra antigua militar gloria, y la libertad heredada de los mayores. »

[1] Quieta Gallia Caesar, ut constituerat, in Italiam ad conventus agendos proficiscitur. Ibi cognoscit de Clodii caede [de] senatusque consulto certior factus, ut omnes iuniores Italiae coniurarent, delectum tota provincia habere instituit. Eae res in Galliam Transalpinam celeriter perferuntur. Addunt ipsi et adfingunt rumoribus Galli, quod res poscere videbatur, retineri urbano motu Caesarem neque in tantis dissensionibus ad exercitum venire posse. Hac impulsi occasione, qui iam ante se populi Romani imperio subiectos dolerent liberius atque audacius de bello consilia inire incipiunt. Indictis inter se principes Galliae conciliis silvestribus ac remotis locis queruntur de Acconis morte; posse hunc casum ad ipsos recidere demonstrant: miserantur communem Galliae fortunam: omnibus pollicitationibus ac praemiis deposcunt qui belli initium faciant et sui capitis periculo Galliam in libertatem vindicent. In primis rationem esse habendam dicunt, priusquam eorum clandestina consilia efferantur, ut Caesar ab exercitu intercludatur. Id esse facile, quod neque legiones audeant absente imperatore ex hibernis egredi, neque imperator sine praesidio ad legiones pervenire possit. Postremo in acie praestare interfici quam non veterem belli gloriam libertatemque quam a maioribus acceperint recuperare.
II. Ponderadas estas cosas, salen a la empresa los chartreses prometiendo exponerse a cualquier peligro por el bien común, y dar principio a la guerra; y por cuanto era posible en el día recibir y darse rehenes, por no propalar el secreto, piden pleito homenaje sobre las banderas (ceremonia para ellos la más sacrosanta) que no serán desamparados de los demás, una vez comenzada la guerra. Con efecto, entre los aplausos de los chartreses, prestando juramento todos los circunstantes y señalado el día del rompimiento, se despide la junta.

[2] His rebus agitatis profitentur Carnutes se nullum periculum communis salutis causa recusare principesque ex omnibus bellum facturos pollicentur et, quoniam in praesentia obsidibus cavere inter se non possint ne res efferatur, ut iureiurando ac fide sanciatur, petunt, collatis militaribus signis, quo more eorum gravissima caerimonia continetur, ne facto initio belli ab reliquis deserantur. Tum collaudatis Carnutibus, dato iureiurando ab omnibus qui aderant, tempore eius rei constituto ab concilio disceditur.
III. Llegado el plazo, los de Chartres, acaudillados de Cotuato y Conetoduno, dos hombres desaforados, hecha la señal, van corriendo a. Genabo, y matan a los ciudadanos romanos que allí residían por causa del comercio, y entre ellos el noble caballero Cayo Fusio Cota, que por mandato de César cuidaba de las provisiones, y roban sus haciendas. Al instante corre la voz por todos los Estados de la Galia, porque siempre que sucede alguna cosa ruidosa y muy notable la pregonan por los campos y caminos. Los primeros que oyen pasan a otros la noticia, y éstos de mano en mano la van comunicando a los inmediatos, como entonces acaeció; que lo ejecutado en Genabo al rayar el Sol, antes de tres horas de noche se supo en la frontera de los alvernos a distancia de ciento setenta millas.

[3] Vbi ea dies venit, Carnutes Cotuato et Conconnetodumno ducibus, desperatis hominibus, Cenabum signo dato concurrunt civesque Romanos, qui negotiandi causa ibi constiterant, in his Gaium Fufium Citam, honestum equitem Romanum, qui rei frumentariae iussu Caesaris praeerat, interficiunt bonaque eorum diripiunt. Celeriter ad omnes Galliae civitates fama perfertur. Nam ubicumque maior atque illustrior incidit res, clamore per agros regionesque significant; hunc alii deinceps excipiunt et proximis tradunt, ut tum accidit. Nam quae Cenabi oriente sole gesta essent, ante primam confectam vigiliam in finibus Arvernorum audita sunt, quod spatium est milium passuum circiter centum LX.
IV. De la misma suerte aquí Vercingetórige (joven muy poderoso, cuyo padre fue Celtilo el mayor príncipe de toda la Galia, y al fin muerto por sus nacionales por querer hacerse rey), convocando sus apasionados, los amotinó fácilmente. Mas sabido su intento, ármanse contra él, y es echado de Gergovia por Gobanición su tío y los demás señores que desaprobaban este atentado. No se acobarda por eso, antes corre los campos enganchando a los desvalidos y facinerosos. Junta esta gavilla, induce a su partido a cuantos encuentra de los ciudadanos. Exhórtalos a tomar las armas en defensa de la libertad; con que abanderizada mucha gente, echa de la ciudad a sus contrarios, que poco antes le habían a él echado de ella. Proclámase rey de los suyos; despacha embajadas a todas partes conjurando a todos a ser leales. En breve hace su bando a los de Sens, de París, el Poitú, Cuera, Turena, a los aulercos limosines, a los de Anjou y demás habitantes de las costas del Océano. Todos a una voz le nombran generalísimo. Valiéndose deesta potestad absoluta, exige rehenes de todas estas naciones, y manda que le acudan luego con cierto número de soldados. A cada una de las provincias determina la cantidad de armas y el tiempo preciso de fabricarlas. Sobre todo cuida de proveerse de caballos. Junta en su gobierno un sumo celo con una severidad suma. A fuerza de castigos se hace obedecer de los que andaban perplejos. Por delitos graves son condenados al fuego y a todo género de tormentos; por faltas ligeras, cortadas las orejas o sacado un ojo, los remite a sus casas para poner escarmiento y temor a los demás con el rigor del castigo.

[4] Simili ratione ibi Vercingetorix, Celtilli filius, Arvernus, summae potentiae adulescens, cuius pater principatum Galliae totius obtinuerat et ob eam causam, quod regnum appetebat, ab civitate erat interfectus, convocatis suis clientibus facile incendit. Cognito eius consilio ad arma concurritur. Prohibetur ab Gobannitione, patruo suo, reliquisque principibus, qui hanc temptandam fortunam non existimabant; expellitur ex oppido Gergovia; non destitit tamen atque in agris habet dilectum egentium ac perditorum. Hac coacta manu, quoscumque adit ex civitate ad suam sententiam perducit; hortatur ut communis libertatis causa arma capiant, magnisque coactis copiis adversarios suos a quibus paulo ante erat eiectus expellit ex civitate. Rex ab suis appellatur. Dimittit quoque versus legationes; obtestatur ut in fide maneant. Celeriter sibi Senones, Parisios, Pictones, Cadurcos, Turonos, Aulercos, Lemovices, Andos reliquosque omnes qui Oceanum attingunt adiungit: omnium consensu ad eum defertur imperium. Qua oblata potestate omnibus his civitatibus obsides imperat, certum numerum militum ad se celeriter adduci iubet, armorum quantum quaeque civitas domi quodque ante tempus efficiat constituit; in primis equitatui studet. Summae diligentiae summam imperi severitatem addit; magnitudine supplici dubitantes cogit. Nam maiore commisso delicto igni atque omnibus tormentis necat, leviore de causa auribus desectis aut singulis effossis oculis domum remittit, ut sint reliquis documento et magnitudine poenae perterreant alios.
V. Con el miedo de semejantes suplicios, formado en breve un grueso ejército, destaca con parte de él a Lucterio de Cuerci, hombre sumamente arrojado, al país de Ruerga, y él marcha al de Berri. Los bierrienses, sabiendo su venida, envían a pedir socorro a los eduos, sus protectores, para poder más fácilmente resistir al enemigo. Los eduos, de acuerdo con los legados, a quienes César tenía encomendado el ejército, les envían de socorro algunos regimientos de a pie y de a caballo; los cuales ya que llegaron al río Loire, que divide a los berrienses de los eduos, detenidos a la orilla algunos días sin atreverse a pasarlo, dan a casa la vuelta, y por excusa a nuestros legados el temor que tuvieron de la traición de los berrienses, que supieron estar conjurados con los alvernos para cogerlos en medio caso que pasasen el río. Si lo hicieron por el motivo que alegaron a los legados, y no por su propia deslealtad, no me parece asegurarlo, porque de cierto no me consta. Los berrienses, al punto que se retiraron los eduos, se unieron con los alvernos.

[5] His suppliciis celeriter coacto exercitu Lucterium Cadurcum, summae hominem audaciae, cum parte copiarum in Rutenos mittit; ipse in Bituriges proficiscitur. Eius adventu Bituriges ad Aeduos, quorum erant in fide, legatos mittunt subsidium rogatum, quo facilius hostium copias sustinere possint. Aedui de consilio legatorum, quos Caesar ad exercitum reliquerat, copias equitatus peditatusque subsidio Biturigibus mittunt. Qui cum ad flumen Ligerim venissent, quod Bituriges ab Aeduis dividit, paucos dies ibi morati neque flumen transire ausi domum revertuntur legatisque nostris renuntiant se Biturigum perfidiam veritos revertisse, quibus id consili fuisse cognoverint, ut, si flumen transissent, una ex parte ipsi, altera Arverni se circumsisterent. Id eane de causa, quam legatis pronuntiarunt, an perfidia adducti fecerint, quod nihil nobis constat, non videtur pro certo esse proponendum. Bituriges eorum discessu statim cum Arvernis iunguntur.
VI. César, informado en Italia de estas novedades, viendo que las cosas de Roma por la buena maña de Cneo Pompeyo habían tomado mejor semblante, se puso en camino para la Galia Transalpina. Llegado allá, se vio muy embarazado para disponer el modo de hacer su viaje al ejército. Porque si mandaba venir las legiones a la Provenza, consideraba que se tendrían que abrir el camino espada en mano en su ausencia; si él iba solo al ejército, veía no ser cordura el fiar su vida a los que de presente parecían estar en paz.

[6] His rebus in Italiam Caesari nuntiatis, cum iam ille urbanas res virtute Cn. Pompei commodiorem in statum pervenisse intellegeret, in Transalpinam Galliam profectus est. Eo cum venisset, magna difficultate adficiebatur, qua ratione ad exercitum pervenire posset. Nam si legiones in provinciam arcesseret, se absente in itinere proelio dimicaturas intellegebat; si ipse ad exercitum contenderet, ne eis quidem eo tempore qui quieti viderentur suam salutem recte committi videbat.
VII. Entre tanto Lucterio el de Cuerci, enviado a losrodenses, los trae al partido de los alvernos. De aquí, pasando a los nitióbriges y gábalos, de ambas naciones saca rehenes; y reforzadas sus tropas, se dispone a romper por la Provenza del lado de Narbona, de cuyo designio avisado César, juzgó ser lo más acertado de todo el ir derecho a Narbona. Entrado en ella, los serena; pone guarniciones en los rodenses pertenecientes a la Provenza en los volcas arecómicos, en los tolosanos, y en los contornos de Narbona, vecinos al enemigo. Parte de las milicias provinciales y las reclutas venidas de Italia manda pasar a los helvios, confinantes con los alvernos.

[7] Interim Lucterius Cadurcus in Rutenos missus eam civitatem Arvernis conciliat. Progressus in Nitiobriges et Gabalos ab utrisque obsides accipit et magna coacta manu in provinciam Narbonem versus eruptionem facere contendit. Qua re nuntiata Caesar omnibus consiliis antevertendum existimavit, ut Narbonem proficisceretur. Eo cum venisset, timentes confirmat, praesidia in Rutenis provincialibus, Volcis Arecomicis, Tolosatibus circumque Narbonem, quae loca hostibus erant finitima, constituit; partem copiarum ex provincia supplementumque, quod ex Italia adduxerat, in Helvios, qui fines Arvernorum contingunt, convenire iubet.
VIII. Dadas estas disposiciones, reprimido ya y vuelto atrás Lucterio por considerar arriesgada la irrupción de los presidios, César dirige su marcha a los helvios. Y no obstante que la montaña Cebena, que separa los alvernos de los helvios, cubierta de altísima nieve por ser entonces lo más riguroso del invierno, le atajaba el paso, sin embargo, abriéndose camino por seis pies de nieve con grandísima fatiga de los soldados, penetra en los confines de los alvernos. Cogidos éstos de sorpresa, porque se creían defendidos del monte como de un muro impenetrable, y en estancia tal que ni aun para un hombre solo jamás hubiera senda descubierta, da orden a la caballería de correr aquellos campos a rienda suelta, llenando de terror a los enemigos. Vuela la fama de esta novedad por repetidos correos hasta Vercingetórige, y todos los alvernios lo rodean espantados y suplican: «mire por sus cosas; que no permita sean destrozados de los enemigos viendo convertida contra sí toda la guerra». Rendido en fin a sus amonestaciones, levanta el campo de Berri encaminándose a los alvernios.

[8] His rebus comparatis, represso iam Lucterio et remoto, quod intrare intra praesidia periculosum putabat, in Helvios proficiscitur. Etsi mons Cevenna, qui Arvernos ab Helviis discludit, durissimo tempore anni altissima nive iter impediebat, tamen discussa nive sex in altitudinem pedum atque ita viis patefactis summo militum sudore ad fines Arvernorum pervenit. Quibus oppressis inopinantibus, quod se Cevenna ut muro munitos existimabant, ac ne singulari quidem umquam homini eo tempore anni semitae patuerant, equitibus imperat, ut quam latissime possint vagentur et quam maximum hostibus terrorem inferant. Celeriter haec fama ac nuntiis ad Vercingetorigem perferuntur; quem perterriti omnes Arverni circumsistunt atque obsecrant, ut suis fortunis consulat, neve ab hostibus diripiautur, praesertim cum videat omne ad se bellum translatum. Quorum ille precibus per motus castra ex Biturigibus movet in Arveruos versus.
IX. Pero César, a dos días de estancia en estos lugares, como quien tenía previsto lo que había de hacer Vercingetórige con motivo de reclutar nuevas tropas y caballos, se ausenta del ejército, y entrega el mando al joven Bruto, con encargo de emplear la caballería en correrías por todo el país; que él haría lo posible para volver dentro de tres días. Ordenadas así las cosas, corriendo a todo correr, entra en Viena cuando menos le aguardaban los suyos. Encontrándose aquí con la nueva caballería dirigida mucho antes a esta ciudad, sin parar día y noche por los confines de los eduos, marcha a los de langres donde invernaban las legiones, para prevenir con la presteza cualquiera trama, si también los eduos por amor de su libertad intentasen urdirla. Llegado allá, despacha sus órdenes a las demás legiones, y las junta todas en un sitio antes que los alvernos pudiesen tener noticia de su llegada. Luego que la entendió Vercingetórige, vuelve de contramarcha con su ejército a Berri; de donde pasó a sitiar a Gergovia, población de los hoyos, que se la concedió César con dependencia de los eduos, cuando los venció en la guerra helvética.

[9] At Caesar biduum in his locis moratus, quod haec de Vercingetorige usu ventura opinione praeceperat, per causam supplementi equitatusque cogendi ab exercitu discedit; Brutum adulescentem his copiis praeficit; hunc monet, ut in omnes partes equites quam latissime pervagentur: daturum se operam, ne longius triduo ab castris absit. His constitutis rebus suis inopinantibus quam maximis potest itineribus Viennam pervenit. Ibi nactus recentem equitatum, quem multis ante diebus eo praemiserat, neque diurno neque nocturno itinere intermisso per fines Aeduorum in Lingones contendit, ubi duae legiones hiemabant, ut, si quid etiam de sua salute ab Aeduis iniretur consili, celeritate praecurreret. Eo cum pervenisset, ad reliquas legiones mittit priusque omnes in unum locum cogit quam de eius adventu Arvernis nuntiari posset. Hac re cognita Vercingetorix rursus in Bituriges exercitum reducit atque inde profectus Gorgobinam, Boiorum oppidum, quos ibi Helvetico proelio victos Caesar collocaverat Aeduisque attribuerat, oppugnare instituit.
X. Este sitio daba mucho que pensar a César, porque si mantenía en cuarteles las legiones el tiempo que faltaba del invierno, temía no se rebelase la Galia toda por la rendición de los tributarios de los eduos, visto que los amigos no hallaban en él ningún amparo; si las sacaba de los cuarteles antes de sazón, exponíase a carecer de víveres por lo penoso de su conducción. En todo caso le pareció menos mal sufrir antes todas las incomodidades, que con permitir tan grande afrenta enajenar las voluntades de todos sus aliados. En conformidad de esto, exhortando a los eduos a cuidar del acarreo de vituallas, anticipa a los boyos aviso de su venida alentándolos a mantenerse fieles y resistir vigorosamente al asalto de los enemigos. Dejadas, pues, en Agendico dos legiones en los equipajes de todo el ejército, toma el camino de los boyos.

[10] Magnam haec res Caesari difficultatem ad consilium capiendum adferebat, si reliquam partem hiemis uno loco legiones contineret, ne stipendiariis Aeduorum expugnatis cuncta Gallia deficeret, quod nullum amicis in eo praesidium videretur positum esse; si maturius ex hibernis educeret, ne ab re frumentaria duris subvectionibus laboraret. Praestare visum est tamen omnis difficultates perpeti, quam tanta contumelia accepta omnium suorum voluntates alienare. Itaque cohortatus Aeduos de supportando commeatu praemittit ad Boios qui de suo adventu doceant hortenturque ut in fide maneant atque hostium impetum magno animo sustineant. Duabus Agedinci legionibus atque impedimentis totius exercitus relictis ad Boios proficiscitur.
XI. Al día siguiente llegado a Velaunoduno, castillo de los senones, determinó sitiarlo, por no dejar a las espaldas enemigo que impídese las remesas de bastimentos. A los dos días le tenía circunvalado; al tercero, saliendo de la plaza comisarios a tratar de la entrega, les mandó rendir las armas, sacar fuera las cabalgaduras y dar seiscientos rehenes. Encomienda la ejecución de esto a Cayo Trebonio su legado; él, por no perder un punto de tiempo, mueve contra Genabo, ciudad de los chartreses; los cuales acabando entonces de oír el cerco de Velaunoduno, y creyendo que iría muy despacio, andaban haciendo gente para meterla de guarnición en Genabo, adonde llegó César en dos días, y plantando enfrente sus reales, por ser ya tarde, difiere para el otro día el ataque, haciendo que los soldados preparen lo necesario; y por cuanto el puente del río Loire estaba contiguo al muro, recelándose que a favor de la noche no huyesen los sitiados, ordena que dos legiones velen sobre las armas. Los genabeses, hacia la medianoche, saliendo de la ciudad con silencio, empezaron a pasar el río; de lo cual avisado César por las escuchas, quemadas las puertas, mete dentro las legiones, que por orden suya estaban alerta, y se apodera del castillo, quedando muy pocos de los enemigos que no fuesen presos, porque la estrechura del puente y de las sendas embarazaba a tanta gente la huida. Saquea la ciudad y la quema; da los despojos a los soldados, pasa con ellos el Loire y entra en el país de Berri.

[11] Altero die cum ad oppidum Senonum Vellaunodunum venisset, ne quem post se hostem relinqueret, quo expeditiore re frumentaria uteretur, oppugnare instituit idque biduo circumvallavit; tertio die missis ex oppido legatis de deditione arma conferri, iumenta produci, sescentos obsides dari iubet. Ea qui conficeret, a. Trebonium legatum relinquit. Ipse, ut quam primum iter faceret, Cenabum Carnutum proficiscitur; qui tum primum allato nuntio de oppugnatione Vellaunoduni, cum longius eam rem ductum iri existimarent, praesidium Cenabi tuendi causa, quod eo mitterent, comparabant. Huc biduo pervenit. Castris ante oppidum positis diei tempore exclusus in posterum oppugnationem differt quaeque ad eam rem usui sint militibus imperat et, quod oppidum Cenabum pons fluminis Ligeris contingebat, veritus ne noctu ex oppido profugerent, duas legiones in armis excubare iubet. Cenabenses paulo ante mediam noctem silentio ex oppido egressi flumen transire coeperunt. Qua re per exploratores nuntiata Caesar legiones quas expeditas esse iusserat portis incensis intromittit atque oppido potitur, perpaucis ex hostium numero desideratis quin cuncti caperentur, quod pontis atque itinerum angustiae multitudinis fugam intercluserant. Oppidum diripit atque incendit, praedam militibus donat, exercitum Ligerem traducit atque in Biturigum fines pervenit.
XII. Cuando Vercingetórige supo la venida de César, levanta el cerco y le sale al encuentro. César había pensado asaltar a Neuvy, fortaleza de los berrienses, situada en el camino. Pero vinieron a ella diputados a suplicarle «les hiciese merced del perdón y de la vida»; por acabar lo que restaba con la presteza que tanto le había valido en todas sus empresas, les manda entregar las armas, presentar los caballos, dar rehenes. Entregada ya de éstos una parte, y estándose entendiendo en lo demás, y los centuriones con algunos soldados dentro para el reconocimiento de las armas y bestias, se dejó ver a lo lejos la caballería enemiga que venía delante del ejército de Vercingetórige. Al punto que la divisaron los sitiados, con la esperanza del socorro alzan el grito, toman las armas, cierran las puertas, y cubren a porfía la muralla. Los centuriones que estaban dentro, conociendo por la bulla de los galos que maquinaban alguna novedad, desenvainadas las espadas tomaron las puertas, y se pusieron en salvo con todos los suyos.

[12] Vercingetorix, ubi de Caesaris adventu cognovit, oppugnatione destitit atque obviam Caesari proficiscitur. Ille oppidum Biturigum positum in via Noviodunum oppugnare instituerat. Quo ex oppido cum legati ad eum venissent oratum ut sibi ignosceret suaeque vitae consuleret, ut celeritate reliquas res conficeret, qua pleraque erat consecutus, arma conferri, equos produci, obsides dari iubet. Parte iam obsidum tradita, cum reliqua administrarentur, centurionibus et paucis militibus intromissis, qui arma iumentaque conquirerent, equitatus hostium procul visus est, qui agmen Vercingetorigis antecesserat. Quem simul atque oppidani conspexerunt atque in spem auxili venerunt, clamore sublato arma capere, portas claudere, murum complere coeperunt. Centuriones in oppido, cum ex significatione Gallorum novi aliquid ab eis iniri consili intellexissent, gladiis destrictis portas occupaverunt suosque omnes incolumes receperunt.
XIII. César destaca su caballería, que se traba con la enemiga; yendo ya los suyos de vencida, los refuerza con cuatrocientos caballos germanos, que desde el principio solía tener consigo. Los galos no pudieron aguantar su furia, y puestos en huida, con pérdida de muchos se retiraron al ejército. Ahuyentados éstos, atemorizados de nuevo los sitiados, condujeron presos a César a los que creían haber alborotado la plebe, y se rindieron. Acabadas estas cosas, púsose César en marcha contra la ciudad de Avarico, la más populosa y bien fortificadaen el distrito de Berri, y de muy fértil campiña, con la confianza de que, conquistada ésta, fácilmente se haría dueño de todo aquel Estado.

[13] Caesar ex castris equitatum educi iubet, proelium equestre committit: laborantibus iam suis Germanos equites circiter CCCC summittit, quos ab initio habere secum instituerat. Eorum impetum Galli sustinere non potuerunt atque in fugam coniecti multis amissis se ad agmen receperunt. Quibus profligatis rursus oppidani perterriti comprehensos eos, quorum opera plebem concitatam existimabant, ad Caesarem perduxerunt seseque ei dediderunt. Quibus rebus confectis, Caesar ad oppidum Avaricum, quod erat maximum munitissimumque in finibus Biturigum atque agri fertilissima regione, profectus est, quod eo oppido recepto civitatem Biturigum se in potestatem redacturum confidebat.
XIV. Vercingetórige, escarmentado con tantos continuados golpes recibidos en Velaunoduno, Genabo, Neuvy, llama los suyos a consejo; propóneles «ser preciso mudar totalmente de plan de operaciones; que se deben poner todas las miras en quitar a los romanos forrajes y bastimentos. Ser esto fácil por la copia de caballos que tienen y por la estación, en que no está para segarse la hierba; que forzosamente habían de esparcirse por los cortijos en busca de forraje, y todos estos diariamente podían ser degollados por la caballería. Añade que por conservar la vida debían menospreciarse las haciendas y comodidades, resolviéndose a quemar las aldeas y caserías que hay a la redonda de Boya hasta donde parezca poder extenderse los enemigos a forrajear; que por lo que a ellos toca, todo les sobraba, pues serían abastecidos de los paisanos en cuyo territorio se hacía la guerra. Los romanos o no podrían tolerar la carestía, o con gran riesgo se alejarían de sus tiendas; que lo mismo era matarlos que privarles del bagaje, sin el cual no se puede hacer la guerra; que asimismo convenía quemar los lugares que no estuviesen seguros de toda invasión por naturaleza o arte, porque no sirviesen de guarida a los suyos para substraerse de la milicia, ni a los romanos surtiesen de provisiones y despojos. Si esto les parece duro y doloroso, mucho más debía parecerles el cautiverio de sus hijos y mujeres, y su propia muerte, consecuencias necesarias del mal suceso en las guerras».

[14] Vercingetorix tot continuis incommodis Vellaunoduni, Cenabi, Novioduni acceptis suos ad concilium convocat. Docet longe alia ratione esse bellum gerendum atque antea gestum sit. Omnibus modis huic rei studendum, ut pabulatione et commeatu Romani prohibeantur. Id esse facile, quod equitatu ipsi abundent et quod anni tempore subleventur. Pabulum secari non posse; necessario dispersos hostes ex aedificiis petere: hos omnes cotidie ab equitibus deligi posse. Praeterea salutis causa rei familiaris commoda neglegenda: vicos atque aedificia incendi oportere hoc spatio ab via quoque versus, quo pabulandi causa adire posse videantur. Harum ipsis rerum copiam suppetere, quod, quorum in finibus bellum geratur, eorum opibus subleventur: Romanos aut inopiam non laturos aut magno periculo longius ab castris processuros; neque interesse, ipsosne interficiant, impedimentisne exuant, quibus amissis bellum geri non possit. Praeterea oppida incendi oportere, quae non munitione et loci natura ab omni sint periculo tuta, neu suis sint ad detractandam militiam receptacula neu Romanis proposita ad copiam commeatus praedamque tollendam. Haec si gravia aut acerba videantur, multo illa gravius aestimare, liberos, coniuges in servitutem abstrahi, ipsos interfici; quae sit necesse accidere victis.
XV. Aplaudiendo todos este consejo, en un solo día ponen fuego a más de veinte ciudades en el distrito de Berri. Otro tanto hacen en los demás. No se ven sino incendios por todas partes; y aunque les causaba eso gran pena, sin embargo se consolaban con que, teniendo casi por cierta la victoria, muy en breve recobrarían lo perdido. Viniendo a tratar en la junta si convendría quemar o defender la plaza de Avarico, échanse los berrienses a los pies de todos los galos, suplicando que no los fuercen a quemar con sus manos propias aquella ciudad, la más hermosa de casi toda la Galia, baluarte y ornamento de su nación; dicen ser fácil la defensa por naturaleza del sitio, estando, como está, cercada casi por todos lados del río y de una laguna, con sólouna entrada y esa muy angosta. Otórgase la petición, oponiéndose al principio Vercingetórige, y al cabo condescendió movido de sus ruegos y de lástima del populacho. Guarnécenla con tropa valiente y escogida.

[15] Omnium consensu hac sententia probata uno die amplius XX urbes Biturigum incenduntur. Hoc idem fit in reliquis civitatibus: in omnibus partibus incendia conspiciuntur; quae etsi magno cum dolore omnes ferebant, tamen hoc sibi solati proponebant, quod se prope explorata victoria celeriter amissa reciperaturos confidebant. Deliberatur de Avarico in communi concilio, incendi placeret an defendi. Procumbunt omnibus Gallis ad pedes Bituriges, ne pulcherrimam prope totius Galliae urbem, quae praesidio et ornamento sit civitati, suis manibus succendere cogerentur: facile se loci natura defensuros dicunt, quod prope ex omnibus partibus flumine et palude circumdata unum habeat et perangustum aditum. Datur petentibus venia dissuadente primo Vercingetorige, post concedente et precibus ipsorum et misericordia vulgi. Defensores oppido idonei deliguntur.
XVI. Vercingetórige, a paso lento, va siguiendo las huellas de César, y se acampa en un lugar defendido de lagunas y bosques, a quince millas de Avarico. Aquí le informaban sus espías puntualmente y a todas horas de lo que se hacía en Avarico, y daba las órdenes correspondientes. Acechaba todas nuestras salidas al forraje, y en viendo algunos desbandados que por necesidad se alejaban, arremetía y causábales gran molestia, en medio de que los nuestros procuraban cautelarse todo lo posible, variando las horas v las veredas.

[16] Vercingetorix minoribus Caesarem itineribus subsequitur et locum castris deligit paludibus silvisque munitum ab Avarico longe milia passuum XVI. Ibi per certos exploratores in singula diei tempora quae ad Avaricum agerentur cognoscebat et quid fieri vellet imperabat. Omnes nostras pabulationes frumentationesque observabat dispersosque, cum longius necessario procederent, adoriebatur magnoque incommodo adficiebat, etsi, quantum ratione provideri poterat, ab nostris occurrebatur, ut incertis temporibus diversisque itineribus iretur.
XVII. César, asentado sus reales enfrente de aquella parte de la plaza que, por no estar cogida del río y de la laguna, tenía, según se ha dicho, una subida estrecha, empezó a formar el terraplén, armar las baterías y levantar dos bastidas, porque la situación impedía el acordonarla. Instaba continuamente a los boyos y a los eduos sobre las provisiones; pero bien poco le ayudaban: éstos, porque no hacían diligencia alguna; aquéllos, porque no podían mucho, siendo como eran poca gente v sin medios, con que presto consumieron los romanos lo que tenían. Reducido el ejército a suma escasez de víveres por la poquedad de los hoyos, negligencia de los eduos, incendios de las granjas, en tanto grado que por varios días carecieron de pan los soldados, y para no morir de hambre tuvieron que traer de muy lejos carnes para alimentarse; con todo no se les escapó ni una palabra menos digna de la majestad del Pueblo Romano v de las pasadas victorias. Antes bien, hablando César a las legiones en medio de sus fatigas, y ofreciéndose a levantar el cerco si les parecía intolerable aquel trabajo, todos a una voz le conjuraban que no lo hiciese; que pues tantos años habían militado bajo su conducta sin la menor mengua, no dejando jamás por acabar empresa comenzada, desistir ahora del asedio emprendido sería para ellos la mayor ignominia; que mejor era sufrir todas las miserias del mundo, que dejar de vengar la muerte alevosa que dieron los galos a los ciudadanos romanos en Genabo. Estas mismas razones daban a los centuriones y tribunos, para que se las expusiesen a César.

[17] Castris ad eam partem oppidi positis Caesar, quae intermissa [a] flumine et a paludibus aditum, ut supra diximus, angustum habebat, aggerem apparare, vineas agere, turres duas constituere coepit: nam circumvallare loci natura prohibebat. De re frumentaria Boios atque Aeduos adhortari non destitit; quorum alteri, quod nullo studio agebant, non multum adiuvabant, alteri non magnis facultatibus, quod civitas erat exigua et infirma, celeriter quod habuerunt consumpserunt. Summa difficultate rei frumentariae adfecto exercitu tenuitate Boiorum, indiligentia Aeduorum, incendiis aedificiorum, usque eo ut complures dies frumento milites caruerint et pecore ex longinquioribus vicis adacto extremam famem sustentarent, nulla tamen vox est ab eis audita populi Romani maiestate et superioribus victoriis indigna. Quin etiam Caesar cum in opere singulas legiones appellaret et, si acerbius inopiam ferrent, se dimissurum oppugnationem diceret, universi ab eo, ne id faceret, petebant: sic se complures annos illo imperante meruisse, ut nullam ignominiam acciperent, nusquam infecta re discederent: hoc se ignominiae laturos loco, si inceptam oppugnationem reliquissent: praestare omnes perferre acerbitates, quam non civibus Romanis, qui Cenabi perfidia Gallorum interissent, parentarent. Haec eadem centurionibus tribunisque militum mandabant, ut per eos ad Caesarem deferrentur.
XVIII. Arrimadas ya las bastidas al muro, supo César de los primeros que Vercingetórige, acabado el forraje, había movido su campo mas cerca de Avarico, y él mismo en persona con la caballería y los volantes, hechos a pelear al estribo de los caballos, se había puesto en celada hacia el paraje donde pensaba irían los nuestros a forrajear el día siguiente. Con esta noticia, César, a medianoche, marchando a la sordina, llegó por la mañana al campo de los enemigos. Éstos, luego que fueron avisados por las escuchas, escondieron el carruaje y las cargas entre la maleza del bosque, y ordenaron todas sus tropas en un lugar alto y despejado. Sabido esto, César al punto mandó poner aparte los tardos y aprestar las armas.

[18] Cum iam muro turres appropinquassent, ex captivis Caesar cognovit Vercingetorigem consumpto pabulo castra movisse propius Avaricum atque ipsum cum equitatu expeditisque, qui inter equites proeliari consuessent, insidiarum causa eo profectum, quo nostros postero die pabulatum venturos arbitraretur. Quibus rebus cognitis media nocte silentio profectus ad hostium castra mane pervenit. Illi celeriter per exploratores adventu Caesaris cognito carros impedimentaque sua in artiores silvas abdiderunt, copias omnes in loco edito atque aperto instruxerunt. Qua re nuntiata Caesar celeriter sarcinas conferri, arma expediri iussit.
XIX Estaba el enemigo en una colina, que se alzaba poco a poco del llano. Ceñíala casi por todas partes una laguna pantanosa, de cincuenta pies no más en ancho. Aquí, rotos los pontones, se hacían tuertes los galos, confiados en la ventaja del sitio, y repartidos por naciones, tenían apostadas sus guardias en todos los vados y trancos de la laguna, con firme- resolución de cargar a los romanos atollados, si tentasen atravesarla; por manera que quien viese la cercanía de su posición, pensaría que se disponían a pelear casi con igual partido, mas quien mírase la desigualdad del sitio, echaría de ver que todo era no más que apariencia y vana ostentación. Indignados los soldados de que los enemigos estuviesen firmes a su vista en tan corta distancia, y clamando por la señal de acometer, César les representa: «cuánto daño se seguiría, y a cuántos soldados valerosos costaría la vida, sin poderlo remediar, esta victoria; que pues ellos se mostraban tan prontos a cualquier peligro por su gloria, sería él tenido por el hombre más ingrato del mundo si no estimase la vida de ellos más que la suya». Contentando así a los soldados, se retiró con ellos ese mismo día a los reales, y prosiguió aparejando lo que faltaba para el ataque de la plaza.

[19] Collis erat leniter ab infimo acclivis. Hunc ex omnibus fere partibus palus difficilis atque impedita cingebat non latior pedibus quinquaginta. Hoc se colle interruptis pontibus Galli fiducia loci continebant generatimque distributi in civitates omnia vada ac saltus eius paludis obtinebant sic animo parati, ut, si eam paludem Romani perrumpere conarentur, haesitantes premerent ex loco superiore; ut qui propinquitatem loci videret paratos prope aequo Marte ad dimicandum existimaret, qui iniquitatem condicionis perspiceret inani simulatione sese ostentare cognosceret. Indignantes milites Caesar, quod conspectum suum hostes perferre possent tantulo spatio interiecto, et signum proeli exposcentes edocet, quanto detrimento et quot virorum fortium morte necesse sit constare victoriam; quos cum sic animo paratos videat, ut nullum pro sua laude periculum recusent, summae se iniquitatis condemnari debere, nisi eorum vitam sua salute habeat cariorem. Sic milites consolatus eodem die reducit in castra reliquaque quae ad oppugnationem pertinebant oppidi administrare instituit.
XX. Vercingetórige, cuando a los suyos dio la vuelta, es acusado de traidor, «por haberse acercado tanto a los romanos; por haberse ido con toda la caballería; por haber dejado el grueso del ejército sin cabeza, y haber sido causa con su partida de que los romanos viniesen tan a puntoytan presto; no ser creíble que todo este conjunto de cosas hubiese acaecido casualmente o sin trato; ser visto que quería más ser rey de la Galia por gracia de César que por beneficio de los suyos». A tales acusaciones respondió él en esta forma: «Que si partió, fue por falta de forraje y a instancias de ellos mismos; el haberse acercado a los romanos fue por la seguridad que le daba la ventaja del sitio, que por sí mismo estaba bien guardado; que la caballería de nada hubiera servido en aquellos pantanos, y fue útilmente empleada en el lugar de su destino; que de propósito al partirse a ninguno entregó el mando, temiendo no se arriesgase al combate por instigación de la chusma; a lo cual veía inclinados a todos por la demasiada delicadeza y el poco aguante para el trabajo. Los romanos, si es que vinieron por acaso, dad gracias a la fortuna; si alguien los convidó, dádselas a éste; pues que mirándolos de alto, pudisteis enteraros de su corto número y valor, que no osando combatir, se retiraron vergonzosamente a los reales; que muy lejos estaba de pretender el reino de mano de César, teniéndole en la suya con la victoria, que él y todos los galos daban por cierta. Todavía les perdonaba, si pensaban no tanto recibir de él la libertad y la vida, cuanto hacerle mucha honra. Y para que veáis, dice, que hablo la pura verdad, escuchad a los soldados romanos. » Saca unos prisioneros hechos pocos días antes en las dehesas, transidos de hambre y de las cadenas; los cuales de antemano instruidos de lo que habían de responder, dicen «ser soldados legionarios; haber huido de los cuarteles forzados del hambre y lacería, por si podían encontrar por esos campos un pedazo de pan o carne; estar todo el ejército reducido a la misma miseria; no hay quien pueda tenerse en pie, ni sufrir las fatigas; y así el general está resuelto, si no se rinde la plaza dentro de tres días, a levantar el cerco». «Todo esto, dice entonces Vercingetórige, debéis al que acusáis de traidor; por cuya industria, sin costaros gota de sangre, veis un ejército tan poderoso casi muerto de hambre; que si, huyendo vergonzosamente, buscare algún asilo, precavido tengo que no lo halle en parte ninguna. »

[20] Vercingetorix, cum ad suos redisset, proditionis insimulatus, quod castra propius Romanos movisset, quod cum omni equitatu discessisset, quod sine imperio tantas copias reliquisset, quod eius discessu Romani tanta opportunitate et celeritate venissent: non haec omnia fortuito aut sine consilio accidere potuisse; regnum illum Galliae malle Caesaris concessu quam ipsorum habere beneficio--tali modo accusatus ad haec respondit: Quod castra movisset, factum inopia pabuli etiam ipsis hortantibus; quod propius Romanos accessisset, persuasum loci opportunitate, qui se ipsum munitione defenderet: equitum vero operam neque in loco palustri desiderari debuisse et illic fuisse utilem, quo sint profecti. Summam imperi se consulto nulli discedentem tradidisse, ne is multitudinis studio ad dimicandum impelleretur; cui rei propter animi mollitiem studere omnes videret, quod diutius laborem ferre non possent. Romani si casu intervenerint, fortunae, si alicuius indicio vocati, huic habendam gratiam, quod et paucitatem eorum ex loco superiore cognoscere et virtutem despicere potuerint, qui dimicare non ausi turpiter se in castra receperint. Imperium se ab Caesare per proditionem nullum desiderare, quod habere victoria posset, quae iam esset sibi atque omnibus Gallis explorata: quin etiam ipsis remittere, si sibi magis honorem tribuere, quam ab se salutem accipere videantur. "Haec ut intellegatis," inquit, "a me sincere pronuntiari, audite Romanos milites." Producit servos, quos in pabulatione paucis ante diebus exceperat et fame vinculisque excruciaverat. Hi iam ante edocti quae interrogati pronuntiarent, milites se esse legionarios dicunt; fame et inopia adductos clam ex castris exisse, si quid frumenti aut pecoris in agris reperire possent: simili omnem exercitum inopia premi, nec iam vires sufficere cuiusquam nec ferre operis laborem posse: itaque statuisse imperatorem, si nihil in oppugnatione oppidi profecissent, triduo exercitum deducere. "Haec," inquit, "a me," Vercingetorix, "beneficia habetis, quem proditionis insimulatis; cuius opera sine vestro sanguine tantum exercitum victorem fame consumptum videtis; quem turpiter se ex fuga recipientem ne qua civitas suis finibus recipiat a me provisum est."
XXI. Le vitorean todos, y batiendo las armas, como usan hacerlo en señal de que aprueban las razones del que habla, repiten a voces que Vercingetórige es un capitán consumado; que ni se debe dudar de su fe, ni administrarsepuede mejor la guerra; y ordenan que diez mil hombres escogidos entren en la plaza, no juzgando conveniente fiar de los bierrienses solos la común libertad; porque de la conservación de esta fortaleza pendía, según pensaban, toda la seguridad de la victoria.

[21] Conclamat omnis multitudo et suo more armis concrepat, quod facere in eo consuerunt cuius orationem approbant: summum esse Vercingetorigem ducem, nec de eius fide dubitandum, nec maiore ratione bellum administrari posse. Statuunt, ut X milia hominum delecta ex omnibus copiis in oppidum mittantur, nec solis Biturigibus communem salutem committendam censent, quod paene in eo, si id oppidum retinuissent, summam victoriae constare intellegebant.
XXII. Los galos, siendo como son gente por extremo mañosa y habilísima para imitar y practicar las invenciones de otros, con mil artificios eludían el valor singular de nuestros soldados. Unas veces con lazos corredizos se llevaban a los sitiadores las hoces, y teniéndolas prendidas, las tiraban adentro con ciertos instrumentos; otras veces con minas desbarataban el vallado, en lo que son muy diestros por los grandes minerales de hierro que tienen, para cuya cava han ideado y usan toda suerte de ingenios. Todo el muro estaba guarnecido con torres de tablas cubiertas de pieles. Demás de esto, con salidas continuas de día y de noche, o arrojaban fuego a las trincheras, o sorprendían a los soldados ocupados en las maniobras; y cuando subían nuestras torres sobre el terraplén que de día en día se iba levantando, otro tanto alzaban las suyas trabando postes con postes, y contraminando nuestras minas, impedían a los minadores, ya con vigas tostadas y puntiagudas, ya con pez derretida, ya con cantos muy gruesos, el arrimarse a las murallas.

[22] Singulari militum nostrorum virtuti consilia cuiusque modi Gallorum occurrebant, ut est summae genus sollertiae atque ad omnia imitanda et efficienda, quae ab quoque traduntur, aptissimum. Nam et laqueis falces avertebant, quas, cum destinaverant, tormentis introrsus reducebant, et aggerem cuniculis subtrahebant, eo scientius quod apud eos magnae sunt ferrariae atque omne genus cuniculorum notum atque usitatum est. Totum autem murum ex omni parte turribus contabulaverant atque has coriis intexerant. Tum crebris diurnis nocturnisque eruptionibus aut aggeri ignem inferebant aut milites occupatos in opere adoriebantur, et nostrarum turrium altitudinem, quantum has cotidianus agger expresserat, commissis suarum turrium malis adaequabant, et apertos cuniculos praeusta et praeacuta materia et pice fervefacta et maximi ponderis saxis morabantur moenibusque appropinquare prohibebant.
XXIII. La estructura de todas las de la Galia viene a ser ésta: Tiéndense en el suelo vigas de una pieza derechas y pareadas, distantes entre sí dos pies, y se enlazan por dentro con otras al través, llenos de fagina los huecos; la fachada es de gruesas piedras encajonadas. Colocado esto y hecho de todo un cuerpo, se levanta otro en la misma forma y distancia paralela, de modo que nunca se toquen las vigas, antes queden separadas por trechos iguales con la interposición de las piedras bien ajustadas. Así prosigue la fábrica hasta que tenga el muro competente altura. Éste por una parte no es desagradable a la vista, por la variedad con que alternan vigas y piedras, unas y otras en línea recta paralela sin perder el nivel; por otra parte es de muchísimo provecho para la defensa de las plazas, por cuanto las piedras resisten al fuego, y la madera defiende de las baterías, que como está por dentro asegurada con las vigas de una pieza por la mayor parte de cuarenta pies, ni se puede romper ni desunir.

[23] Muri autem omnes Gallici hac fere forma sunt. Trabes derectae perpetuae in longitudinem paribus intervallis, distantes inter se binos pedes, in solo collocantur. Hae revinciuntur introrsus et multo aggere vestiuntur: ea autem, quae diximus, inter valla grandibus in fronte saxis effarciuntur. His collocatis et coagmentatis alius insuper ordo additur, ut idem illud intervallum servetur neque inter se contingant trabes, sed paribus intermissae spatiis singulae singulis saxis interiectis arte contineantur. Sic deinceps omne opus contexitur, dum iusta muri altitudo expleatur. Hoc cum in speciem varietatemque opus deforme non est alternis trabibus ac saxis, quae rectis lineis suos ordines servant, tum ad utilitatem et defensionem urbium summam habet opportunitatem, quod et ab incendio lapis et ab ariete materia defendit, quae perpetuis trabibus pedes quadragenos plerumque introrsus revincta neque perrumpi neque distrahi potest.
XXIV. En medio de tantos embarazos, del frío y de las lluvias continuas que duraron toda esta temporada, los soldados, a fuerza de incesante trabajo, todo lo vencieron, y en veinticinco días construyeron un baluarte de trescientos treinta pies en ancho con ochenta de alto. Cuando ya este pegaba casi con el muro, y César, según costumbre, velaba sobre la obra, metiendo prisa a los soldados, porque no se interrumpiese ni un punto el trabajo, poco antes de medianoche se reparó que humeaba el terraplén minado de los enemigos; que al mismo tiempo, alzando el grito sobre las almenas, empezaban a salir por dos puertas de una y otra banda de las torres. Unos arrojaban desde los adarves teas y materias combustibles al terraplén, otros pez derretida y cuantos betunes hay propios para cebar el fuego; de suerte que apenas se podía resolver adonde se acudiría primero, o qué cosa pedía más pronto remedio. Con todo eso por la providencia de César, que tenía siempre dos legiones alerta delante del campo, y otras dos por su turno empleadas en los trabajos, se logró que al instante unos se opusiesen a las salidas, otros retirasen las torres y cortasen el fuego del terraplén, y todos los del campo acudiesen a tiempo de apagar el incendio.

[24] His tot rebus impedita oppugnatione milites, cum toto tempore frigore et assiduis imbribus tardarentur, tamen continenti labore omnia haec superaverunt et diebus XXV aggerem latum pedes CCCXXX, altum pedes LXXX exstruxerunt. Cum is murum hostium paene contingeret, et Caesar ad opus consuetudine excubaret milites que hortaretur, ne quod omnino tempus ab opere intermitteretur, paulo ante tertiam vigiliam est animadversum fumare aggerem, quem cuniculo hostes succenderant, eodemque tempore toto muro clamore sublato duabus portis ab utroque latere turrium eruptio fiebat, alii faces atque aridam materiem de muro in aggerem eminus iaciebant, picem reliquasque res, quibus ignis excitari potest, fundebant, ut quo primum curreretur aut cui rei ferretur auxilium vix ratio iniri posset. Tamen, quod instituto Caesaris semper duae legiones pro castris excubabant pluresque partitis temporibus erant in opere, celeriter factum est, ut alii eruptionibus resisterent, alii turres reducerent aggeremque inter scinderent, omnis vero ex castris multitudo ad restinguendum concurreret.
XXV. Cuando en todas partes se peleaba, pasada ya la noche, creciendo siempre más y más en los enemigos la esperanza de la victoria, mayormente viendo quemadas las cubiertas de las torres y no ser fácil que nosotros fuésemos al socorro a cuerpo descubierto, mientras ellos a los suyos cansados enviaban sin cesar gente de refresco; y considerando que toda la fortuna de la Galia pendía de aquel momento, aconteció a nuestra vista un caso que, por ser tan memorable, he creído no deberlo omitir. Cierto galo que a la puerca del castillo las pelotas de sebo y pez que le iban dando de mano en mano las tiraba en el fuego contra nuestra torre, atravesado el costado derecho con un venablo, cayó muerto; uno de sus compañeros, saltando sobre el cadáver, proseguía en hacer lo mismo; muerto este segundo de otro golpe semejante, sucedió el tercero, y al tercero el cuarto, sin que faltase quien ocupase sucesivamente aquel puesto, hasta que apagado el incendio, y rechazados enteramente los enemigos, se puso fin al combate.

[25] Cum in omnibus locis consumpta iam reliqua parte noctis pugnaretur, semperque hostibus spes victoriae redintegraretur, eo magis, quod deustos pluteos turrium videbant nec facile adire apertos ad auxiliandum animadvertebant, semperque ipsi recentes defessis succederent omnemque Galliae salutem in illo vestigio temporis positam arbitrarentur, accidit inspectantibus nobis quod dignum memoria visum praetereundum non existimavimus. Quidam ante portam oppidi Gallus per manus sebi ac picis traditas glebas in ignem e regione turris proiciebat: scorpione ab latere dextro traiectus exanimatusque concidit. Hunc ex proximis unus iacentem transgressus eodem illo munere fungebatur; eadem ratione ictu scorpionis exanimato alteri successit tertius et tertio quartus, nec prius ille est a propugnatoribus vacuus relictus locus quam restincto aggere atque omni ex parte summotis hostibus finis est pugnandi factus.
XXVI. Convencidos los galos con tantas experiencias de que nada les salía bien, tomaron al día siguiente la resolución de abandonar la plaza por consejo y mandato de Vercingetórige. Como su intento era hacerlo en el silencio de la noche, esperaban ejecutarlo sin pérdida considerable, porque los reales de Vercingetórige no estaban lejos de la ciudad, y una laguna continuada que había de por medio los cubría de los romanos en la retirada. Ya que venida la noche disponían la partida, salieron de repente las mujeres, corriendo por las calles, y postradas a los pies de los suyos con lágrimas y sollozos, les suplicaban que ni a sí ni a los hijos comunes, incapaces de huir por su natural flaqueza, los entregasen al furor enemigo. Mas viéndolos obstinados en su determinación (porque de ordinario en un peligro extremo puede más el miedo que la compasión), empezaron a dar voces y hacer señas a los romanos de la fuga intentada. Por cuyo temor asustados los galos, desistieron del intento, recelándose que la caballería romana no les cerrase los caminos.

[26] Omnia experti Galli, quod res nulla successerat, postero die consilium ceperunt ex oppido profugere hortante et iubente Vercingetorige. Id silentio noctis conati non magna iactura suorum sese effecturos sperabant, propterea quod neque longe ab oppido castra Vercingetorigis aberant, et palus, quae perpetua intercedebat, Romanos ad insequendum tardabat. Iamque hoc facere noctu apparabant, cum matres familiae repente in publicum procurrerunt flentesque proiectae ad pedes suorum omnibus precibus petierunt, ne se et communes liberos hostibus ad supplicium dederent, quos ad capiendam fugam naturae et virium infirmitas impediret. Vbi eos in sententia perstare viderunt, quod plerumque in summo periculo timor misericordiam non recipit, conclamare et significare de fuga Romanis coeperunt. Quo timore perterriti Galli, ne ab equitatu Romanorum viae praeoccuparentur, consilio destiterunt.
XXVII. César, el día inmediato, adelantada la torre y perfeccionadas las baterías, conforme las había trazado, cayendo a la sazón una lluvia deshecha, se aprovechó de este incidente, pareciéndole al caso para sus designios, por haber notado algún descuido en las centinelas apostadas en las murallas, y ordenó a los suyos aparentasen flojedad en las maniobras, declarándoles su intención. Exhortando, pues, a las legiones, que ocultas en las galerías estaban listas a recoger de una vez en recompensa de tantos trabajos el fruto de la victoria, propuso premios a los que primero escalasen el muro, y dio la señal del asalto. Inmediatamente los soldados volaron de todas partes, y en un punto cubrieron la muralla.

[27] Postero die Caesar promota turri perfectisque operibus quae facere instituerat, magno coorto imbre non inutilem hanc ad capiendum consilium tempestatem arbitratus est, quod paulo incautius custodias in muro dispositas videbat, suosque languidius in opere versari iussit et quid fieri vellet ostendit. Legionibusque intra vineas in occulto expeditis, cohortatus ut aliquando pro tantis laboribus fructum victoriae perciperent, eis qui primi murum ascendissent praemia proposuit militibusque signum dedit. Illi subito ex omnibus partibus evolaverunt murumque celeriter compleverunt.
XXVIII. Los enemigos, sobresaltados de la novedad, desalojados del muro y de las torres, se acuñaron en la plaza y sitios espaciosos con ánimo de pelear formados, si por algún lado los acometían. Mas visto que nadie bajaba al llano, sino que todos se atropaban en los adarves, temiendo no hallar después escape, arrojadas las armas, corrieron de tropel al último barrio de la ciudad. Allí unos, no pudiendo coger las puertas por la apretura del gentío, fueron muertos por la infantería; otros, después de haber salido, degollados por la caballería. Ningún romano cuidaba del pillaje; encolerizados todos por la matanza de Genabo y porlos trabajos del sitio, no perdonaban ni a viejos, ni a mujeres, ni a niños. Baste decir que de cuarenta mil personas se salvaron apenas ochocientas, que al primer ruido del asalto, echando a huir, se refugiaron en el campo de Vercingetórige: el cual, sintiéndolos venir ya muy entrada la noche, y temiendo algún alboroto por la concurrencia de ellos y la compasión de su gente, los acogió con disimulo, disponiendo les saliesen lejos al camino personas de su confianza y los principales de cada nación, y separándolos allí unos de otros, llevasen a cada cual a los suyos para que los alojasen en los cuarteles correspondientes, según la división hecha desde el principio.

[28] Hostes re nova perterriti muro turribusque deiecti in foro ac locis patentioribus cuneatim constiterunt, hoc animo ut si qua ex parte obviam contra veniretur acie instructa depugnarent. Vbi neminem in aequum locum sese demittere, sed toto undique muro circumfundi viderunt, veriti ne omnino spes fugae tolleretur, abiectis armis ultimas oppidi partes continenti impetu petiverunt, parsque ibi, cum angusto exitu portarum se ipsi premerent, a militibus, pars iam egressa portis ab equitibus est interfecta; nec fuit quisquam, qui praedae studeret. Sic et Cenabi caede et labore operis incitati non aetate confectis, non mulieribus, non infantibus pepercerunt. Denique ex omni numero, qui fuit circiter milium XL, vix DCCC, qui primo clamore audito se ex oppido eiecerunt, incolumes ad Vercingetorigem pervenerunt. Quos ille multa iam nocte silentio ex fuga excepit, veritus ne qua in castris ex eorum concursu et misericordia vulgi seditio oreretur, ut procul in via dispositis familiaribus suis principibusque civitatum disparandos deducendosque ad suos curaret, quae cuique civitati pars castrorum ab initio obvenerat.
XXIX. Al día siguiente, convocando a todos, los consoló y amonestó «que no se amilanasen ni apesadumbrasen demasiado por aquel infortunio; que no vencieron los romanos por valor ni por armas, sino con cierto ardid y pericia en el modo de asaltar una plaza, de que no tenían práctica; yerran los que se figuran que todos los sucesos de la guerra les han de ser favorables; que él nunca fue de dictamen que se conservase Avarico, de que ellos mismos le podían ser testigos; la imprudencia de los berrienses y la condescendencia mal entendida de los demás ocasionaron este daño; bien que presto lo resarciría él con ventajas, pues con su diligencia uniría las demás provincias de la Galia disidente hasta ahora, formando de todas una Liga general, que sería incontrastable al orbe todo, y ya la tenía casi concluida. Entretanto era razón que por amor de la común libertad no se negasen a fortificar el campo para más fácilmente resistir a los asaltos repentinos del enemigo».

[29] Postero die concilio convocato consolatus cohortatusque est ne se admodum animo demitterent, ne perturbarentur incommodo. Non virtute neque in acie vicisse Romanos, sed artificio quodam et scientia oppugnationis, cuius rei fuerint ipsi imperiti. Errare, si qui in bello omnes secundos rerum proventus exspectent. Sibi numquam placuisse Avaricum defendi, cuius rei testes ipsos haberet; sed factum imprudentia Biturigum et nimia obsequentia reliquorum uti hoc incommodum acciperetur. Id tamen se celeriter maioribus commodis sanaturum. Nam quae ab reliquis Gallis civitates dissentirent, has sua diligentia adiuncturum atque unum consilium totius Galliae effecturum, cuius consensui ne orbis quidem terrarum possit obsistere; idque se prope iam effectum habere. Interea aequum esse ab eis communis salutis causa impetrari ut castra munire instituerent, quo facilius repentinos hostium impetus sustinerent.
XXX. No fue mal recibido por los galos este discurso, mayormente viendo que después de una tan grande derrota no había caído de ánimo, ni escondídose, ni avergonzándose de parecer en público; demás que concebían que a todos se aventajaba en providenciar y prevenir las cosas, pues ante el peligro había sido de parecer que se quemase Avarico, y después que se abandonase. Así que, al revés de otros generales a quien los casos adversos disminuyen el crédito, el de éste se aumentaba más cada día después de aquel mal suceso, y aun por sola su palabra esperaban atraer a los demás Estados de la Galia. Ésta fue la primera vez que los galos barrearon el ejército, y quedaron tan consternados, que siendo como son enemigos del trabajo, estaban determinados a sufrir cuanto se les ordenase.

[30] Fuit haec oratio non ingrata Gallis, et maxime, quod ipse animo non defecerat tanto accepto incommodo neque se in occultum abdiderat et conspectum multitudinis fugerat; plusque animo providere et praesentire existimabatur, quod re integra primo incendendum Avaricum, post deserendum censuerat. Itaque ut reliquorum imperatorum res adversae auctoritatem minuunt, sic huius ex contrario dignitas incommodo accepto in dies augebatur. Simul in spem veniebant eius adfirmatione de reliquis adiungendis civitatibus; primumque eo tempore Galli castra munire instituerunt et sic sunt animo confirmati, homines insueti laboris, ut omnia quae imperarentur sibi patienda existimarent.
XXXI. No menos cuidaba Vercingetórige de cumplir la promesa de coligar consigo las demás naciones, ganando a sus jefes con dádivas y ofertas. A este fin valíase de sujetos abonados, que con palabras halagüeñas o muestras de amistad fuesen los más diestros en granjearse las voluntades. A los de Avarico refugiados a su campo proveyó de armas y vestidos. Para completar los regimientos desfalcados, pide a cada ciudad cierto número de soldados, declarando cuántos y en qué día se los deben presentar en los reales. Manda también buscar todos los ballesteros, que había muchísimos en la Galia, y enviárselos. Con tales disposiciones en breve queda restaurado lo perdido en Avarico. A este tiempo Teutomato, hijo de Olovicon, rey de nitióbriges, cuyo padre mereció de nuestro Senado el renombre de amigo, con un grueso cuerpo de caballería suya y de Aquitania se juntó con Vercingetórige.

[31] Nec minus quam est pollicitus Vercingetorix animo laborabat ut reliquas civitates adiungeret, atque eas donis pollicitationibusque alliciebat. Huic rei idoneos homines deligebat, quorum quisque aut oratione subdola aut amicitia facillime capere posset. Qui Avarico expugnato refugerant, armandos vestiendosque curat; simul, ut deminutae copiae redintegrarentur, imperat certum numerum militum civitatibus, quem et quam ante diem in castra adduci velit, sagittariosque omnes, quorum erat permagnus numerus in Gallia, conquiri et ad se mitti iubet. His rebus celeriter id quod Avarici deperierat expletur. Interim Teutomatus, Olloviconis filius, rex Nitiobrigum, cuius pater ab senatu nostro amicus erat appellatus, cum magno equitum suorum numero et quos ex Aquitania conduxerat ad eum pervenit.
XXXII. César, con la detención de muchos días en Avarico y la gran copia de trigo y demás abastos que allí encontró, reparó su ejército de las fatigas y miserias. Acabado ya casi el invierno, cuando la misma estación convidaba a salir a campaña y él estaba resuelto a ir contra el enemigo, por si pudiese o bien sacarle fuera de las lagunas y bosques, o forzarle con cerco, se halla con una embajada solemne de los eduos principales suplicándole: «que ampare a la nación en las circunstancias más críticas; que se ve en el mayor peligro, por cuanto siendo antigua costumbre crear anualmente un solo magistrado, que con potestad regia gobierne la república, dos ahora se arrogan el gobierno, pretendiendo cada uno que su elección es la legítima. Uno de éstos es Convictolitan, mancebo bienquisto y de grandes créditos; el otro Coto, de antiquísima prosapia, hombre asimismo muy poderoso y de larga parentela, cuyo hermano Vedeliaco tuvo el año antecedente la misma dignidad; que toda la nación estaba en armas; dividido el Senado y el pueblo en bandos, cada uno por su favorecido. Que si pasa adelante la competencia, será inevitable una guerra civil y César, con su diligencia y autoridad puede atajarla».

[32] Caesar Avarici complures dies commoratus summamque ibi copiam frumenti et reliqui commeatus nactus exercitum ex labore atque inopia refecit. Iam prope hieme confecta cum ipso anni tempore ad gerendum bellum vocaretur et ad hostem proficisci constituisset, sive eum ex paludibus silvisque elicere sive obsidione premere posset, legati ad eum principes Aeduorum veniunt oratum ut maxime necessario tempore civitati subveniat: summo esse in periculo rem, quod, cum singuli magistratus antiquitus creari atque regiam potestatem annum obtinere consuessent, duo magistratum gerant et se uterque eorum legibus creatum esse dicat. Horum esse alterum Convictolitavem, florentem et illustrem adulescentem, alterum Cotum, antiquissima familia natum atque ipsum hominem summae potentiae et magnae cognationis, cuius frater Valetiacus proximo anno eundem magistratum gesserit. Civitatem esse omnem in armis; divisum senatum, divisum populum, suas cuiusque eorum clientelas. Quod si diutius alatur controversia, fore uti pars cum parte civitatis confligat. Id ne accidat, positum in eius diligentia atque auctoritate.
XXXIII. Éste, si bien consideraba el perjuicio que se le seguía de interrumpir la guerra y alejarse del enemigo, todavía Conociendo cuantos males suelen provenir de las discordias, juzgó necesario precaverlos, impidiendo que una nación tan ilustre, tan unida con el Pueblo Romano, a quien él siempre había favorecido y honrado muchísimo, viniese a empeñarse en una guerra civil, y el partido que se creyese más flaco solicitase ayuda de Vercingetórige. Mas porque según las leyes de los eduos no era lícito al magistrado supremo salir de su distrito, por no contravenir a ellas, quiso él mismo ir allá, y en Decisa convocó el Senado y a los competidores. Congregada casi toda la nación, y enterado por las declaraciones secretas de varios que Vedeliaco había proclamado por sucesor a su hermano donde y cuando no debiera contra las leyes que prohíben no sólo nombrar por magistrados a dos de una misma familia, viviendo actualmente ambos, sino también el tener asiento en el Senado, depuso a Coto del gobierno y se lo adjudicó a Convictolitan, creado legalmente por los sacerdotes conforme al estilo de la república, asistiendo los magistrados inferiores.

[33] Caesar, etsi a bello atque hoste discedere detrimentosum esse existimabat, tamen non ignorans quanta ex dissensionibus incommoda oriri consuessent, ne tanta et tam coniuncta populo Romano civitas, quam ipse semper aluisset omnibusque rebus ornasset, ad vim atque arma descenderet, atque ea pars quae minus sibi confideret auxilia a Vercingetorige arcesseret, huic rei praevertendum existimavit et, quod legibus Aeduorum eis, qui summum magistra tum obtinerent, excedere ex finibus non liceret, ne quid de iure aut de legibus eorum deminuisse videretur, ipse in Aeduos proficisci statuit senatumque omnem et quos inter controversia esset ad se Decetiam evocavit. Cum prope omnis civitas eo convenisset, docereturque paucis clam convocatis alio loco, alio tempore atque oportuerit fratrem a fratre renuntiatum, cum leges duo ex una familia vivo utroque non solum magistratus creari vetarent, sed etiam in senatu esse prohiberent, Cotum imperium deponere coegit, Convictolitavem, qui per sacerdotes more civitatis intermissis magistratibus esset creatus, potestatem obtinere iussit.
XXXIV. Dada esta sentencia, y exhortando a los eduos a que olvidadas las contiendas y disensiones, y dejándose de todo, sirviesen a la guerra presente (seguros de recibir el premio merecido, conquistada la Galia) con remitirle cuanto antes toda la caballería y diez mil infantes, para ponerlos en varias partes de guardia por razón de los bastimentos, dividido el ejército en dos trozos: cuatro legiones a Labieno para que las condujese al país de Sens y al de París; él marchó a los alvernos llevando seis a Gergovia el río Alier abajo. De la caballería dio una parte a Labieno, otra se quedó consigo. Noticioso Vercingetórige de esta marcha, cortando todos los puentes del río, empezó a caminar por su orilla opuesta.

[34] Hoc decreto interposito cohortatus Aeduos, ut controversiarum ac dissensionis obliviscerentur atque omnibus omissis his rebus huic bello servirent eaque quae meruissent praemia ab se devicta Gallia exspectarent equitatumque omnem et peditum milia decem sibi celeriter mitterent, quae in praesidiis rei frumentariae causa disponeret, exercitum in duas partes divisit: quattuor legiones in Senones Parisiosque Labieno ducendas dedit, sex ipse in Arvernos ad oppidum Gergoviam secundum flumen Elaver duxit; equitatus partem illi attribuit, partem sibi reliquit. Qua re cognita Vercingetorix omnibus interruptis eius fluminis pontibus ab altera fluminis parte iter facere coepit.
XXXV. Estando los dos ejércitos a la vista, acampados casi frente a frente, y apostadas atalayas para impedir a los romanos hacer puente por donde pasar a la otra banda, hallábase César muy a pique de no poder obrar la mayor parte del verano por el embarazo del río, que ordinariamente no se puede vadear hasta el otoño. Para evitar este inconveniente, trasladados los reales a un boscaje enfrente de uno de los puentes cortados por Vercingetórige, al día siguiente se ocultó con dos legiones formadas de la cuarta parte de las cohortes de cada legión con tal arte, que pareciese cabal el número de las seis legiones. A las cuatro envió como solía con todo el bagaje, y ordenándoles que avanzasen todo lo que pudiesen, cuando le pareció era ya tiempo de que se hubiesen acampado, empezó a renovar el puente roto con las mismas estacas que por la parte inferior todavía estaban en pie. Acabada la obra con diligencia, transportadas sus dos legiones, y delineado el campo, mandó venir las demás tropas. Vercingetórige, sabido el caso, por no verse obligado a pelear mal de su grado, se anticipó a grandes jornadas.

[35] Cum uterque utrimque exisset exercitus, in conspectu fereque e regione castris castra ponebant dispositis exploratoribus, necubi effecto ponte Romani copias traducerent. Erat in magnis Caesaris difficultatibus res, ne maiorem aestatis partem flumine impediretur, quod non fere ante autumnum Elaver vado transiri solet. Itaque, ne id accideret, silvestri loco castris positis e regione unius eorum pontium, quos Vercingetorix rescindendos curaverat, postero die cum duabus legionibus in occulto restitit; reliquas copias cum omnibus impedimentis, ut consueverat, misit, apertis quibusdam cohortibus, uti numerus legionum constare videretur. His quam longissime possent egredi iussis, cum iam ex diei tempore coniecturam ceperat in castra perventum, isdem sublicis, quarum pars inferior integra remanebat, pontem reficere coepit. Celeriter effecto opere legionibusque traductis et loco castris idoneo delecto reliquas copias revocavit. Vercingetorix re cognita, ne contra suam voluntatem dimicare cogeretur, magnis itineribus antecessit.
XXXVI. César, levantando el campo, al quinto día llegó a Gergovia; y en el mismo, después de una ligera escaramuza de la caballería, registrada la situación de la ciudad, que por estar fundada en un monte muy empinado, por todas partes era de subida escabrosa, desconfió de tomarla por asalto; el sitio no lo quiso emprender hasta estar surtido de víveres. Pero Vercingetórige, asentados sus reales cerca de la ciudad en el monte, colocadas con distinción las tropas de cada pueblo a mediana distancia unas de otras, y ocupados todos los cerros de aquella cordillera, en cuanto alcanzaba la vista, presentaba un objeto de horror. Cada día, en amaneciendo, convocaba a los jefes de diversas naciones que había nombrado por consejeros, ya para consultar con ellos, ya para ejecutar lo que fuese menester; y casi no pasaba día sin hacer prueba del coraje y valor de los suyos mediante alguna escaramuza de caballos entreverados con los flecheros. Había enfrente de la ciudad un ribazo a la misma falda del monte harto bien pertrechado y por todas partes desmontado, que una vez cogido por los nuestros, parecía fácil cortar a los enemigos el agua en gran parte, y las salidas libres al forraje. Pero tenían puesta en él guarnición, aunque no muy fuerte. Como quiera, César, en el silencio de la noche, saliendo de los reales, desalojada la guarnición primero que pudiese ser socorrida de la plaza, apoderado del puesto, puso en él dos legiones, y abrió dos fosos de a doce pies, que sirviesen de comunicación a entrambos reales, para que pudiesen sin miedo de sorpresa ir y venir aun cuando fuese uno a uno.

[36] Caesar ex eo loco quintis castris Gergoviam pervenit equestrique eo die proelio levi facto perspecto urbis situ, quae posita in altissimo monte omnes aditus difficiles habebat, de expugnatione desperavit, de obsessione non prius agendum constituit, quam rem frumentariam expedisset. At Vercingetorix castris, prope oppidum positis, mediocribus circum se intervallis separatim singularum civitatium copias collocaverat atque omnibus eius iugi collibus occupatis, qua despici poterat, horribilem speciem praebebat; principesque earum civitatium, quos sibi ad consilium capiendum delegerat, prima luce cotidie ad se convenire iubebat, seu quid communicandum, seu quid administrandum videretur; neque ullum fere diem intermittebat quin equestri proelio interiectis sagittariis, quid in quoque esset animi ac virtutis suorum perspiceret. Erat e regione oppidi collis sub ipsis radicibus montis, egregie munitus atque ex omni parte circumcisus; quem si tenerent nostri, et aquae magna parte et pabulatione libera prohibituri hostes videbantur. Sed is locus praesidio ab his non nimis firmo tenebatur. Tamen silentio noctis Caesar ex castris egressus, priusquam subsidio ex oppido veniri posset, deiecto praesidio potitus loco duas ibi legiones collocavit fossamque duplicem duodenum pedum a maioribus castris ad minora perduxit, ut tuto ab repentino hostium incursu etiam singuli commeare possent.
XXXVII. Mientras esto pasa en Gergovia, Convictolitan el eduo, a quien, como dijimos, adjudicó César el gobierno, sobornado por los alvernos, se manifiesta con ciertos jóvenes, entre los cuales sobresalían Litabico y sus hermanos, nacidos de nobilísima sangre. Dales parte de la recompensa, exhortándolos «a que se acuerden que nacieron libres y para mandar a otros; ser sólo el Estado de los eduos el que sirve de rémora a la victoria indubitable de la Galia; que por su respecto se contenían los demás; con su mudanza no tendrían en la Galia dónde asentar el pie los romanos. No negaba él haber recibido algún beneficio de César, si bien la justicia estaba de su parte, pero en todo caso más estimaba la común libertad. Porque ¿qué razón hay para que los eduos en sus pleitos vayan a litigar en los estrados de César, y los romanos no vengan al consejo de los eduos?» Persuadidos sin dificultad aquellos mozos no menos de las palabras de su magistrado que de la esperanza del premio, hasta ofrecerse por los primeros ejecutores de este proyecto, sólo dudaban del modo, no esperando que la nación se moviese sin causa a emprender esta guerra. Determinóse que Litabico fuese por capitán de los diez mil hombres que se remitían a César, encargándose de conducirlos, y sus hermanos se adelantasen para verse con César; establecen asimismo el plan de las demás operaciones.

[37] Dum haec ad Gergoviam geruntur, Convictolitavis Aeduus, cui magistratum adiudicatum a Caesare demonstravimus, sollicitatus ab Arvernis pecunia cum quibusdam adulescentibus colloquitur; quorum erat princeps Litaviccus atque eius fratres, amplissima familia nati adulescentes. Cum his praemium communicat hortaturque, ut se liberos et imperio natos meminerint. Vnam esse Aeduorum civitatem, quae certissimam Galliae victoriam detineat; eius auctoritate reliquas contineri; qua traducta locum consistendi Romanis in Gallia non fore. Esse nonnullo se Caesaris beneficio adfectum, sic tamen, ut iustissimam apud eum causam obtinuerit; sed plus communi libertati tribuere. Cur enim potius Aedui de suo iure et de legibus ad Caesarem disceptatorem, quam Romani ad Aeduos veniant? Celeriter adulescentibus et oratione magistratus et praemio deductis, cum se vel principes eius consili fore profiterentur, ratio perficiendi quaerebatur, quod civitatem temere ad suscipiendum bellum adduci posse non confidebant. Placuit ut Litaviccus decem illis milibus, quae Caesari ad bellum mitterentur, praeficeretur atque ea ducenda curaret, fratresque eius ad Caesarem praecurrerent. Reliqua qua ratione agi placeat constituunt.
XXXVIII. Litabico al frente del ejército, estando como a treinta millas de Gergovia, convocando al improviso su gente: « ¿adonde vamos, dice llorando, soldados míos? Toda nuestra caballería, la nobleza toda acaba de ser degollada; los príncipes de la nación, Eporedórige y Virdomaro, calumniados de traidores, sin ser oídos, han sido condenados a muerte. Informaos mejor de los que han escapado de la matanza, que yo, con el dolor de la pérdida de mis hermanos y de todos mis parientes, ya no puedo hablar más». Preséntanse los que tenía él bien instruidos de lo que habían de decir, y con sus aseveraciones confirman en público cuanto había dicho Litavico: «que muchos caballeros eduos habían sido muertos por achacárseles secretas inteligencias con los alvernos; que ellos mismos pudieron ocultarse entre el gentío y librarse así de la muerte». Claman a una voz los eduos instando a Litavico que mire por sí. «Como si el caso, replica él, pidiese deliberación, no restándonos otro arbitrio sino ir derechos a Gergovia y unirnos con los alvernos. ¿No es claro que los romanos después de un desafuero tan alevoso, están afilando las espadas para degollarnos? Por tanto, si somos hombres, vamos a vengar la muerte de tantos inocentes, y acabemos de una vez con esos asesinos. » Señala con el dedo a los ciudadanos romanos que por mayor seguridad venían en su compañía. Quítales al punto gran cantidad de trigo y otros comestibles, y los mata cruelmente a fuerza de tormentos. Despacha mensajeros por todos los lugares de los eduos, y los amotina con la misma patraña del degüello de los caballeros y grandes, incitándolos a que imiten su ejemplo en la venganza de sus injurias.

[38] Litaviccus accepto exercitu, cum milia passuum circiter XXX ab Gergovia abesset, convocatis subito militibus lacrimans, "Quo proficiscimur," inquit, "milites? Omnis noster equitatus, omnis nobilitas interiit; principes civitatis, Eporedorix et Viridomarus, insimulati proditionis ab Romanis indicta causa interfecti sunt. Haec ab ipsis cognoscite, qui ex ipsa caede fugerunt: nam ego fratribus atque omnibus meis propinquis interfectis dolore prohibeor, quae gesta sunt, pronuntiare." Producuntur hi quos ille edocuerat quae dici vellet, atque eadem, quae Litaviccus pronuntiaverat, multitudini exponunt: multos equites Aeduorum interfectos, quod collocuti cum Arvernis dicerentur; ipsos se inter multitudinem militum occultasse atque ex media caede fugisse. Conclamant Aedui et Litaviccum obsecrant ut sibi consulat. "Quasi vero," inquit ille, "consili sit res, ac non necesse sit nobis Gergoviam contendere et cum Arvernis nosmet coniungere. An dubitamus quin nefario facinore admisso Romani iam ad nos interficiendos concurrant? Proinde, si quid in nobis animi est, persequamur eorum mortem qui indignissime interierunt, atque hos latrones interficiamus." Ostendit cives Romanos, qui eius praesidi fiducia una erant: magnum numerum frumenti commeatusque diripit, ipsos crudeliter excruciatos interficit. Nuntios tota civitate Aeduorum dimittit, eodem mendacio de caede equitum et principum permovet; hortatur ut simili ratione atque ipse fecerit suas iniurias persequantur.
XXXIX. Venía entre los caballeros eduos por llamamiento expreso de César, Eporedórige, joven nobilísimo y de alta jerarquía en su patria, y con él Virdomaro, de igual edad y valimiento, bien que de linaje inferior, a quien César, por recomendación de Diviciaco, de bajos principios había elevado a suma grandeza. Éstos se disputaban la primacía, y en aquel pleito de la magistratura echaron el resto, uno por Convictolitan, otro por Coto. Eporedórige, sabida la trama de Litavico, casi a medianoche se la descubre a César, rogándole no permita que su nación por la mala conducta de aquellos mozos se rebelase contra el pueblo romano, lo que infaliblemente sucedería si tantos millares de hombres llegasen a juntarse con los enemigos, pues ni los parientes descuidarían de su vida, ni la república podrá menospreciarla.

[39] Eporedorix Aeduus, summo loco natus adulescens et summae domi potentiae, et una Viridomarus, pari aetate et gratia, sed genere dispari, quem Caesar ab Diviciaco sibi traditum ex humili loco ad summam dignitatem perduxerat, in equitum numero convenerant nominatim ab eo evocati. His erat inter se de principatu contentio, et in illa magistratuum controversia alter pro Convictolitavi, alter pro Coto summis opibus pugnaverant. Ex eis Eporedorix cognito Litavicci consilio media fere nocte rem ad Caesarem defert; orat ne patiatur civitatem pravis adulescentium consiliis ab amicitia populi Romani deficere; quod futurum provideat, si se tot hominum milia cum hostibus coniunxerint, quorum salutem neque propinqui neglegere, neque civitas levi momento aestimare posset.
XL. César, que siempre se había esmerado en favorecer a los eduos, entrando en gran cuidado con esta novedad, sin detenerse saca de los reales cuatro legiones a la ligera y toda la caballería. Por la prisa no tuvo tiempo para reducir a menos espacio los alojamientos; que el lance no sufría dilación. Al legado Cayo Fabio con dos legiones deja en ellos de guarnición. Mandando prender a los hermanos de Litavico, halla, que poco antes se habían huido al enemigo. Hecha una exhortación a los soldados sobre que no se les hiciese pesado el camino siendo tanta la urgencia, yendo todos gustosísimos, andadas veinticinco millas, como avistase al ejército de los eduos, disparada la caballería, detiene y embaraza su marcha, y echa bando que a ninguno maten. A Eporedórige y Virdomaro, a quienes tenían ellos por muertos, da orden de mostrarse a caballoy saludar a los suyos por su nombre. Con tal evidencia descubierta la maraña de Litavico, empiezan los eduos a levantar las manos y hacer seña de su rendición, y depuestas las armas, a pedir por merced la vida. Litavico, con sus devotos (que según fuero de los galos juzgan alevosía desamparar a sus patronos, aun en la mayor desventura), se refugió en Gergovia.

[40] Magna adfectus sollicitudine hoc nuntio Caesar, quod semper Aeduorum civitati praecipue indulserat, nulla interposita dubitatione legiones expeditas quattuor equitatumque omnem ex castris educit; nec fuit spatium tali tempore ad contrahenda castra, quod res posita in celeritate videbatur; Gaium Fabium legatum eum legionibus duabus castris praesidio relinquit. Fratres Litavicci eum comprehendi iussisset, paulo ante reperit ad hostes fugisse. Adhortatus milites, ne necessario tempore itineris labore permoveantur, cupidissimis omnibus progressus milia passuum XXV agmen Aeduorum conspicatus immisso equitatu iter eorum moratur atque impedit interdicitque omnibus ne quemquam interficiant. Eporedorigem et Viridomarum, quos illi interfectos existimabant, inter equites versari suosque appellare iubet. His cognitis et Litavicci fraude perspecta Aedui manus tendere, deditionem significare et proiectis armis mortem deprecari incipiunt. Litaviccus cum suis clientibus, quibus more Gallorum nefas est etiam in extrema fortuna deserere patronos, Gergoviam profugit.
XLI. César, después de haber advertido por cartas a la república Eduana, que por beneficio suyo vivían los que pudieran matar por justicia, dando tres horas de la noche para reposo al ejército, dio la vuelta a Gergovia. A la mitad del camino, unos caballos, despachados por Fabio, le traen la noticia «del peligro grande en que se han visto; los reales asaltados con todas las fuerzas del enemigo, que de continuo enviaba gente de refresco a la que se iba cansando, sin dejar respirar a los nuestros de la fatiga, precisados por lo espacioso de los reales a estar fijos todos cada uno en su puesto; ser muchos los heridos por tantas flechas y tantos dardos de todas suertes, bien que contra esto les habían servido mucho las baterías; que Fabio, a su partida, dejadas solas dos puertas, tapiaba las demás y añadía nuevos pertrechos al vallado, apercibiéndose para el asalto del día siguiente». En visto de esto, César, seguido con gran denuedo de los soldados, antes de rayar el Sol llegó a los reales.

[41] Caesar nuntiis ad civitatem Aeduorum missis, qui suo beneficio conservatos docerent quos iure belli interficere potuisset, tribusque horis noctis exercitui ad quietem datis castra ad Gergoviam movit. Medio fere itinere equites a Fabio missi, quanto res in periculo fuerit, exponunt. Summis copiis castra oppugnata demonstrant, cum crebro integri defessis succederent nostrosque assiduo labore defatigarent, quibus propter magnitudinem castrorum perpetuo esset isdem in vallo permanendum. Multitudine sagittarum atque omnis generis telorum multos vulneratos; ad haec sustinenda magno usui fuisse tormenta. Fabium discessu eorum duabus relictis portis obstruere ceteras pluteosque vallo addere et se in posterum diem similemque casum apparare. His rebus cognitis Caesar summo studio militum ante ortum solis in castra pervenit.
XLII. Tal era el estado de las cosas en Gergovia cuando los eduos, recibido el primer mensaje de Litavico, sin más ni más, instigados unos de la codicia, otros de la cólera y temeridad (vicio sobre todos connatural a esta gente, que cualquier hablilla cree como cosa cierta), meten a saco los bienes de los romanos, dando a ellos la muerte o haciéndolos esclavos. Atiza el fuego Convictolitan, encendiendo más el furor del populacho, para que, despeñado en la rebelión, se avergüence de volver atrás. Hacen salir sobre seguro de Chalons a Marco Aristio, tribuno de los soldados, que iba a juntarse con su legión; obligan a lo mismo a los negociantes de la ciudad, y asaltándolos al improviso en el camino, los despojan de todos sus fardos; a los que resisten cercan día y noche, y muertos de ambas partes muchos, llaman en su ayuda mayor número de gente armada.

[42] Dum haec ad Gergoviam geruntur, Aedui primis nuntiis ab Litavicco acceptis nullum sibi ad cognoscendum spatium relinquunt. Impellit alios avaritia, alios iracundia et temeritas, quae maxime illi hominum generi est innata, ut levem auditionem habeant pro re comperta. Bona civium Romanorum diripiunt, caedes faciunt, in servitutem abstrahunt. Adiuvat rem proclinatam Convictolitavis plebemque ad furorem impellit, ut facinore admisso ad sanitatem reverti pudeat. Marcum Aristium, tribunum militum, iter ad legionem facientem fide data ex oppido Cabillono educunt: idem facere cogunt eos, qui negotiandi causa ibi constiterant. Hos continuo (in) itinere adorti omnibus impedimentis exuunt; repugnantes diem noctemque obsident; multis utrimque interfectis maiorem multitudinem armatorum concitant.
XLIII. En esto, viniéndoles la noticia de que toda su gente estaba en poder de César, corren a excusarse con Aristio, diciendo: «que nada de esto se había hecho por autoridad pública»; mandan que se haga pesquisa de los bienes robados; confiscan los de Litavico y sus hermanos; despachan embajadores a César con orden de disculparse, todo con el fin de recobrar a los suyos. Pero envueltos ya en la traición, y bien hallados con la ganancia del saqueo, en que interesaban muchos, y temerosos del castigo, tornan clandestinamente a mover especies de guerra, y a empeñar en ella con embajadas a las demás provincias. Lo cual, dado que César no lo ignoraba, todavía respondió con toda blandura a los enviados: «que no por la inconsideración y ligereza del vulgo formaba él mal concepto de la república, ni disminuiría un punto su benevolencia para con los eduos». Él, por su parte, temiendo mayores revoluciones de la Galia, para no ser cogido en medio por todos los nacionales, andaba discurriendo cómo retirarse de Gergovia, y reunir todo el ejército, de suerte que su retirada, ocasionada del miedo de la rebelión, no tuviese visos de huida.

[43] Interim nuntio allato omnes eorum milites in potestate Caesaris teneri, concurrunt ad Aristium, nihil publico factum consilio demonstrant; quaestionem de bonis direptis decernunt, Litavicci fatrumque bona publicant, legatos ad Caesarem sui purgandi gratia mittunt. Haec faciunt reciperandorum suorum causa; sed contaminati facinore et capti compendio ex direptis bonis, quod ea res ad multos pertinebat, timore poenae exterriti consilia clam de bello inire incipiunt civitatesque reliquas legationibus sollicitant. Quae tametsi Caesar intellegebat, tamen quam mitissime potest legatos appellat: nihil se propter inscientiam levitatemque vulgi gravius de civitate iudicare neque de sua in Aeduos benevolentia deminuere. Ipse maiorem Galliae motum exspectans, ne ab omnibus civitatibus circumsisteretur, consilia inibat quemadmodum ab Gergovia discederet ac rursus omnem exercitum contraheret, ne profectio nata ab timore defectionis similis fugae videretur.
XLIV. Estando en estos pensamientos, preséntesele ocasión al parecer de un buen lance. Porque yendo a reconocer los trabajos del campo menor, reparó que la colina ocupada de los enemigos estaba sin gente, cuando los días anteriores apenas se podía divisar por la muchedumbre que la cubría. Maravillado, pregunta la causa a los desertores que cada día pasaban a bandadas a su campo. Todos convenían en afirmar lo que ya el César tenía averiguado por sus espías: que la loma de aquella cordillera era casi llena, mas por donde comunicaba con la otra parte de la plaza, fragosa y estrecha; que temían mucho perder aquel puesto persuadidos de que, si los romanos, dueños ya del uno, los echaban del otro, forzosamente se verían como acorralados V sin poder por vía alguna salir al forraje; que por eso Vercingetórige los había llamado a todos a fortalecer aquel sitio.

[44] Haec cogitanti accidere visa est facultas bene rei gerendae. Nam cum in minora castra operis perspiciendi causa venisset, animadvertit collem, qui ab hostibus tenebatur, nudatum hominibus, qui superioribus diebus vix prae multitudine cerni poterat. Admiratus quaerit ex perfugis causam, quorum magnus ad eum cotidie numerus confluebat. Constabat inter omnes, quod iam ipse Caesar per exploratores cognoverat, dorsum esse eius iugi prope aequum, sed hunc silvestrem et angustum, qua esset aditus ad alteram partem oppidi; huic loco vehementer illos timere nec iam aliter sentire, uno colle ab Romanis occupato, si alterum amisissent, quin paene circumvallati atque omni exitu et pabulatione interclusi viderentur: ad hunc muniendum omnes a Vercingetorige evocatos.
XLV. En consecuencia, César manda ir allá varios piquetes de caballos a medianoche, ordenándoles que corran y metan ruido por todas partes. Al rayar del día, manda sacar de los reales muchas recuas de mulos sin albardas, y a los arrieros, montados encima con sus capacetes, correr en derredor de las colinas, como si fueran unos diestros jinetes. Mezcla con ellos algunos caballos, que con alargar más las cabalgadas representen mayor número, mandándoles caracolear y meterse todos en un mismo término. Esta maniobra se alcanzaba a ver desde la plaza, como que tenía la vista a nuestro campo, aunque a tanta distancia no se podía bien distinguir el verdadero objeto. César destaca una legión por aquel cerro, y a pocos pasos, apuéstala en la bajada oculta en el bosque. Crece la sospecha en los galos, y vanse a defender aquel puesto todas las tropas. Viendo César evacuados los reales enemigos, cubriendo las divisas de los suyos y plegadas las banderas, hace desfilar de pocos en pocos, porque no fuesen notados de la plaza, los soldados del campo mayor al menor; y declara su intento a los legados comandantes de las legiones. Sobre todo les encarga repriman a los soldados, no sea que por la gana de pelear o codicia del pillaje se adelanten demasiado; hácelespresente cuánto puede incomodarles lo fragoso del sitio, a que sólo se puede obviar con la presteza; ser negocio éste de ventura, no de combate. Dicho esto, da la señal, y al mismo tiempo a mano derecha por otra subida destaca los eduos.

[45] Hac re cognita Caesar mittit complures equitum turmas; eis de media nocte imperat, ut paulo tumultuosius omnibus locis vagarentur. Prima luce magnum numerum impedimentorum ex castris mulorumque produci deque his stramenta detrahi mulionesque cum cassidibus equitum specie ac simulatione collibus circumvehi iubet. His paucos addit equites qui latius ostentationis causa vagarentur. Longo circuitu easdem omnes iubet petere regiones. Haec procul ex oppido videbantur, ut erat a Gergovia despectus in castra, neque tanto spatio certi quid esset explorari poterat. Legionem unam eodem iugo mittit et paulum progressam inferiore constituit loco silvisque occultat. Augetur Gallis suspicio, atque omnes illo ad munitionem copiae traducuntur. Vacua castra hostium Caesar conspicatus tectis insignibus suorum occultatisque signis militaribus raros milites, ne ex oppido animadverterentur, ex maioribus castris in minora traducit legatisque, quos singulis legionibus praefecerat, quid fieri velit ostendit: in primis monet ut contineant milites, ne studio pugnandi aut spe praedae longius progrediantur; quid iniquitas loci habeat incommodi proponit: hoc una celeritate posse mutari; occasionis esse rem, non proeli. His rebus eitis signum dat et ab dextra parte alio ascensu eodem tempore Aeduos mittit.
XLVI. El muro de la ciudad distaba del llano y principio de la cuesta por línea recta, si no fuese por los rodeos, mil doscientos pasos; todo lo que se rodeaba para suavizar la pendiente, alargaba el camino. En la mitad del collado, a lo largo, habían los galos fabricado de grandes piedras una cortina de seis pies contra nuestros asaltos; y desocupada la parte inferior del collado, la superior hasta tocar el muro de la plaza estaba toda erizada de municiones y gente armada. Los soldados, dada la señal, llegan corriendo a la corrida, y, saltándola, se apoderan de tres diversas estancias; pero con tanta aceleración, que Teutomato, rey de los nitióbriges, cogido de sobresalto en su pabellón durmiendo la siesta, medio desnudo, apenas pudo escapar, herido el caballo, de las manos de los soldados que saqueaban las tiendas.

[46] Oppidi murus ab planitie atque initio ascensus recta regione, si nullus anfractus intercederet, MCC passus aberat: quidquid huc circuitus ad molliendum clivum accesserat, id spatium itineris augebat. A medio fere colle in longitudinem, ut natura montis ferebat, ex grandibus saxis sex pedum murum qui nostrorum impetum tardaret praeduxerant Galli, atque inferiore omni spatio vacuo relicto superiorem partem collis usque ad murum oppidi densissimis castris compleverant. Milites dato signo celeriter ad munitionem perveniunt eamque transgressi trinis castris potiuntur; ac tanta fuit in castris capiendis celeritas, ut Teutomatus, rex Nitiobrigum, subito in tabernaculo oppressus, ut meridie conquieverat, superiore corporis parte nudata vulnerato equo vix se ex manibus praedantium militum eriperet.
XLVII. César, ya que consiguió su intento, mandó tocar la retirada, y la legión décima, que iba en su compañía, hizo alto. A los soldados de las otras legiones, bien que no percibieron el sonido de la trompeta a causa de un gran valle intermedio, todavía los tribunos y legados, conforme a las órdenes de César, los tenían a raya. Pero inflamados con la esperanza de pronta victoria, con la fuga de los enemigos, y con los buenos sucesos de las batallas anteriores, ninguna empresa se proponía tan ardua que fuese a su valor insufrible, ni desistieron del alcance hasta tropezar con las murallas y puerta de la ciudad. Aquí fueron los alaridos que resonaban por todas partes, tanto que los de los últimos barrios, asustados con el repentino alboroto, creyendo a los enemigos dentro de la plaza, echaron a huir corriendo. Las mujeres desde los adarves arrojaban sus galas y joyas, y descubiertos los pechos, con los brazos abiertos, suplicaban a los romanos las perdonasen, y no hiciesen lo que en Avarico, donde no respetaron ni al sexo flaco ni a la edad tierna. Algunas, descolgadas por las manos de los muros, se entregaban a los soldados. Lucio Fabio, centurión de la legión octava, a quien se oyó decir este mismo día que se sentía estimulado de los premios que se dieron en Avarico, ni consentiría que otro escalase primero el muro, tomando a tres de sus soldados, y ayudado de ellos, montó la muralla, y dándoles después la mano, los fue subiendo uno a uno.

[47] Consecutus id quod animo proposuerat, Caesar receptui cani iussit legionique decimae, quacum erat, continuo signa constituit. Ac reliquarum legionum milites non exaudito sono tubae, quod satis magna valles intercedebat, tamen ab tribunis militum legatisque, ut erat a Caesare praeceptum, retinebantur. Sed elati spe celeris victoriae et hostium fuga et superiorum temporum secundis proeliis nihil adeo arduum sibi esse existimaverunt quod non virtute consequi possent, neque finem prius sequendi fecerunt quam muro oppidi portisque appropinquarunt. Tum vero ex omnibus urbis partibus orto clamore, qui longius aberant repentino tumultu perterriti, cum hostem intra portas esse existimarent, sese ex oppido eiecerunt. Matres familiae de muro vestem argentumque iactabant et pectore nudo prominentes passis manibus obtestabantur Romanos, ut sibi parcerent neu, sicut Avarici fecissent, ne a mulieribus quidem atque infantibus abstinerent: nonnullae de muris per manus demissae sese militibus tradebant. Lucius Fabius, centurio legionis VIII, quem inter suos eo die dixisse constabat excitari se Avaricensibus praemiis neque commissurum, ut prius quisquam murum ascenderet, tres suos nactus manipulares atque ab eis sublevatus murum ascendit: hos ipse rursus singulos exceptans in murum extulit.
XLVIII. Entre tanto los enemigos, que, según arriba se ha dicho, se habían reunido a la parte opuesta de la plaza para guardaría, oído el primer rumor, y sucesivamente aguijado de continuos avisos de la toma de la ciudad, con la caballería delante corrieron allá de tropel. Conforme iban llegando, parábanse al pie de la muralla, y aumentaban el número de los combatientes. Juntos ya muchos a la defensa, las mujeres que poco antes pedían merced a los romanos, volvían a los suyos las plegarias, y desgreñado el cabello al uso de la Galia, les ponían sus hijos delante. Era para los romanos desigual el combate, así por el sitio, como por el número; demás que cansados de correr y de tanto pelear, dificultosamente contrastaban a los que venían de refresco y con las fuerzas enteras.

[48] Interim ei qui ad alteram partem oppidi, ut supra demonstravimus, munitionis causa convenerant, primo exaudito clamore, inde etiam crebris nuntiis incitati, oppidum a Romanis teneri, praemissis equitibus magno concursu eo contenderunt. Eorum ut quisque primus venerat, sub muro consistebat suorumque pugnantium numerum augebat. Quorum cum magna multitudo convenisset, matres familiae, quae paulo ante Romanis de muro manus tendebant, suos obtestari et more Gallico passum capillum ostentare liberosque in conspectum proferre coeperunt. Erat Romanis nec loco nec numero aequa contentio; simul et cursu et spatio pugnae defatigati non facile recentes atque integros sustinebant.
XLIX. César, viendo la desigualdad del puesto, y que las tropas de los enemigos se iban engrosando, muy solícito de los suyos, envía orden al legado Tito Sestio, a quien encargó la guarda de los reales menores, que sacando prontamente algunas cohortes, las apostó a la falda del collado hacia el flanco derecho de los enemigos, a fin de que si desalojasen a los nuestros del puesto, pudiese rebatir su furia en el alcance. César, adelantándose un poco con su legión, estaba a la mira del suceso.

[49] Caesar, cum iniquo loco pugnari hostiumque augeri copias videret, praemetuens suis ad Titum Sextium legatum, quem minoribus castris praesidio reliquerat, misit, ut cohortes ex castris celeriter educeret et sub infimo colle ab dextro latere hostium constitueret, ut, si nostros loco depulsos vidisset, quo minus libere hostes insequerentur terreret. Ipse paulum ex eo loco cum legione progressus, ubi constiterat, eventum pugnae exspectabat.
L. Trabado el choque cuerpo a cuerpo con grandísimaporfía, los enemigos, confiados en el sitio y en el número, los nuestros en sola su valentía, de repente, por el costado abierto de los nuestros, remanecieron los eduos destacados de César por la otra ladera a mano derecha para divertir al enemigo. Ésos por la semejanza de las armas gálicas espantaron terriblemente a los nuestros, y aunque los veían con el hombro derecho desarmado, que solía ser la contraseña de gente de paz, eso mismo atribuían los soldados a estratagema de los enemigos para deslumbrarlos. En aquel punto el centurión Lucio Fabio y los que tras él subieron a la muralla, rodeados de los enemigos y muertos, son tirados el muro abajo. Marco Petreyo, centurión de la misma legión, queriendo romper las puertas, viéndose rodeado de la muchedumbre y desesperando de su vida por las muchas heridas mortales, vuelto a los suyos: «Ya que no puedo, les dijo, salvarme con vosotros, por lo menos aseguraré vuestra vida, que yo he puesto a riesgo por amor de la gloria. Vosotros aprovechad la ocasión de poneros en salvo. » Con esto se arroja en medio de los enemigos, y matando a dos, aparta los demás de la puerta. Esforzándose a socorrerle los suyos: «En vano, dice, intentáis salvar mi vida; que ya me faltan la sangre y las fuerzas. Por tanto, idos de aquí, mientras hay tiempo, a incorporaros con la legión. » Así peleando, poco después cae muerto, y dio a los suyos la vida.

[50] Cum acerrime comminus pugnaretur, hostes loco et numero, nostri virtute confiderent, subito sunt Aedui visi ab latere nostris aperto, quos Caesar ab dextra parte alio ascensu manus distinendae causa miserat. Hi similitudine armorum vehementer nostros perterruerunt, ac tametsi dextris humeris exsertis animadvertebantur, quod insigne +pacatum+ esse consuerat, tamen id ipsum sui fallendi causa milites ab hostibus factum existimabant. Eodem tempore Lucius Fabius centurio quique una murum ascenderant circumventi atque interfecti muro praecipitabantur. Marcus Petronius, eiusdem legionis centurio, cum portam excidere conatus esset, a multitudine oppressus ac sibi desperans multis iam vulneribus acceptis manipularibus suis, qui illum secuti erant, "Quoniam," inquit, "me una vobiscum servare non possum, vestrae quidem certe vitae prospiciam, quos cupiditate gloriae adductus in periculum deduxi. Vos data facultate vobis consulite." Simul in medios hostes irrupit duobusque interfectis reliquos a porta paulum summovit. Conantibus auxiliari suis "Frustra," inquit, "meae vitae subvenire conamini, quem iam sanguis viresque deficiunt. Proinde abite, dum est facultas, vosque ad legionem recipite." Ita puguans post paulum concidit ac suis saluti fuit.
LI. Los nuestros, apretados por todas partes, perdidos cuarenta y seis centuriones, fueron rechazados de allí; pero siguiéndolos desapoderadamente los galos, la décima legión, que estaba de respeto en lugar menos incómodo, los detuvo; al socorro de esta legión concurrieron las cohortes de la decimotercera, que al mando de Tito Sestio, sacadas de los reales menores, estaban apostadas en lugar ventajoso. Las legiones, luego que pisaron el llano, se pusieron en orden de batalla contra el enemigo. Vercingetórige retiró de las faldas del monte los suyos dentro de las trincheras. Este día perecieron poco menos de setecientos hombres.

[51] Nostri, cum undique premerentur, XLVI centurionibus amissis deiecti sunt loco. Sed intolerantius Gallos insequentes legio decima tardavit, quae pro subsidio paulo aequiore loco constiterat. Hanc rursus XIII legionis cohortes exceperunt, quae ex castris minoribus eductae cum Tito Sextio legato ceperant locum superiorem. Legiones, ubi primum planitiem attigerunt, infestis contra hostes signis constiterunt. Vercingetorix ab radicibus collis suos intra munitiones reduxit. Eo die milites sunt paulo minus septingenti desiderati.
LII. Al siguiente, César, convocando a todos, «reprendió la temeridad y desenfreno de los soldados, que por su capricho resolvieron hasta dónde se había de avanzar, o lo que se debía hacer, sin haber obedecido al toque de la retirada ni podido ser contenidos por los tribunos y legados». Púsoles delante, «cuánto daño acarrea la mala situación, y su ejemplo mismo en Avarico, donde sorprendido el enemigo sin caudillo y sin caballería, quiso antes renunciar a una victoria cierta que padecer en la refriega ningún menoscabo, por pequeño que fuese, por la fragura del sitio. Cuanto más admiraba su magnanimidad, que ni por la fortificación de los reales, ni por lo encumbrado del monte, ni por la fortaleza de la muralla se habían acobardado, tanto más desaprobada su sobrada libertad y arrogancia en presumirse más próvidos que su general en la manera de vencer y dirigir las empresas, que él no apreciaba menos en un soldado la docilidad y obediencia que la valentía y grandeza de ánimo».

[52] Postero die Caesar contione advocata temeritatem cupiditatemque militum reprehendit, quod sibi ipsi iudicavissent quo procedendum aut quid agendum videretur, neque signo recipiendi dato constitissent neque ab tribunis militum legatisque retineri potuissent. Euit quid iniquitas loci posset, quid ipse ad Avaricum sensisset, cum sine duce et sine equitatu deprehensis hostibus exploratam victoriam dimisisset, ne parvum modo detrimentum in contentione propter iniquitatem loci accideret. Quanto opere eorum animi magnitudinem admiraretur, quos non castrorum munitiones, non altitudo montis, non murus oppidi tardare potuisset, tanto opere licentiam arrogantiamque reprehendere, quod plus se quam imperatorem de victoria atque exitu rerum sentire existimarent; nec minus se ab milite modestiam et continentiam quam virtutem atque animi magnitudinem desiderare.
LIII. A esta amonestación, añadiendo por último para confortar a los soldados, «que no por eso se desanimasen, ni atribuyesen al valor del enemigo la desgracia originada del mal sitio», firme en su resolución de partirse, movió el campo y ordenó las tropas en lugar oportuno. Como ni aun así bajase Vercingetórige al llano, después de una escaramuza de la caballería, y ésa con ventaja suya, retiró el ejército a sus estancias. Hecho al día siguiente lo mismo, juzgando bastar esto para humillar el orgullo de los galos y alentar a los suyos, tomó la vía de los eduos. No moviéndose ni aun entonces los enemigos, al tercer día, reparado el puente del Alier, pasó el ejército.

[53] Hac habita contione et ad extremam orationem confirmatis militibus, ne ob hanc causam animo permoverentur neu quod iniquitas loci attulisset id virtuti hostium tribuerent, eadem de profectione cogitans quae ante senserat legiones ex castris eduxit aciemque idoneo loco constituit. Cum Vercingetorix nihil magis in aequum locum descenderet, levi facto equestri proelio atque secundo in castra exercitum reduxit. Cum hoc idem postero die fecisset, satis ad Gallicam ostentationem minuendam militumque animos confirmandos factum existimans in Aeduos movit castra. Ne tum quidem insecutis hostibus tertio die ad flumen Elaver venit; pontem refecit exercitumque traduxit.
LIV. Inmediatamente los dos eduos Virdomaro y Eporedórige le hacen saber que Litavico con toda su caballería era ido a cohechar a los eduos, que sería bien se anticipasen los dos para confirmar en su fe a la nación. Como quiera que ya por las muchas experiencias tenía César bien conocida la deslealtad de los eduos, y estaba cierto que con la ida de éstos se apresuraba la rebelión, con todo no quiso negarles la licencia, porque no pareciese o que les hacía injuria, o que daba muestras de miedo. Al despedirse, les recordó en pocas palabras «cuánto le debían los eduos, cuáles y cuan abatidos los había encontrado, forzados a no salir de los castillos, despojados de sus labranzas, robadas todas sus haciendas, cargados de tributos, sacándoles por fuerza con sumo vilipendio los rehenes; ya qué grado de fortuna los había sublimado, tal que no sólo recobraron su antiguo estado, sino que nunca se vieron en tanta pujanza y estimación». Con estos recuerdos los despidió.

[54] Ibi a Viridomaro atque Eporedorige Aeduis appellatus discit cum omni equitatu Litaviccum ad sollicitandos Aeduos profectum: opus esse ipsos antecedere ad confirmandam civitatem. Etsi multis iam rebus perfidiam Aeduorum perspectam habebat atque horum discessu admaturari defectionem civitatis existimabat, tamen eos retinendos non constituit, ne aut inferre iniuriam videretur aut dare timoris aliquam suspicionem. Discedentibus his breviter sua in Aeduos merita euit, quos et quam humiles accepisset, compulsos in oppida, multatos agris omnibus ereptis copiis, imposito stipendio, obsidibus summa cum contumelia extortis, et quam in fortunam quamque in amplitudinem deduxisset, ut non solum in pristinum statum redissent, sed omnium temporum dignitatem et gratiam antecessisse viderentur. His datis mandatis eos ab se dimisit.
LV. En Nevers, fortaleza de los eduos, fundada sobre el Loire en un buen sitio, tenía César depositados los rehenes de la Galia, los granos, la caja militar con gran parte de los equipajes suyos y del ejército, sin contar los muchos caballos que con ocasión de esta guerra, comprados en Italia y España, había remitido a este pueblo. Adonde habiendo venido Eporedórige y Virdomaro, e informándose en orden al estado de la república, cómo Litavico había sido acogido por los eduos en Bibracte, ciudad entre ellos principalísima, Convictolitan el magistrado y gran parte de los senadores unídose con él, y que de común acuerdo eran enviados embajadores a Vercingetórige a tratar de paces y liga, les pareció no malograr tan buena coyuntura. En razón de esto, degollados los guardas de Nevers con todos los negociantes y pasajeros, repartieron entre sí el dinero y los caballos. Los rehenes de los pueblos remitiéronlos en Bibracte a manos del magistrado; al castillo, juzgando que no podrían defenderlo, porque no se aprovechasen de él los romanos, pegáronle fuego; del trigo, cuanto pudieron de pronto, lo embarcaron, el resto lo echaron a perder en el río o en las llamas. Ellos mismos empezaron a levantar tropas por la comarca, a poner guardias y centinelas a las riberas del Loire y a correr toda la campiña con la caballería para meter miedo a los romanos, por si pudiesen cortarles los víveres o el paso para la Provenza, cuando la necesidad los forzase a la vuelta. Confirmábase su esperanza con la crecida del río, que venía tan caudaloso por las nieves derretidas, que por ningún paraje parecía poderse vadear.

[55] Noviodunum erat oppidum Aeduorum ad ripas Ligeris opportuno loco positum. Huc Caesar omnes obsides Galliae, frumentum, pecuniam publicam, suorum atque exercitus impedimentorum magnam partem contulerat; huc magnum numerum equorum huius belli causa in Italia atque Hispania coemptum miserat. Eo cum Eporedorix Viridomarusque venissent et de statu civitatis cognovissent, Litaviccum Bibracti ab Aeduis receptum, quod est oppidum apud eos maximae auctoritatis, Convictolitavim magistratum magnamque partem senatus ad eum convenisse, legatos ad Vercingetorigem de pace et amicitia concilianda publice missos, non praetermittendum tantum commodum existimaverunt. Itaque interfectis Novioduni custodibus quique eo negotiandi causa convenerant pecuniam atque equos inter se partiti sunt; obsides civitatum Bibracte ad magistratum deducendos curaverunt; oppidum, quod a se teneri non posse iudicabant, ne cui esset usui Romanis, incenderunt; frumenti quod subito potuerunt navibus avexerunt, reliquum flumine atque incendio corruperunt. Ipsi ex finitimis regionibus copias cogere, praesidia custodiasque ad ripas Ligeris disponere equitatumque omnibus locis iniciendi timoris causa ostentare coeperunt, si ab re frumentaria Romanos excludere aut adductos inopia in provinciam expellere possent. Quam ad spem multum eos adiuvabat, quod Liger ex nivibus creverat, ut omnino vado non posse transiri videretur.
LVI. Enterado César de estas cosas, determinó darse prisa para que si al echar puentes se viese precisado a pelear, lo hiciese antes de aumentarse las fuerzas enemigas. Porque dar a la Provenza la vuelta, eso ni aun en el último apuro pensaba ejecutarlo, pues que se lo disuadían la infamia y vileza del hecho, y también la interposición de las montañas Cebenas y aspereza de los senderos; sobre todo deseaba con ansia ir a juntarse con Labieno y con sus legiones. Así que a marchas forzadas, continuadas díay noche, arribó cuando menos se le esperaba a las orillas del Loire, y hallado por los caballos un vado, según la urgencia, pasadero, donde los brazos y los hombres quedaban libres fuera del agua lo bastante para sostener las armas, puesta en orden la caballería para quebrantar el ímpetu de la corriente, y desconcertados a la primera vista los enemigos, pasó sano y salvo el ejército; y hallando a mano en las campiñas trigo y abundancia de ganado, abastecido de esto d ejército, dispónese a marchar la vuelta de Sens.

[56] Quibus rebus cognitis Caesar maturandum sibi censuit, si esset in perficiendis pontibus periclitandum, ut prius quam essent maiores eo coactae copiae dimicaret. Nam ut commutato consilio iter in provinciam converteret, id ne metu quidem necessario faciendum existimabat; cum infamia atque indignitas rei et oppositus mons Cevenna viarumque difficultas impediebat, tum maxime quod abiuncto Labieno atque eis legionibus quas una miserat vehementer timebat. Itaque admodum magnis diurnis nocturnisque itineribus confectis contra omnium opinionem ad Ligerem venit vadoque per equites invento pro rei necessitate opportuno, ut brachia modo atque humeri ad sustinenda arma liberi ab aqua esse possent, disposito equitatu qui vim fluminis refringeret, atque hostibus primo aspectu perturbatis, incolumem exercitum traduxit frumentumque in agris et pecoris copiam nactus repleto his rebus exercitu iter in Senones facere instituit.
LVII. Mientras pasa esto en el campo de César, Labieno, dejados en Agendico para seguridad del bagaje los reclutas recién venidos de Italia, marcha con cuatro legiones a París, ciudad situada en una isla del río Sena. A la noticia de su arribo acudieron muchas tropas de los partidos comarcanos, cuyo mando se dio a Camulogeno Aulerco, que sin embargo de su edad muy avanzada, fue nombrado para este cargo por su singular inteligencia en el arte militar. Habiendo éste observado allí una laguna contigua que comunicaba con el río y servía de grande embarazo para la entrada en todo aquel recinto, púsose al borde con la mira de atajar el paso a los nuestros.

[57] Dum haec apud Caesarem geruntur, Labienus eo supplemento, quod nuper ex Italia venerat, relicto Agedinci, ut esset impedimentis praesidio, cum quattuor legionibus Lutetiam proficiscitur. Id est oppidum Parisiorum, quod positum est in insula fluminis Sequanae. Cuius adventu ab hostibus cognito magnae ex finitimis civitatibus copiae convenerunt. Summa imperi traditur Camulogeno Aulerco, qui prope confectus aetate tamen propter singularem scientiam rei militaris ad eum est honorem evocatus. Is cum animadvertisset perpetuam esse paludem, quae influeret in Sequanam atque illum omnem locum magnopere impediret, hic consedit nostrosque transitu prohibere instituit.
LVIII. Labieno, al principio, valiéndose de andamios, tentaba cegar la laguna con zarzos y fagina, y hacer camino. Mas después, vista la dificultad de la empresa, moviendo el campo traído llegó a Meudon, ciudad de los seneses, asentada en otra isla del Sena, bien así como París. Cogidas aquí cincuenta barcas, trabadas prontamente unas con otras, y metidos en ellas los soldados, atónito de la novedad el poco vecindario, porque la mayor parte se había ido a la guerra, se apodera de la ciudad sin resistencia. Restaurado el puente que los días atrás habían roto los enemigos, pasa el ejército, y empieza río abajo a marchar a París. Los enemigos, sabiéndolo por los fugitivos de Meudon, mandan quemar a París y cortar sus puentes, y dejando la laguna, se acampan a las márgenes del río enfrente de París y los reales de Labieno.

[58] Labienus primo vineas agere, cratibus atque aggere paludem explere atque iter munire conabatur. Postquam id difficilius confieri animadvertit, silentio e castris tertia vigilia egressus eodem quo venerat itinere Metiosedum pervenit. Id est oppidum Senonum in insula Sequanae positum, ut paulo ante de Lutetia diximus. Deprensis navibus circiter quinquaginta celeriterque coniunctis atque eo militibus iniectis et rei novitate perterritis oppidanis, quorum magna pars erat ad bellum evocata, sine contentione oppido potitur. Refecto ponte, quem superioribus diebus hostes resciderant, exercitum traducit et secundo flumine ad Lutetiam iter facere coepit. Hostes re cognita ab eis, qui Metiosedo fugerant, Lutetiam incendi pontesque eius oppidi rescindi iubent; ipsi profecti a palude ad ripas Sequanae e regione Lutetiae contra Labieni castra considunt.
LIX. Ya corrían voces de la retirada de César lejos de Gergovia, igualmente que del alzamiento de los eduos y de la dichosa revolución de la Galia, y los galos en sus corrillos afirmaban que César, cortado el paso del Loire y forzado del hambre, iba desfilando hacia la Provenza. Loebeoveses al tanto, sabidos la rebelión de los eduos, siendo antes de suyo poco fieles, comenzaron a juntar gente y hacer a las claras preparativos para la guerra. Entonces Lavieno, viendo tan mudado el teatro, conoció bien ser preciso seguir otro plan muy diverso del que antes se había propuesto. Ya no pensaba en conquistas ni en provocar al enemigo a batalla, sino en cómo retirarse con su ejército sin pérdida a Agendico; puesto que por un lado le amenazaban los beoveses, famosísimos en la Galia por su valor, y por el otro le guardaba Camulogeno con mano armada. Demás que un río caudalosísimo cerraba el paso de las legiones al cuartel general donde estaban los bagajes. A vista de tantos tropiezos, el único recurso era encomendarse a sus bríos.

[59] Iam Caesar a Gergovia discessisse audiebatur, iam de Aeduorum defectione et secundo Galliae motu rumores adferebantur, Gallique in colloquiis interclusum itinere et Ligeri Caesarem inopia frumenti coactum in provinciam contendisse confirmabant. Bellovaci autem defectione Aeduorum cognita, qui ante erant per se infideles, manus cogere atque aperte bellum parare coeperunt. Tum Labienus tanta rerum commutatione longe aliud sibi capiendum consilium atque antea senserat intellegebat, neque iam, ut aliquid adquireret proelioque hostes lacesseret, sed ut incolumem exercitum Agedincum reduceret, cogitabat. Namque altera ex parte Bellovaci, quae civitas in Gallia maximam habet opinionem virtutis, instabant, alteram Camulogenus parato atque instructo exercitu tenebat; tum legiones a praesidio atque impedimentis interclusas maximum flumen distinebat. Tantis subito difficultatibus obiectis ab animi virtute auxilium petendum videbat.
LX, En efecto, llamando al anochecer a consejo, los animó a ejecutar con diligencia y maña lo que ordenaría; reparte a cada caballero romano una de las barcas traídas de Meudon, y a las tres horas de la noche les manda salir en ellas de callada río abajo y aguardarle allí a cuatro millas; deja de guarnición en los reales cinco cohortes que le parecían las menos aguerridas, y a las otras cinco de la misma legión manda que a medianoche se pongan en marcha río arriba con todo el bagaje, metiendo mucho ruido. Procura también coger unas canoas, las cuales agitadas con gran retumbo de remos, hace dirigir hacia la misma banda. Él, poco después, moviendo a la sorda con tres legiones, va derecho al paraje donde mandó para las barcas.

[60] Sub vesperum consilio convocato cohortatus ut ea quae imperasset diligenter industrieque administrarent, naves, quas Metiosedo deduxerat, singulas equitibus Romanis attribuit, et prima confecta vigilia quattuor milia passuum secundo flumine silentio progredi ibique se exspectari iubet. Quinque cohortes, quas minime firmas ad dimicandum esse existimabat, castris praesidio relinquit; quinque eiusdem legionis reliquas de media nocte cum omnibus impedimentis adverso flumine magno tumultu proficisci imperat. Conquirit etiam lintres: has magno sonitu remorum incitatus in eandem partem mittit. Ipse post paulo silentio egressus cum tribus legionibus eum locum petit quo naves appelli iusserat.
LXI. Arribado allá, los batidores de los enemigos, distribuidos como estaban por todas las orillas del río, fueron sorprendidos por los nuestros a causa de una recia tempestad que se levantó de repente; a la hora es transportada la infantería y la caballería mediante la industria de los caballeros romanos escogidos para este efecto. Al romper del día, casi a un tiempo vienen nuevas al enemigo de la extraordinaria batahola que traían los romanos en su campo; que un grueso escuadrón iba marchando río arriba; que allí mismo se sentía estruendo de remos, y que poco más abajo transportaban en barcas a los soldados. Con estas noticias, creyendo que las legiones pasaban en tres divisiones, y que aturdidos todos con la sublevación de los eduos se ponían en huida, dividieron también ellos sus tropas en tres tercios; porque dejando uno de guardia enfrente de los reales, y destacando hacia Meudon una partida pequeña que fuese siguiendo paso a paso nuestras naves, el resto del ejército lleváronlo sobre Labieno.

[61] Eo cum esset ventum, exploratores hostium, ut omni fluminis parte erant dispositi, inopinantes, quod magna subito erat coorta tempestas, ab nostris opprimuntur; exercitus equitatusque equitibus Romanis administrantibus, quos ei negotio praefecerat, celeriter transmittitur. Vno fere tempore sub lucem hostibus nuntiatur in castris Romanorum praeter consuetudinem tumultuari et magnum ire agmen adverso flumine sonitumque remorum in eadem parte exaudiri et paulo infra milites navibus transportari. Quibus rebus auditis, quod existimabant tribus locis transire legiones atque omnes perturbatos defectione Aeduorum fugam parare, suas quoque copias in tres partes distribuerunt. Nam praesidio e regione castrorum relicto et parva manu Metiosedum versus missa, quae tantum progrediatur, quantum naves processissent, reliquas copias contra Labienum duxerunt.
LXII. Al amanecer, ya los nuestros estaban desembarcados y se divisaban las tropas enemigas. Labieno, después de haber exhortado a los soldados «que se acordasen de su antiguo esfuerzo y de tantas victorias ganadas, haciendo ahora cuenta que César, bajo cuya conducta innumerables veces habían vencido a los enemigos, los estaba mirando», da la señal de acometer. Al primer encuentro por el ala derecha, donde la séptima legión peleaba, son derrotados y ahuyentados los enemigos; por la izquierda, que cubría la legión duodécima, cayendo en tierra las primeras filas de los enemigos atravesados con los dardos, todavía los demás se defendían vigorosamente, sin haber uno que diese señas de querer huir. El mismo general de los enemigos, Camulogeno, acudía a todas partes animando a los suyos. Mas estando aún suspensa la victoria, llegando a saber los tribunos de la legión séptima la resistencia porfiada en el ala izquierda, cogieron y cargaron a los enemigos por la espalda. Ni tampoco entonces se movió ninguno de su puesto, sino que cogidos todos en medio, fueron muertos, y con ellos también Camulogeno. El cuerpo de observación apostado contra los reales de Labieno, a la nueva el choque, corrió a socorrer a los suyos, y tomó un collado, mas no pudo aguantar la carga cerrada de los vencedores. Con que así mezclados en la fuga con los suyos, los que no se salvaron en las selvas y montes, fueron degollados por la caballería. Concluida esta acción, vuelve Labieno a la ciudad de Agendico, donde habían quedado los bagajes de todo el ejército. Desde allí, con todas sus tropas, vino a juntarse con César.

[62] Prima luce et nostri omnes erant transportati, et hostium acies cernebatur. Labienus milites cohortatus ut suae pristinae virtutis et secundissimorum proeliorum retinerent memoriam atque ipsum Caesarem, cuius ductu saepe numero hostes superassent, praesentem adesse existimarent, dat signum proeli. Primo concursu ab dextro cornu, ubi septima legio constiterat, hostes pelluntur atque in fugam coniciuntur; ab sinistro, quem locum duodecima legio tenebat, cum primi ordines hostium transfixi telis concidissent, tamen acerrime reliqui resistebant, nec dabat suspicionem fugae quisquam. Ipse dux hostium Camulogenus suis aderat atque eos cohortabatur. Incerto nunc etiam exitu victoriae, cum septimae legionis tribunis esset nuntiatum quae in sinistro cornu gererentur, post tergum hostium legionem ostenderunt signaque intulerunt. Ne eo quidem tempore quisquam loco cessit, sed circumventi omnes interfectique sunt. Eandem fortunam tulit Camulogenus. At ei qui praesidio contra castra Labieni erant relicti, cum proelium commissum audissent, subsidio suis ierunt collemque ceperunt, neque nostrorum militum victorum impetum sustinere potuerunt. Sic cum suis fugientibus permixti, quos non silvae montesque texerunt, ab equitatu sunt interfecti. Hoc negotio confecto Labienus revertitur Agedincum, ubi impedimenta totius exercitus relicta erant: inde cum omnibus copiis ad Caesarem pervenit.
LXIII. Divulgado el levantamiento de los eduos, se aviva más la guerra. Van y vienen embajadas por todas partes. Echan el resto de su valimiento, autoridad y dinero en cohechar los Estados. Con el suplicio de los rehenes, confiados a su custodia por César, aterran a los indecisos. Ruegan los eduos a Vercingetórige se sirva venir a tratar con ellos del plan de operaciones. Logrado esto, pretenden para sí la superintendencia; puesto el negocio en litigio, convócanse Cortes de toda la Galia en Bilbracte. Congréganse allí de todas partes en gran número. La decisión se hace a pluralidad de votos. Todos, sin faltar uno, quieren por general a Vercingetórige. No asistieron a la junta los remenses, langreses, ni trevirenses; aquéllos, por razón de su amistad con los romanos; los trevirenses, por vivir lejos y hallarse infestados de los germanos, que fue la causa de no aparecer en toda esta guerra y de mantenerse neutrales. Los eduos sienten en el alma el haber perdido la soberanía; quéjanse del revés de la fortuna, y ahora echan menos la benignidad de César para ellos; mas ya empeñados en la guerra, no tienen valor para separarse de los demás. Eporedórige y Virdomaro, mozos de grandes esperanzas, se sujetan de mala baña a Vercingetórige.

[63] Defectione Aeduorum cognita bellum augetur. Legationes in omnes partes circummittuntur: quantum gratia, auctoritate, pecunia valent, ad sollicitandas civitates nituntur; nacti obsides, quos Caesar apud eos deposuerat, horum supplicio dubitantes territant. Petunt a Vercingetorige Aedui ut ad se veniat rationesque belli gerendi communicet. Re impetrata contendunt ut ipsis summa imperi tradatur, et re in controversiam deducta totius Galliae concilium Bibracte indicitur. Eodem conveniunt undique frequentes. Multitudinis suffragiis res permittitur: ad unum omnes Vercingetorigem probant imperatorem. Ab hoc concilio Remi, Lingones, Treveri afuerunt: illi, quod amicitiam Romanorum sequebantur; Treveri, quod aberant longius et ab Germanis premebantur, quae fuit causa quare toto abessent bello et neutris auxilia mitterent. Magno dolore Aedui ferunt se deiectos principatu, queruntur fortunae commutationem et Caesaris indulgentiam in se requirunt, neque tamen suscepto bello suum consilium ab reliquis separare audent. Inviti summae spei adulescentes Eporedorix et Viridomarus Vercingetorigi parent.
LXIV. Éste exige rehenes de los demás pueblos, señalándoles plazo. Manda que le acudan luego todos los soldados de a caballo hasta el número de quince mil, diciendo que se contentaría con la infantería que hasta entonces había tenido; que no pensaba aventurarse ni dar batalla, sino estorbar a los romanos las salidas a las mieses y pastos, cosa muy fácil teniendo tanta caballería; sólo con que tengan ellos mismos por bien malear sus granos y quemar las caserías, a trueque de conseguir para siempre, con el menoscabo de sus haciendas, el imperio y la independencia. Determinadas estas cosas, da orden a los eduos y segusianos, que confinan con la Provenza, de aprontar diez mil infantes y a más de ochocientos caballos. Dales por capitán un hermano de Eporedórige, y le manda romper por los alóbroges. Por otra parte envía los gabalos y los albernos de los contornos contra los helvios, como los de Ruerga y Cuerci contra los volcas arecómicos. En medio de esto no pierde ocasión de ganar ocultamente con emisarios y mensajes a los alóbroges, cuyos ánimos sospechaba estar aún resentidos por la guerra precedente. A los grandes promete dinero, y a la república el señorío de toda la provincia.

[64] Ipse imperat reliquis civitatibus obsides diemque ei rei constituit. Omnes equites, quindecim milia numero, celeriter convenire iubet; peditatu quem antea habuerit se fore contentum dicit, neque fortunam temptaturum aut in acie dimicaturum, sed, quoniam abundet equitatu, perfacile esse factu frumentationibus pabulationibusque Romanos prohibere, aequo modo animo sua ipsi frumenta corrumpant aedificiaque incendant, qua rei familiaris iactura perpetuum imperium libertatemque se consequi videant. His constitutis rebus Aeduis Segusiavisque, qui sunt finitimi provinciae, decem milia peditum imperat; huc addit equites octingentos. His praeficit fratrem Eporedorigis bellumque inferri Allobrogibus iubet. Altera ex parte Gabalos proximosque pagos Arvernorum in Helvios, item Rutenos Cadurcosque ad fines Volcarum Arecomicorum depopulandos mittit. Nihilo minus clandestinis nuntiis legationibusque Allobrogas sollicitat, quorum mentes nondum ab superiore bello resedisse sperabat. Horum principibus pecunias, civitati autem imperium totius provinciae pollicetur.
LXV. Para prevenir todos estos lances estaban alerta veintidós cohortes, que formadas de las milicias, el legado Lucio César tenía distribuidos por todas partes. Los helvios, adelantándose a pelear con los pueblos comarcanos, son batidos; y muerto con otros muchos el príncipe de aquelEstado, Cayo Valerio Donatauro, hijo de Caburo, se ven forzados a encerrarse dentro de sus fortalezas. Los alóbroges, poniendo guardias a trechos en los pasos del Ródano, defienden con gran solicitud y diligencia sus fronteras. César, reconociendo superioridad de la caballería enemiga, y que por estar tomados todos los caminos ningún socorro podía esperar de la Provenza y de Italia, procúralos en Germania de aquellas naciones con quien los años atrás había sentado paces, pidiéndoles soldados de a caballo con los peones ligeros, hechos a pelear entre ellos. Llegados que fueron, por no ser castizos sus caballos, toma otros de los tribunos, de los demás caballeros romanos, y de los soldados veteranos, y los reparte entre los germanos.

[65] Ad hos omnes casus provisa erant praesidia cohortium duarum et viginti, quae ex ipsa provincia ab Lucio Caesare legato ad omnes partes opponebantur. Helvii sua sponte cum finitimis proelio congressi pelluntur et Gaio Valerio Donnotauro, Caburi filio, principe civitatis, compluribusque aliis interfectis intra oppida ac muros compelluntur. Allobroges crebris ad Rhodanum dispositis praesidiis magna cum cura et diligentia suos fines tuentur. Caesar, quod hostes equitatu superiores esse intellegebat et interclusis omnibus itineribus nulla re ex provincia atque Italia sublevari poterat, trans Rhenum in Germaniam mittit ad eas civitates quas superioribus annis pacaverat, equitesque ab his arcessit et levis armaturae pedites, qui inter eos proeliari consuerant. Eorum adventu, quod minus idoneis equis utebantur, a tribunis militum reliquisque equitibus Romanis atque evocatis equos sumit Germanisque distribuit.
LXVI. En este entre tanto se unen las tropas de los enemigos venidos de los alvernos con la caballería que se mandó aprontar a toda Galia. Junto este grueso cuerpo, Vercingetórige, al pasar César por las fronteras de Langres a los sequenos, para estar más a mano de poder cubrir la Provenza, se acampó como a diez millas de los romanos en tres divisiones, y llamando a consejo a los jefes de caballería: «venido es, les dice, ya el tiempo de la victoria. Los romanos van huyendo a la Provenza y desamparan la Galia; si esto nos basta para quedar libres por ahora, no alcanza para vivir en paz y sosiego en adelante, pues volverán con mayores fuerzas, ni jamás cesarán de inquietarnos. Ésta es la mejor ocasión de cerrar con ellos en la faena de la marcha. Que si la infantería sale a la defensa y en ella se ocupa, no pueden proseguir el viaje; si tiran, lo que parece más cierto, a salvar sus vidas, abandonando el bagaje, quedarán privados de las cosas más necesarias, y sin honra. Pues de la caballería enemiga, ninguno aun de nosotros duda que no habrá un solo jinete que ose dar paso fuera de las filas. Para más animarlos les promete tener ordenadas sus tropas delante de los reales, y poner así espanto a los enemigos. Los caballeros, aplaudiéndole, añaden, que deben todos juramentarse solemnísimamente a no dar acogida, ni permitir que jamás vea sus hijos, sus padres, su esposa, quien no atravesase dos veces a caballo por las filas de los enemigos».

[66] Interea, dum haec geruntur, hostium copiae ex Arvernis equitesque qui toti Galliae erant imperati conveniunt. Magno horum coacto numero, cum Caesar in Sequanos per extremos Lingonum fines iter faceret, quo facilius subsidium provinciae ferri posset, circiter milia passuum decem ab Romanis trinis castris Vercingetorix consedit convocatisque ad concilium praefectis equitum venisse tempus victoriae demonstrat. Fugere in provinciam Romanos Galliaque excedere. Id sibi ad praesentem obtinendam libertatem satis esse; ad reliqui temporis pacem atque otium parum profici: maioribus enim coactis copiis reversuros neque finem bellandi facturos. Proinde agmine impeditos adorirantur. Si pedites suis auxilium ferant atque in eo morentur, iter facere non posse; si, id quod magis futurum confidat, relictis impedimentis suae saluti consulant, et usu rerum necessariarum et dignitate spoliatum iri. Nam de equitibus hostium, quin nemo eorum progredi modo extra agmen audeat, et ipsos quidem non debere dubitare, et quo maiore faciant animo, copias se omnes pro castris habiturum et terrori hostibus futurum. Conclamant equites sanctissimo iureiurando confirmari oportere, ne tecto recipiatur, ne ad liberos, ne ad parentes, ad uxorem aditum habeat, qui non bis per agmen hostium perequitasset.
LXVII. Aprobada la propuesta, y obligados todos a jurar en esta forma, el día inmediato, dividida la caballería en tres cuerpos, dos se presentan a los dos flancos, y eltercero por el frente comenzó a cortar el paso. Al primer aviso César da también orden que su caballería en tres divisiones avance contra el enemigo. Empiézase un combate general; detiénese la marcha, y se recoge el bagaje en medio de las legiones. Dondequiera que los nuestros iban de caído o se veían más acosados, César estaba encima, revolviendo allá todas sus fuerzas. Con eso cejaban los enemigos, y con la esperanza del refuerzo se rehacían los nuestros. Al cabo los germanos por la banda derecha, ganando un repecho, derrocan a los enemigos, y echan tras dios, matan a muchos hasta el río, donde acampaba Vercingetórige con la infantería. Lo cual visto, los demás temiendo ser cogidos en medio, huyen de rota batida, y es general el estrago. Tres de los eduos más nobles son presentados a César: Coto, general de la caballería, el competidor de Convictolitan en la última creación de magistrados; Cavadlo, que después de la rebelión de Litavico mandaba la infantería; y Eporedórige, que antes de la venida de César fue caudillo en la guerra de los eduos con los saqueaos.

[67] Probata re atque omnibus iureiurando adactis postero die in tres partes distributo equitatu duae se acies ab duobus lateribus ostendunt, una primo agmine iter impedire coepit. Qua re nuntiata Caesar suum quoque equitatum tripertito divisum contra hostem ire iubet. Pugnatur una omnibus in partibus. Consistit agmen; impedimenta intra legiones recipiuntur. Si qua in parte nostri laborare aut gravius premi videbantur, eo signa inferri Caesar aciemque constitui iubebat; quae res et hostes ad insequendum tardabat et nostros spe auxili confirmabat. Tandem Germani ab dextro latere summum iugum nacti hostes loco depellunt; fugientes usque ad flumen, ubi Vercingetorix cum pedestribus copiis consederat, persequuntur compluresque interficiunt. Qua re animadversa reliqui ne circumirentur veriti se fugae mandant. Omnibus locis fit caedes. Tres nobilissimi Aedui capti ad Caesarem perducuntur: Cotus, praefectus equitum, qui controversiam cum Convictolitavi proximis comitiis habuerat, et Cavarillus, qui post defectionem Litavicci pedestribus copiis praefuerat, et Eporedorix, quo duce ante adventum Caesaris Aedui cum Sequanis bello contenderant.
LXVIII. Desbaratada toda la caballería, Vercingetórige recogió sus tropas según las tenía ordenadas delante los reales; y sin detención tomó la vía de Alesia, plaza fuerte de los mandubios, mandado alzar luego los bagajes y conducirlos tras sí. César, puestos a recaudo los suyos en collado cercano con la escolta de dos legiones, siguiendo el alcance cuanto dio de sí el día, muertos al pie de tres mil hombres de la retaguardia enemiga, al otro día sentó sus reales cerca de Alesia. Reconocida la situación de la ciudad, y amedrentados los enemigos con la derrota de la caballería, en que ponían su mayor confianza; alentando los soldados al trabajo, empezó a delinear el cerco fornal de Alesia.

[68] Fugato omni equitatu Vercingetorix copias, ut pro castris collocaverat, reduxit protinusque Alesiam, quod est oppidum Mandubiorum, iter facere coepit celeriterque impedimenta ex castris educi et se subsequi iussit. Caesar impedimentis in proximum collem deductis, duabus legionibus praesidio relictis, secutus quantum diei tempus est passum, circiter tribus milibus hostium ex novissimo agmine interfectis altero die ad Alesiam castra fecit. Perspecto urbis situ perterritisque hostibus, quod equitatu, qua maxime parte exercitus confidebant, erant pulsi, adhortatus ad laborem milites circumvallare instituit.
LXIX. Estaba esta ciudad fundada en la cumbre de un monte muy elevado, por manera que parecía inexpugnable sino por bloqueo. Dos ríos por dos lados bañaban el pie de la montaña. Delante la ciudad se tendía una llanura casi de tres millas a lo largo. Por todas las demás partes la ceñían de trecho en trecho varias colinas de igual altura. Debajo del muro toda la parte oriental del monte estaba cubierta de tropas de los galos, defendidos de un foso y de una cerca de seis pies en alto. Las trincheras trazadas por los romanos ocupaban once millas de ámbito. Los alojamientos estaban dispuestos en lugares convenientes, fortificados con veintitrés baluartes, donde nunca faltaban entre día cuerpos de guardia contra cualquier asalto repentino; por la noche se aseguraba con centinelas y buenas guarniciones.

[69] Ipsum erat oppidum Alesia in colle summo admodum edito loco, ut nisi obsidione expugnari non posse videretur; cuius collis radices duo duabus ex partibus flumina subluebant. Ante id oppidum planities circiter milia passuum tria in longitudinem patebat: reliquis ex omnibus partibus colles mediocri interiecto spatio pari altitudinis fastigio oppidum cingebant. Sub muro, quae pars collis ad orientem solem spectabat, hunc omnem locum copiae Gallorum compleverant fossamque et maceriam sex in altitudinem pedum praeduxerant. Eius munitionis quae ab Romanis instituebatur circuitus XI milia passuum tenebat. Castra opportunis locis erant posita ibique castella viginti tria facta, quibus in castellis interdiu stationes ponebantur, ne qua subito eruptio fieret: haec eadem noctu excubitoribus ac firmis praesidiis tenebantur.
LXX. Comenzada la obra, trábanse los caballos en aquel valle que por entre las colinas se alargaba tres millas, según queda dicho. Pelease con sumo esfuerzo de una y otra parte. Apretados los nuestros, César destaca en su ayuda a los germanos, y pone delante de los reales las legiones, para impedir toda súbita irrupción de la infantería contraria. Con el socorro de las legiones se aviva el coraje de los nuestros. Los enemigos, huyendo a todo huir, se atropellan unos a otros por la muchedumbre y quédanse hacinados a las puertas, demasiado angostas. Tanto más los aguijan los germanos hasta las fortificaciones. Hácese gran riza. Algunos, apeándose, tientan a saltar el foso y la cerca. César manda dar un avance a las legiones apostadas delante los reales. No es menor entonces la turbación de los galos que dentro de las fortificaciones estaban. Creyendo que venían derechos a ellos, todos se alarman. Azorados algunos entran de tropel en la plaza. Vercingetórige manda cerrar las puertas, porque no queden sin defensa los reales. Muertos muchos y cogidos buen número de caballos, los germanos retíranse al campo.

[70] Opere instituto fit equestre proelium in ea planitie, quam intermissam collibus tria milia passuum in longitudinem patere supra demonstravimus. Summa vi ab utrisque contenditur. Laborantibus nostris Caesar Germanos summittit legionesque pro castris constituit, ne qua subito irruptio ab hostium peditatu fiat. Praesidio legionum addito nostris animus augetur: hostes in fugam coniecti se ipsi multitudine impediunt atque angustioribus portis relictis coacervantur. Germani acrius usque ad munitiones sequuntur. Fit magna caedes: nonnulli relictis equis fossam transire et maceriam transcendere conantur. Paulum legiones Caesar quas pro vallo constituerat promoveri iubet. Non minus qui intra munitiones erant perturbantur Galli: veniri ad se confestim existimantes ad arma conclamant; nonnulli perterriti in oppidum irrumpunt. Vercingetorix iubet portas claudi, ne castra nudentur. Multis interfectis, compluribus equis captis Germani sese recipiunt.
LXXI. Vercingetórige, primero que los romanos acabasen, de atrincherarse, toma la resolución de despachar una noche toda la caballería, ordenándoles al partir: «Vaya cada cual a su patria y fuerce para la guerra a todos los que tuvieren edad. Represéntales sus méritos para con ellos, y los conjura que tengan cuenta con su vida, y no lo abandonen a la saña cruel de los enemigos para ser despedazado con tormentos, siendo tan benemérito de la pública libertad; que por poco que se descuiden, verán perecer consigo ochenta mil combatientes, la flor de la Galia; que por su cuenta escasamente le quedan víveres para treinta días, bien que podrán durar algunos más cercenando la ración.» Con estos encargos despide la caballería sin ruido antes de medianoche por la parte que aun no estaba cerrada con nuestro vallado; manda le traigan todo el trigo, poniendo pena de la vida a los desobedientes; reparte por cabeza las reses recogidas con abundancia por los mandubios; el pan lo va distribuyendo poco a poco y por tasa. Todas las tropas acampadas delante de la plaza las mete dentro. Tomadas estasprovidencias, dispone aguardar los refuerzos de la Galia y proseguir así la guerra.

[71] Vercingetorix, priusquam munitiones ab Romanis perficiantur, consilium capit omnem ab se equitatum noctu dimittere. Discedentibus mandat ut suam quisque eorum civitatem adeat omnesque qui per aetatem arma ferre possint ad bellum cogant. Sua in illos merita proponit obtestaturque ut suae salutis rationem habeant neu se optime de communi libertate meritum in cruciatum hostibus dedant. Quod si indiligentiores fuerint, milia hominum delecta octoginta una secum interitura demonstrat. Ratione inita se exigue dierum triginta habere frumentum, sed paulo etiam longius tolerari posse parcendo. His datis mandatis, qua opus erat intermissum, secunda vigilia silentio equitatum mittit. Frumentum omne ad se referri iubet; capitis poenam eis qui non paruerint constituit: pecus, cuius magna erat copia ab Mandubiis compulsa, viritim distribuit; frumentum parce et paulatim metiri instituit; copias omnes quas pro oppido collocaverat in oppidum recepit. His rationibus auxilia Galliae exspectare et bellum parat administrare.
LXXII. Informado César de estos proyectos por los desertores y prisioneros, formó de esta suerte las líneas: Cavó un foso de veinte pies de ancho con las márgenes aniveladas, de arte que el suelo fuese igual en anchura al borde; todas las otras fortificaciones tirólas a distancia de cuatrocientos píes de este foso, por razón de que habiendo abarcado por necesidad tanto espacio, no siendo fácil poner cordón de soldados en todas partes, quería evitar los ataques improvisos o nocturnos del enemigo, y entre día los tiros contra los soldados empleados en las obras. Después de este espacio intermedio abrió don zanjas, anchas de quince pies y de igual de altura; la interior llenó de agua, guiada del río por sitios llanos y bajos. Tras éstas levantó el terraplén y estacada de doce pies, guarnecida con su parapeto y almenas con grandes horquillas a manera de asta de ciervo, sobresalientes entre las junturas de la empalizada, para estorbar al enemigo la subida. Todo el terraplén cercó de cubos, distantes entre sí ochenta pies.

[72] Quibus rebus cognitis ex perfugis et captivis, Caesar haec genera munitionis instituit. Fossam pedum viginti directis lateribus duxit, ut eius fossae solum tantundem pateret quantum summae fossae labra distarent. Reliquas omnes munitiones ab ea fossa pedes quadringentos reduxit, [id] hoc consilio, quoniam tantum esset necessario spatium complexus, nec facile totum corpus corona militum cingeretur, ne de improviso aut noctu ad munitiones hostium multitudo advolaret aut interdiu tela in nostros operi destinatos conicere possent. Hoc intermisso spatio duas fossas quindecim pedes latas, eadem altitudine perduxit, quarum interiorem campestribus ac demissis locis aqua ex flumine derivata complevit. Post eas aggerem ac vallum duodecim pedum exstruxit. Huic loricam pinnasque adiecit grandibus cervis eminentibus ad commissuras pluteorum atque aggeris, qui ascensum hostium tardarent, et turres toto opere circumdedit, quae pedes LXXX inter se distarent.
LXXIII. Era forzoso a un tiempo ir a cortar madera, buscar trigo y fabricar tan grandes obras, divididas las tropas, que tal vez se alejaban demasiado de los reales; y los galos no perdían ocasión de atajar nuestras labores, haciendo salidas de la plaza con gran furia por varias puertas. Por lo cual a las obras dichas trató César de añadir nuevos reparos, para poder cubrir las trincheras con menos gente. Para esto, cortan troncos de árboles o ramas muy fuertes, acepilladas y bien aguzadas las puntas, tirábanse fosas seguidas, cuya hondura era de cinco pies. Aquí se hincaban aquellos leños, y afianzados por el pie para que no pudiesen ser arrancados, sacaban las puntas sobre las enramadas. Estaban colocados en cinco hileras, tan unidos y enlazados entre sí, que quien allí entraba, él mismo se clavaba con aquellos agudísimos espolones, a que daban el nombre de cepos. Delante de éstos se cavaban unas hoyas puestas en forma de ajedrez, al sesgo, su hondura de tres pies, que poco a poco se iban estrechando hacia abajo. Aquí se metían estacas rollizas del grueso del muslo, aguzadas y tostadas sus puntas de arriba, de modo que no saliesen fuera del suelo más de cuatro dedos. Asimismo, a fin de asegurarlas y que no se moviesen, cada pie desde el hondónse calzaba con tierra, y para ocultar el ardid se tapaba la boca de la hoya con mimbres y matas. Ocho eran las hileras de este género de hoyas, distantes entre sí tres pies, que llamaban lirios por la semejanza del tamaño de un pie, erizados con púas de hierro, sembrados a trechos por todas partes, con el nombre de abrojos.

[73] Erat eodem tempore et materiari et frumentari et tantas munitiones fieri necesse deminutis nostris copiis quae longius ab castris progrediebantur: ac non numquam opera nostra Galli temptare atque eruptionem ex oppido pluribus portis summa vi facere conabantur. Quare ad haec rursus opera addendum Caesar putavit, quo minore numero militum munitiones defendi possent. Itaque truncis arborum aut admodum firmis ramis abscisis atque horum delibratis ac praeacutis cacuminibus perpetuae fossae quinos pedes altae ducebantur. Huc illi stipites demissi et ab infimo revincti, ne revelli possent, ab ramis eminebant. Quini erant ordines coniuncti inter se atque implicati; quo qui intraverant, se ipsi acutissimis vallis induebant. Hos cippos appellabant. Ante quos obliquis ordinibus in quincuncem dispositis scrobes tres in altitudinem pedes fodiebantur paulatim angustiore ad infimum fastigio. Huc teretes stipites feminis crassitudine ab summo praeacuti et praeusti demittebantur, ita ut non amplius digitis quattuor ex terra eminerent; simul confirmandi et stabiliendi causa singuli ab infimo solo pedes terra exculcabantur, reliqua pars scrobis ad occultandas insidias viminibus ac virgultis integebatur. Huius generis octoni ordines ducti ternos inter se pedes distabant. Id ex similitudine floris lilium appellabant. Ante haec taleae pedem longae ferreis hamis infixis totae in terram infodiebantur mediocribusque intermissis spatiis omnibus locis disserebantur; quos stimulos nominabant.
LXXIV. Concluidas estas cosas, siguiendo las veredas más acomodadas que pudo según la calidad del terreno, abarcando catorce millas, dio traza cómo se hiciesen otras fortificaciones semejantes, vueltas a la otra banda contra les enemigos de fuera, para que ni aun con mucha gente, si llegase el caso de su retirada, pudiesen acordonar las guarniciones de las trincheras, y también porque no se viesen obligados a salir de ellas con riesgo, manda que todos hagan provisión de pan y heno para treinta días.

[74] His rebus perfectis regiones secutus quam potuit aequissimas pro loci natura quattuordecim milia passuum complexus pares eiusdem generis munitiones, diversas ab his, contra exteriorem hostem perfecit, ut ne magna quidem multitudine, si ita accidat, munitionum praesidia circumfundi possent; ac ne cum periculo ex castris egredi cogatur, dierum triginta pabulum frumentumque habere omnes convectum iubet.
LXXV. Mientras iban así las cosas en Alesia, los galos, en una junta de grandes, determinan, no lo que pretendía Vercingetórige, que todos los que fuesen de armas tomar se alistasen, sino que cada nación contribuyese con cierto número de gente; temiendo que con la confusión de tanta chusma, no les sería posible refrenar ni distinguir a los suyos, ni hallar medio de abastecerse. A los eduos y a. sus dependientes los segusianos, ambivaretos, aulercos branovices y branovíos echan la cuota de treinta y cinco mil hombres; igual número a los alvernos y a sus vasallos, que solían ser los eleuteros de Caors, los gabalos y velaunos; a los sens, los sequanos, los de Berri, del Santonge, de Rodes, de Chartres doce mil; a los beoveses diez mil; otros tantos a los lemosines; cada ocho mil a los de Poitiers, de Turs, París y helvios; a los de Soisons, a los amienses, los metenses, los perigordenses, nervios, morinos, nitióbriges a cinco mil; otros tantos a los aulercos de Maine; cuatro mil a los de Artois; a los belocases, lisienses, eulercos eburones cada tres mil; a los rauracos y boyos treinta mil; a seis mil a todas las merindades de la costa del Océano, llamadas en su lenguaje armóricas, a que pertenecen los cornuaille, de Renes, los ambibaros, caletes, osismios, vaneses y únelos. De éstos los beoveses sólo rehusaron contribuir con su cuota, diciendo querían hacer la guerra a los romanos por sí y como les pareciese, sin dependencia de nadie; no obstante, a ruego de Comió y por su amistad, enviaron dos mil hombres.

[75] Dum haec apud Alesiam geruntur, Galli concilio principum indicto non omnes eos qui arma ferre possent, ut censuit Vercingetorix, convocandos statuunt, sed certum numerum cuique ex civitate imperandum, ne tanta multitudine confusa nec moderari nec discernere suos nec frumentandi rationem habere possent. Imperant Aeduis atque eorum clientibus, Segusiavis, Ambivaretis, Aulercis Brannovicibus, Blannoviis, milia XXXV; parem numerum Arvernis adiunctis Eleutetis, Cadurcis, Gabalis, Vellaviis, qui sub imperio Arvernorum esse consuerunt; Sequanis, Senonibus, Biturigibus, Santonis, Rutenis, Carnutibus duodena milia; Bellovacis X; totidem Lemovicibus; octona Pictonibus et Turonis et Parisiis et Helvetiis; [Suessionibus,] Ambianis, Mediomatricis, Petrocoriis, Nerviis, Morinis, Nitiobrigibus quina milia; Aulercis Cenomanis totidem; Atrebatibus [IIII milibus]; Veliocassis, Lexoviis et Aulercis Eburovicibus terna; Rauracis et Boiis bina; [XXX milia] universis civitatibus, quae Oceanum attingunt quaeque eorum consuetudine Armoricae appellantur, quo sunt in numero Curiosolites, Redones, Ambibarii, Caletes, Osismi, Veneti, Lemovices, Venelli. Ex his Bellovaci suum numerum non compleverunt, quod se suo nomine atque arbitrio cum Romanis bellum gesturos dicebant neque cuiusquam imperio obtemperaturos; rogati tamen ab Commio pro eius hospitio duo milia una miserunt.
LXXVI. Este Comió es el mismo que los años pasados hizo fieles e importantes servicios a César en Bretaña; por cuyos méritos habían declarado libre a su república, restituídole sus fueros y leyes, sujetando a su jurisdicción los morinos. Pero fue tan universal la conspiración de toda la Galia en orden a defender su libertad y recuperar su primera gloria militar, que ninguna fuerza les hacían ni los beneficios recibidos ni las obligaciones de amigos, sino que todos, con todo su corazón y con todas sus fuerzas, se armaban para esta guerra, en que se contaban ocho mil caballos y cerca de doscientos cuarenta mil infantes. Hacíase la masa del ejército y la revista general en las fronteras de los eduos; nombrábanse capitanes; fíase todo el peso del gobierno a Comió el de Artois, a los eduos Virdomaro y Eporedórige, a Vergasilauno Alverno, primo de Vercingetórige, dándoles por consejeros varones escogidos de todos los Estados. Alborozados todos y llenos de confianza, van camino de Alesia. Ni había entre todos uno solo que pensase hallar quien se atreviese a sufrir ni aun la vista de tan numeroso ejército y más estando entre dos fuegos: de la plaza con las salidas; de fuera con el terror de tantas tropas de a caballo y de a pie.

[76] Huius opera Commi, ut antea demonstravimus, fideli atque utili superioribus annis erat usus in Britannia Caesar; quibus ille pro meritis civitatem eius immunem esse iusserat, iura legesque reddiderat atque ipsi Morinos attribuerat. Tamen tanta universae Galliae consensio fuit libertatis vindicandae et pristinae belli laudis recuperandae, ut neque beneficiis neque amicitiae memoria moverentur, omnesque et animo et opibus in id bellum incumberent. Coactis equitum VIII milibus et peditum circiter CCL haec in Aeduorum finibus recensebantur, numerusque inibatur, praefecti constituebantur. Commio Atrebati, Viridomaro et Eporedorigi Aeduis, Vercassivellauno Arverno, consobrino Vercingetorigis, summa imperi traditur. His delecti ex civitatibus attribuuntur, quorum consilio bellum administraretur. Omnes alacres et fiduciae pleni ad Alesiam proficiscuntur, neque erat omnium quisquam qui aspectum modo tantae multitudinis sustineri posse arbitraretur, praesertim ancipiti proelio, cum ex oppido eruptione pugnaretur, foris tantae copiae equitatus peditatusque cernerentur.
LXXVII. Pero los sitiados de Alesia, pasado el plazo en que aguardaban el socorro, consumidos todos los víveres, ignorantes de lo que se trataba en los eduos, juntándose a consejo, consultaban acerca del remedio de sus desventuras. Entre los varios partidos propuestos, inclinándose unos a la entrega, otros a una salida mientras se hallaban con fuerzas, no me pareció pasar en silencio el que promovió Critoñato por su inaudita y bárbara crueldad. Éste, nacido en Albernia de nobilísimo linaje y tenido por hombre de grande autoridad: «Ni tomar quiero en boca, dice, el parecer de aquellos que llaman entrega la más infame servidumbre; estos tales para mí no son ciudadanos ni deben ser admitidos a consejo. Hablo sí con los que aconsejan la salida; cuyo dictamen a juicio de todos vosotros parece más conforme a la hidalguía de nuestro valor heredado. Mas yo no tengo por valor sino por flaqueza el no poder sufrir un tanto la carestía. Más fácil es hallar quien se ofrezca de grado a la muerte que quien sufra con paciencia el dolor. Yo por mí aceptaría este partido por lo mucho que aprecio la honra, si viese que sólo se arriesga en él nuestra vida, pero antes de resolvernos, volvamos los ojos a la Galia, la cual tenemos toda empeñada en nuestro socorro. ¿Cuál, si pensáis, será la consternación de nuestros allegados y parientes al ver tendidos en tierra ochenta mil ciudadanos, y haber por fuerza de pelear entre sus mismos cadáveres? No queráis, os ruego, privar del auxilio de vuestro brazo a los que por salvar vuestras vidas han aventurado las suyas, ni arruinar a toda la Galia condenándola a perpetua esclavitud por vuestra inconsideración y temeridad, o mejor diré, por vuestra cobardía. ¿Acaso dudáis de su lealtad y firmeza porque no han venido al plazo señalado? ¿Cómo? ¿Creéis que los romanos se afanan tanto en hacer aquellas líneas de circunvalación por mero entretenimiento? Si no podéis haber nuevas de ellos, cerradas todas las vías, recibid de su próxima venida el anuncio de los mismos enemigos, que con el temor de ser sobresaltados no cesan de trabajar día y noche. Diréisme: pues, ¿qué aconsejas tú? Que se haga lo que ya hicieron nuestros mayores en la guerra de los cimbros y teutones, harto diferente de ésta; que sitiados y apretados de semejante necesidad, sustentaron su vida con la carne de la gente a su parecer inútil para la guerra, por no rendirse a los enemigos. Aunque no tuviéramos ejemplo de esto, yo juzgaría cosa muy loable el darlo por amor de la libertad para imitación de los venideros. Y ¿qué tuvo que ver aquella guerra con ésta? Los cimbros, saqueada toda la Galia y hechos grandes estragos, al fin salieron de nuestras tierras y marcharon a otras, dejándonos nuestros fueros, leyes, posesiones y libertad; mas los romanos, ¿qué otra cosa pretenden o quieren, sino por envidia de nuestra gloria y superioridad experimentada en las armas, usurparnos las heredades y poblaciones, y sentenciarnos a eterna servidumbre, puesto que nunca hicieron a otro precio la guerra? Y si ignoráis qué sucedió a las naciones lejanas, ahí tenéis vecina la Galia, que convertida en provincia suya, mudado el gobierno, sujeta a su tiranía, gime bajo el yugo de perpetua servidumbre. »

[77] At ei, qui Alesiae obsidebantur praeterita die, qua auxilia suorum exspectaverant, consumpto omni frumento, inscii quid in Aeduis gereretur, concilio coacto de exitu suarum fortunarum consultabant. Ac variis dictis sententiis, quarum pars deditionem, pars, dum vires suppeterent, eruptionem censebat, non praetereunda oratio Critognati videtur propter eius singularem et nefariam crudelitatem. Hic summo in Arvernis ortus loco et magnae habitus auctoritatis, "Nihil," inquit, "de eorum sententia dicturus sum, qui turpissimam servitutem deditionis nomine appellant, neque hos habendos civium loco neque ad concilium adhibendos censeo. Cum his mihi res sit, qui eruptionem probant; quorum in consilio omnium vestrum consensu pristinae residere virtutis memoria videtur. Animi est ista mollitia, non virtus, paulisper inopiam ferre non posse. Qui se ultro morti offerant facilius reperiuntur quam qui dolorem patienter ferant. Atque ego hanc sententiam probarem (tantum apud me dignitas potest), si nullam praeterquam vitae nostrae iacturam fieri viderem: sed in consilio capiendo omnem Galliam respiciamus, quam ad nostrum auxilium concitavimus. Quid hominum milibus LXXX uno loco interfectis propinquis consanguineisque nostris animi fore existimatis, si paene in ipsis cadaveribus proelio decertare cogentur? Nolite hos vestro auxilio exspoliare, qui vestrae salutis causa suum periculum neglexerunt, nec stultitia ac temeritate vestra aut animi imbecillitate omnem Galliam prosternere et perpetuae servituti subicere. An, quod ad diem non venerunt, de eorum fide constantiaque dubitatis? Quid ergo? Romanos in illis ulterioribus munitionibus animine causa cotidie exerceri putatis? Si illorum nuntiis confirmari non potestis omni aditu praesaepto, his utimini testibus appropinquare eorum adventum; cuius rei timore exterriti diem noctemque in opere versantur. Quid ergo mei consili est? Facere, quod nostri maiores nequaquam pari bello Cimbrorum Teutonumque fecerunt; qui in oppida compulsi ac simili inopia subacti eorum corporibus qui aetate ad bellum inutiles videbantur vitam toleraverunt neque se hostibus tradiderunt. Cuius rei si exemplum non haberemus, tamen libertatis causa institui et posteris prodi pulcherrimum iudicarem. Nam quid illi simile bello fuit? Depopulata Gallia Cimbri magnaque illata calamitate finibus quidem nostris aliquando excesserunt atque alias terras petierunt; iura, leges, agros, libertatem nobis reliquerunt. Romani vero quid petunt aliud aut quid volunt, nisi invidia adducti, quos fama nobiles potentesque bello cognoverunt, horum in agris civitatibusque considere atque his aeternam iniungere servitutem? Neque enim ulla alia condicione bella gesserunt. Quod si ea quae in longinquis nationibus geruntur ignoratis, respicite finitimam Galliam, quae in provinciam redacta iure et legibus commutatis securibus subiecta perpetua premitur servitute."
LXXVIII. Tomados los votos, deciden «que los inútiles por sus ajes o edad despejen la plaza, y que se pruebe todo primero que seguir el consejo de Critoñato; pero a más no poder, si tarda el socorro, se abrase, antes que admitir condición alguna de rendición o de paz». Los mandubios, que los habían recibido en la ciudad, son echados fuera con sus hijos y mujeres. Los cuales arrimados a las trincheras de los romanos, deshechos en lágrimas, les pedían rendidamente que les diesen un pedazo de pan y serían sus esclavos. Mas César, poniendo guardias en la barrera, no quería darles cuartel.

[78] Sententiis dictis constituunt ut ei qui valetudine aut aetate inutiles sunt bello oppido excedant, atque omnia prius experiantur, quam ad Critognati sententiam descendant: illo tamen potius utendum consilio, si res cogat atque auxilia morentur, quam aut deditionis aut pacis subeundam condicionem. Mandubii, qui eos oppido receperant, cum liberis atque uxoribus exire coguntur. Hi, cum ad munitiones Romanorum accessissent, flentes omnibus precibus orabant, ut se in servitutem receptos cibo iuvarent. At Caesar dispositis in vallo custodibus recipi prohibebat.
LXXIX. Entre tanto Comió y los demás comandantes llegan con todas sus tropas a la vista de Alesia, y ocupada la colina de afuera, se acampan a media milla de nuestras fortificaciones. Al día siguiente, sacando la caballería de los reales, cubren toda aquella vega, que, como se ha dicho, tenía de largo tres millas, y colocan la infantería detrás de este sitio en los recuestos. Las vistas de Alesia caían al campo. Visto el socorro, búscanse unos a otros; danse mil parabienes, rebosando todos de alegría. Salen, pues, armados de punta en blanco, y plántanse delante de la plaza; llenan de zarzo y tierra el foso inmediato, con que se disponen para el ataque y cualquier otro trance.

[79] Interea Commius reliquique duces quibus summa imperi permissa erat cum omnibus copiis ad Alesiam perveniunt et colle exteriore occupato non longius mille passibus ab nostris munitionibus considunt. Postero die equitatu ex castris educto omnem eam planitiem, quam in longitudinem tria milia passuum patere demonstravimus, complent pedestresque copias paulum ab eo loco abditas in locis superioribus constituunt. Erat ex oppido Alesia despectus in campum. Concurrunt his auxiliis visis; fit gratulatio inter eos, atque omnium animi ad laetitiam excitantur. Itaque productis copiis ante oppidum considunt et proximam fossam cratibus integunt atque aggere explent seque ad eruptionem atque omnes casus comparant.
LXXX. César, distribuido el ejército por las dos bandas de las trincheras de suerte que cada cual en el lance pudiese conocer y guardar su puesto, echa fuera la caballería con orden de acometer. De todos los reales que ocupaban los cerros de toda aquella cordillera se descubría el campo de batalla, y todos los soldados estaban en grande expectación del suceso. Los galos habían entre los caballos mezclado a trechos flecheros y volantes armados a la ligera, que los protegiesen al retroceder y contuviesen el ímpetu de los nuestros. Por estos tales heridos al improviso, varios se iban retirando del combate. Con eso los galos, animados por la ventaja de los suyos y viendo a los nuestros cargados de la muchedumbre, tanto los sitiados como las tropas auxiliares con gritos y alaridos atizaban por todas partes el coraje de los suyos. Como estaban a la vista de todos, que no se podía encubrir acción alguna o bien o mal hecha, a los unos y a los otros daba bríos no menos el amor de la gloria que el temor de la ignominia. Continuándose la pelea desde mediodía hasta ponerse el sol con la victoria en balanzas, los germanos, cerrados en pelotones arremetieron de golpe y rechazaron a los enemigos, por cuya fuga los flecheros fueron cercados y muertos. En tanto los nuestros persiguiendo por las demás partes a los fugitivos hasta sus reales, no les dieron lugar a rehacerse. Entonceslos que habían salido fuera de la plaza, perdida la esperanza de la victoria, se recogieron muy mustios adentro.

[80] Caesar omni exercitu ad utramque partem munitionum disposito, ut, si usus veniat, suum quisque locum teneat et noverit, equitatum ex castris educi et proelium committi iubet. Erat ex omnibus castris, quae summum undique iugum tenebant, despectus, atque omnes milites intenti pugnae proventum exspectabant. Galli inter equites raros sagittarios expeditosque levis armaturae interiecerant, qui suis cedentibus auxilio succurrerent et nostrorum equitum impetus sustinerent. Ab his complures de improviso vulnerati proelio excedebant. Cum suos pugna superiores esse Galli confiderent et nostros multitudine premi viderent, ex omnibus partibus et ei qui munitionibus continebantur et hi qui ad auxilium convenerant clamore et ululatu suorum animos confirmabant. Quod in conspectu omnium res gerebatur neque recte ac turpiter factum celari poterat, utrosque et laudis cupiditas et timor ignominiae ad virtutem excitabant. Cum a meridie prope ad solis occasum dubia victoria pugnaretur, Germani una in parte confertis turmis in hostes impetum fecerunt eosque propulerunt; quibus in fugam coniectis sagittarii circumventi interfectique sunt. Item ex reliquis partibus nostri cedentes usque ad castra insecuti sui colligendi facultatem non dederunt. At ei qui ab Alesia processerant maesti prope victoria desperata se in oppidum receperunt.
LXXXI. Un día estuvieron los galos sin pelear, gastándolo todo en aparejar gran número de zarzos, escalas, garabatos, con que saliendo a medianoche a sordas de los reales, se fueron arrimando a la línea de circunvalación, y de repente alzando una gran gritería que sirviese a los sitiados por seña de su acometida, empiezan a tirar zarzos, y con hondas, saetas y piedras a derribar de las barreras a los nuestros y aprestar los demás instrumentos para el asalto. Al mismo punto Vercingetórige, oída la grita, toca a rebato, y saca su gente de Alesia. De los nuestros cada cual corre al puesto que de antemano le estaba señalado en las trincheras, donde con hondas que arrojaban piedras de a libra, con espontones puestos a mano y con balas de plomo arredran al enemigo. Los golpes dados y recibidos eran a ciegas por la oscuridad de la noche; muchos los tiros de las baterías. Pero los legados Marco Antonio y Cayo Trebonio, encargados de la defensa por esta parte, donde veían ser mayor el peligro de los nuestros, iban destacando en su ayuda de los fortines de la otra soldados de refresco.

[81] Vno die intermisso Galli atque hoc spatio magno cratium, scalarum, harpagonum numero effecto media nocte silentio ex castris egressi ad campestres munitiones accedunt. Subito clamore sublato, qua significatione qui in oppido obsidebantur de suo adventu cognoscere possent, crates proicere, fundis, sagittis, lapidibus nostros de vallo proturbare reliquaque quae ad oppugnationem pertinent parant administrare. Eodem tempore clamore exaudito dat tuba signum suis Vercingetorix atque ex oppido educit. Nostri, ut superioribus diebus, ut cuique erat locus attributus, ad munitiones accedunt; fundis librilibus sudibusque quas in opere disposuerant ac glandibus Gallos proterrent. Prospectu tenebris adempto multa utrimque vulnera accipiuntur. Complura tormentis tela coniciuntur. At Marcus Antonius et Gaius Trebonius legati, quibus hae partes ad defendendum obvenerant, qua ex parte nostros premi intellexerant, his auxilio ex ulterioribus castellis deductos summittebant.
LXXXII. Mientras los galos disparaban de lejos, hacían más efecto con la gran cantidad de tiros; después que se fueron arrimando a las líneas, o se clavaban con los abrojos, o caídos en las hoyas quedaban empalados en las estacas, o atravesados desde las barreras y torres con los rejones, rendían el alma. En fin, recibidas de todas partes muchas heridas, sin poder abrir una brecha, rayando ya el día, por miedo de ser cogidos por el flanco de las tropas de la cuesta, tocaron retirada. En esto los de la plaza, mientras andan afanados en manejar las máquinas preparadas por Vercingetórige para el asalto, en cegar los primeros fosos, gastado gran rato en tales maniobras, entendieron la retirada de los suyos antes de haberse acercado ellos a nuestras fortificaciones. Así volvieron a la plaza sin hacer cosa de provecho.

[82] Dum longius ab munitione aberant Galli, plus multitudine telorum proficiebant; posteaquam propius successerunt, aut se stimulis inopinantes induebant aut in scrobes delati transfodiebantur aut ex vallo ac turribus traiecti pilis muralibus interibant. Multis undique vulneribus acceptis nulla munitione perrupta, cum lux appeteret, veriti ne ab latere aperto ex superioribus castris eruptione circumvenirentur, se ad suos receperunt. At interiores, dum ea quae a Vercingetorige ad eruptionem praeparata erant proferunt, priores fossas explent, diutius in his rebus administrandis morati prius suos discessisse cognoverunt, quam munitionibus appropinquarent. Ita re infecta in oppidum reverterunt.
LXXXIII. Rebatidos por dos veces con pérdida los galos, deliberan sobre lo que conviene hacer. Consultan con los prácticos del país. Infórmanse de ellos sobre la posición y fortificaciones de nuestro campamento de arriba. Yacía por la banda septentrional una colina que, no pudiendo abrazarla con el cordón los nuestros por su gran circunferencia, se vieron forzados a fijar sus estancias en sitio menos igual y algún tanto costanero. Guardábanlas los legados Cayo Antistio Regino y Cayo Caninio Rehilo con dos legiones. Batidas las estradas, los jefes enemigos entresacan cincuenta y cinco mil combatientes de las tropas de aquellas naciones que corrían con mayor fama de valerosas, y forman entre sí en secreto el plan de operaciones. Determinan para la empresa la hora del mediodía, y nombran por cabo de la facción a Vergasilauno Alverno, uno de los cuatro generales, pariente de Vercingetórige. Sale, pues, de los reales a prima noche, y terminada su marcha cerca del amanecer, se oculta tras del monte, y ordena a los soldados que descansen sobre los reales arriba mencionados, y a la misma hora empieza la caballería a desfilar hacia las trincheras del llano, y el resto del ejército a escuadronarse delante de sus tiendas.

[83] Bis magno cum detrimento repulsi Galli quid agant consulunt; locorum peritos adhibent: ex his superiorum castrorum situs munitionesque cognoscunt. Erat a septentrionibus collis, quem propter magnitudinem circuitus opere circumplecti non potuerant nostri: necessario paene iniquo loco et leniter declivi castra fecerunt. Haec Gaius Antistius Reginus et Gaius Caninius Rebilus legati cum duabus legionibus obtinebant. Cognitis per exploratores regionibus duces hostium LX milia ex omni numero deligunt earum civitatum quae maximam virtutis opinionem habebant; quid quoque pacto agi placeat occulte inter se constituunt; adeundi tempus definiunt, cum meridies esse videatur. His copiis Vercassivellaunum Arvernum, unum ex quattuor ducibus, propinquum Vercingetorigis, praeficiunt. Ille ex castris prima vigilia egressus prope confecto sub lucem itinere post montem se occultavit militesque ex nocturno labore sese reficere iussit. Cum iam meridies appropinquare videretur, ad ea castra quae supra demonstravimus contendit; eodemque tempore equitatus ad campestres munitiones accedere et reliquae copiae pro castris sese ostendere coeperunt.
LXXXIV. Vercingetórige, avistando desde el alcázar de Alesia a los suyos, sale de la plaza, llevando consigo zarzas, puntales, árganos, hoces y las demás baterías aparejadas para forzar las trincheras. Embisten a un tiempo por todas partes, y hacen todos los esfuerzos posibles. Si ven algún sitio menos pertrechado, allá se abalanzan. La tropa de los romanos se halla embarazada con tantas fortificaciones, ni es fácil acudir a un tiempo a tan diversos lugares. Mucho contribuyó al terror de los nuestros la vocería que sintieron en el combate a las espaldas, midiendo su peligro por el ajeno orgullo. Y es así, que los objetos distantes hacen de ordinario más vehemente impresión en los pechos humanos.

[84] Vercingetorix ex arce Alesiae suos conspicatus ex oppido egreditur; crates, longurios, musculos, falces reliquaque quae eruptionis causa paraverat profert. Pugnatur uno tempore omnibus locis, atque omnia temptantur: quae minime visa pars firma est, huc concurritur. Romanorum manus tantis munitionibus distinetur nec facile pluribus locis occurrit. Multum ad terrendos nostros valet clamor, qui post tergum pugnantibus exstitit, quod suum periculum in aliena vident salute constare: omnia enim plerumque quae absunt vehementius hominum mentes perturbant.
LXXXV. César, desde un alto, registra cuanto pasa y refuerza a los que peligran. Unos y otros se hacen la cuenta de ser ésta la ocasión en que se debe echar el resto. Los galos si no fuerzan las trincheras, se dan por perdidos; los romanos con la victoria esperan poner fin a todos sus trabajos. Su mayor peligro era en los reales altos, atacados, según referimos, por Vergasilauno. Un pequeño recuesto cogido favorece mucho a los contrarios. Desde allí unos arrojan dardos; otros avanzan empavesados; rendidos unos, suceden otros de refresco. La fagina, que todos a una echan contra la estacada, así facilita el paso a los galos, como inutiliza los pertrechos que tenían tapados en tierra los romanos. Ya no pueden más los nuestros, faltos de armas y fuerzas.

[85] Caesar idoneum locum nactus quid quaque ex parte geratur cognoscit; laborantibus summittit. Vtrisque ad animum occurrit unum esse illud tempus, quo maxime contendi conveniat: Galli, nisi perfregerint munitiones, de omni salute desperant; Romani, si rem obtinuerint, finem laborum omnium exspectant. Maxime ad superiores munitiones laboratur, quo Vercassivellaunum missum demonstravimus. Iniquum loci ad declivitatem fastigium magnum habet momentum. Alii tela coniciunt, alii testudine facta subeunt; defatigatis in vicem integri succedunt. Agger ab universis in munitionem coniectus et ascensum dat Gallis et ea quae in terra occultaverant Romani contegit; nec iam arma nostris nec vires suppetunt.
LXXXVI. En vista de esto, César destaca en su amparo a Labieno con seis cohortes; ordénale que si dentro no puede sufrir la carga, rompa fuera arremetiendo con su gente; pero no lo haga sino como último recurso. Él mismo va recorriendo las demás líneas, esforzando a todos a que no desfallezcan; que aquél era el día y la hora de recoger el fruto de tantos sudores. Los de la plaza, desconfiando de abrir brecha en las trincheras del llano por razón de su extensión tan vasta, trepan lugares escarpados, donde ponen su armería, con el granizo de flechas derriban de las torres a los defensores; con terrones y zarzos allanan el camino; con las hoces destruyen estacada y parapetos.

[86] His rebus cognitis Caesar Labienum cum cohortibus sex subsidio laborantibus mittit: imperat, si sustinere non posset, deductis cohortibus eruptione pugnaret; id nisi necessario ne faciat. Ipse adit reliquos, cohortatur ne labori succumbant; omnium superiorum dimicationum fructum in eo die atque hora docet consistere. Interiores desperatis campestribus locis propter magnitudinem munitionum loca praerupta ex ascensu temptant: huc ea quae paraverant conferunt. Multitudine telorum ex turribus propugnantes deturbant, aggere et cratibus fossas explent, falcibus vallum ac loricam rescindunt.
LXXXVII. César destaca primero al joven Bruto con seis cohortes, y tras él al legado Fabio con otras siete. Por último, él mismo en persona, arreciándose más la pelea, acude con nuevos refuerzos. Reintegrado el combate, y rechazados los enemigos, corre a unirse con Labieno. Saca del baluarte inmediato cuatro cohortes. A una parte de la caballería ordena que le siga; otra, que rodeando la línea de circunvalación, acometa por las espaldas al enemigo. Labieno, visto que ni estacadas ni fosos eran bastantes a contener su furia, juntando treinta y nueve cohortes, que por dicha se le presentaron de los baluartes más cercanos, da parte a César de lo que pensaba ejecutar. César viene a toda prisa, por hallarse presente a la batalla.

[87] Mittit primo Brutum adulescentem cum cohortibus Caesar, post cum aliis Gaium Fabium legatum; postremo ipse, cum vehementius pugnaretur, integros subsidio adducit. Restituto proelio ac repulsis hostibus eo quo Labienum miserat contendit; cohortes quattuor ex proximo castello deducit, equitum partem sequi, partem circumire exteriores munitiones et ab tergo hostes adoriri iubet. Labienus, postquam neque aggeres neque fossae vim hostium sustinere poterant, coactis una XL cohortibus, quas ex proximis praesidus deductas fors obtulit, Caesarem per nuntios facit certiorem quid faciendum existimet. Accelerat Caesar, ut proelio intersit.
LXXXVIII. No bien hubo llegado, cuando fue conocido por la vistosa sobreveste que solía traer en las batallas; vistos también los escuadrones de caballería y el cuerpo de infantería que venía tras él por su orden (pues se descubría desde lo alto lo que pasaba en la bajada de la cuesta), los enemigos traban combate. Alzado de ambas partes el grito, responden al eco iguales clamores del vallado y de todos los bastiones. Los nuestros, tirados sus dardos, echan mano de la espada. Déjase ver de repente la caballería sobre el enemigo. Avanzan las otras cohortes; los enemigos echan a huir, y en la huida encuentran con la caballería. Es grande la matanza. Sedulio, caudillo y príncipe de los limosines, es muerto; Vergasilauno, en la fuga, preso vivo; setenta ycuatro banderas presentadas a César; pocos los que de tanta muchedumbre vuelven sin lesión a los reales. Viendo desde la plaza el estrago y derrota de los suyos, desesperados de salvarse, retiran sus tropas de las trincheras. Entendido esto, sin más aguardar los galos desamparan sus reales. Y fue cosa que a no estar los nuestros rendidos de tanto correr a reforzar los puestos y del trabajo de todo el día, no hubieran dejado hombre con vida. Sobre la medianoche, destacada la caballería, dio alcance a su retaguardia prendiendo y matando a muchos; los demás huyen a sus tierras.

[88] Eius adventu ex colore vestitus cognito, quo insigni in proeliis uti consuerat, turmisque equitum et cohortibus visis quas se sequi iusserat, ut de locis superioribus haec declivia et devexa cernebantur, hostes proelium committunt. Vtrimque clamore sublato excipit rursus ex vallo atque omnibus munitionibus clamor. Nostri omissis pilis gladiis rem gerunt. Repente post tergum equitatus cernitur; cohortes aliae appropinquant. Hostes terga vertunt; fugientibus equites occurrunt. Fit magna caedes. Sedulius, dux et princeps Lemovicum, occiditur; Vercassivellaunus Arvernus vivus in fuga comprehenditur; signa militaria septuaginta quattuor ad Caesarem referuntur: pauci ex tanto numero se incolumes in castra recipiunt. Conspicati ex oppido caedem et fugam suorum desperata salute copias a munitionibus reducunt. Fit protinus hac re audita ex castris Gallorum fuga. Quod nisi crebris subsidiis ac totius diei labore milites essent defessi, omnes hostium copiae deleri potuissent. De media nocte missus equitatus novissimum agmen consequitur: magnus numerus capitur atque interficitur; reliqui ex fuga in civitates discedunt.
LXXXIX. Al otro día Vercingetórige, convocada su gente, protesta «no haber emprendido él esta guerra por sus propios intereses, sino por la defensa de la común libertad; mas ya que es forzoso ceder a la fortuna, él está pronto a que lo sacrifiquen, o dándole, si quieren, la muerte o entregándolo vivo a los romanos para satisfacerles», Despachan diputados a César, Mándales entregar las armas y las cabezas de partido. Él puso su pabellón en un baluarte delante los reales. Aquí se le presentan los generales. Vecingetórige es entregado. Arrojan a sus pies las armas. Reservando los eduos y alvernos a fin de valerse de ellos para recobrar sus Estados, de los demás cautivos da uno a cada soldado a título de despojo.

[89] Postero die Vercingetorix concilio convocato id bellum se suscepisse non suarum necessitatium, sed communis libertatis causa demonstrat, et quoniam sit fortunae cedendum, ad utramque rem se illis offerre, seu morte sua Romanis satisfacere seu vivum tradere velint. Mittuntur de his rebus ad Caesarem legati. Iubet arma tradi, principes produci. Ipse in munitione pro castris consedit: eo duces producuntur; Vercingetorix deditur, arma proiciuntur. Reservatis Aeduis atque Arvernis, si per eos civitates reciperare posset, ex reliquis captivis toto exercitui capita singula praedae nomine distribuit.
XC. Hecho esto, marcha a los eduos, y se le rinden. Allí recibe embajadores de los alvernos que se ofrecen a estar en todo a su obediencia. Mándales dar gran número de rehenes. Restituye cerca de veinte mil prisioneros a los eduos y alvernos. Envía las legiones a cuarteles de invierno. A Tito Labieno manda ir con dos y la caballería a los secuanos, dándole por ayudante a Marco Sempronio Rutilo. A Cayo Fabio y a Lucio Minucio Basilo aloja con dos legiones en los remenses, para defenderlos de toda invasión contra los beoveses sus fronterizos. A Cayo Antistio Regino remite a los ambivaretos; a Tito Sestio a los berrienses; a Cayo Caninio Rebilo a los rodenses, cada uno con su legión. A Quinto Tulio Cicerón y a Publio Sulpicio acuartela en Chalóns y Macón, ciudades de los eduos a las riberas del Arar, para el acopio y conducción del trigo. Él determina pasar el invierno en Bilbracte. Sabidos estos sucesos por cartas de César, se mandan celebrar en Roma fiestas por veinte días.

[90] His rebus confectis in Aeduos proficiscitur; civitatem recipit. Eo legati ab Arvernis missi quae imperaret se facturos pollicentur. Imperat magnum numerum obsidum. Legiones in hiberna mittit. Captivorum circiter viginti milia Aeduis Arvernisque reddit. Titum Labienum duabus cum legionibus et equitatu in Sequanos proficisci iubet: huic Marcum Sempronium Rutilum attribuit. Gaium Fabium legatum et Lucium Minucium Basilum cum legionibus duabus in Remis collocat, ne quam ab finitimis Bellovacis calamitatem accipiant. Gaium Antistium Reginum in Ambivaretos, Titum Sextium in Bituriges, Gaium Caninium Rebilum in Rutenos cum singulis legionibus mittit. Quintum Tullium Ciceronem et Publium Sulpicium Cabilloni et Matiscone in Aeduis ad Ararim rei frumentariae causa collocat. Ipse Bibracte hiemare constituit. His litteris cognitis Romae dierum viginti supplicatio redditur.