C. IVLI CAESARIS COMMENTARIORVM

DE BELLO GALLICO


LIBER QVARTVS


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I. Al invierno siguiente, siendo cónsules Cneo Pompeyo y Marco Craso, los usipetes y tencteros de la Germania, en gran número, pasaron el Rin hacia su embocadura en el mar. La causa de su trasmigración fue que los suevos, con la porfiada guerra de muchos años no los dejaban vivir ni cultivar sus tierras. Es la nación de los suevos la más populosa y guerrera de toda la Germania. Dícese que tienen cien merindades, cada una de las cuales contribuye anualmente con mil soldados para la guerra. Los demás quedan en casa trabajando para sí y los ausentes. Al año siguiente alternan; van éstos a la guerra, quedándose los otros en casa. De esta suerte no se interrumpe la labranza y está suplida la milicia. Pero ninguno de ellos posee aparte terreno propio, ni puede morar más de un año en su sitio; su sustento no es tanto de pan como de leche y carne, y son muy dados a la caza. Con eso, con la calidad de los alimentos, el ejercicio continuo, y el vivir a sus anchuras (pues no sujetándose desde niños a oficio ni arte, en todo por todo hacen su voluntad), se crían muy robustos y agigantados. Es tanta su habitual dureza, que siendo tan intensos los fríos de estas regiones, no se visten sino de pieles, que por ser cortas, dejan al aire mucha parte del cuerpo, y se bañan en los ríos.

[1] Ea quae secuta est hieme, qui fuit annus Cn. Pompeio, M. Crasso consulibus, Usipetes Germani et item Tencteri magna [cum] multitudine hominum flumen Rhenum transierunt, non longe a mari, quo Rhenus influit. Causa transeundi fuit quod ab Suebis complures annos exagitati bello premebantur et agri cultura prohibebantur. Sueborum gens est longe maxima et bellicosissima Germanorum omnium. Hi centum pagos habere dicuntur, ex quibus quotannis singula milia armatorum bellandi causa ex finibus educunt. Reliqui, qui domi manserunt, se atque illos alunt; hi rursus in vicem anno post in armis sunt, illi domi remanent. Sic neque agri cultura nec ratio atque usus belli intermittitur. Sed privati ac separati agri apud eos nihil est, neque longius anno remanere uno in loco colendi causa licet. Neque multum frumento, sed maximam partem lacte atque pecore vivunt multum sunt in venationibus; quae res et cibi genere et cotidiana exercitatione et libertate vitae, quod a pueris nullo officio aut disciplina adsuefacti nihil omnino contra voluntatem faciunt, et vires alit et immani corporum magnitudine homines efficit. Atque in eam se consuetudinem adduxerunt ut locis frigidissimis neque vestitus praeter pelles habeant quicquam, quarum propter exiguitatem magna est corporis pars aperta, et laventur in fluminibus.
II. Admiten a los mercaderes, más por tener a quien vender los despojos de la guerra, que por deseo de comprarles nada. Tampoco se sirven de bestias de carga traídas de fuera, al revés de los galos, que las estiman muchísimo y compran muy caras, sino que a las suyas nacidas y criadas en el país, aunque de mala traza y catadura, con la fatiga diaria las hacen de sumo aguante. Cuando pelean a caballo, se apean si es menester, y prosiguen a pie la pelea;y teniéndolos enseñados a no menearse del puesto, en cualquier urgencia vuelven a montar con igual ligereza. No hay cosa en su entender tan mal parecida y de menos valer como usar de jaeces. Así, por pocos que sean, se atreven con cualquier número de caballos enjaezados. No permiten la introducción del vino, por juzgar que con él se hacen los hombres regalones, afeminados y enemigos del trabajo.

[2] Mercatoribus est aditus magis eo ut quae bello ceperint quibus vendant habeant, quam quo ullam rem ad se importari desiderent. Quin etiam iumentis, quibus maxime Galli delectantur quaeque impenso parant pretio, Germani importatis non utuntur, sed quae sunt apud eos nata, parva atque deformia, haec cotidiana exercitatione summi ut sint laboris efficiunt. Equestribus proeliis saepe ex equis desiliunt ac pedibus proeliantur, equos eodem remanere vestigio adsuefecerunt, ad quos se celeriter, cum usus est, recipiunt: neque eorum moribus turpius quicquam aut inertius habetur quam ephippiis uti. Itaque ad quemvis numerum ephippiatorum equitum quamvis pauci adire audent. Vinum omnino ad se importari non patiuntur, quod ea re ad laborem ferendum remollescere homines atque effeminari arbitrantur.
III. Tienen por la mayor gloria del Estado el que todos sus contornos por muchas leguas estén despoblados, como en prueba de que gran número de ciudades no ha podido resistir a su furia. Y aun aseguran que por una banda de los suevos no se ven sino páramos en espacio de seiscientas millas. Por la otra caen los ubios, cuya república fue ilustre y floreciente para entre los germanos; y es así que, respecto de los demás nacionales, están algo más civilizados, porque frecuentan su país muchos mercaderes navegando por el Rin, en cuyas riberas habitan ellos, y por la vecindad con los galos se han hecho a sus modales. Los suevos han tentado muchas veces con repetidas guerras echarlos de sus confines, y aunque no lo han logrado por la grandeza y buena constitución del gobierno, sin embargo los han hecho tributarios, y los tienen ya mucho más humillados y enflaquecidos.

[3] Publice maximam putant esse laudem quam latissime a suis finibus vacare agros: hac re significari magnum numerum civitatum suam vim sustinere non posse. Itaque una ex parte a Suebis circiter milia passuum C agri vacare dicuntur. Ad alteram partem succedunt Ubii, quorum fuit civitas ampla atque florens, ut est captus Germanorum; ii paulo, quamquam sunt eiusdem generis, sunt ceteris humaniores, propterea quod Rhenum attingunt multum ad eos mercatores ventitant et ipsi propter propinquitatem [quod] Gallicis sunt moribus adsuefacti. Hos cum Suebi multis saepe bellis experti propter amplitudinem gravitatem civitatis finibus expellere non potuissent, tamen vectigales sibi fecerunt ac multo humiliores infirmiores redegerunt.
IV. Semejante fue la suerte de los usipetes y tencteros arriba mencionados, los cuales resistieron también muchos años a las armas de los suevos; pero al cabo, echados de sus tierras, después de haber andado tres años errantes por varios parajes de Germania, vinieron a dar en el Rin por la parte que habitan los menapios en cortijos y aldeas a las dos orillas del río; los cuales, asustados con la venida de tanta gente, desampararon las habitaciones de la otra orilla, y apostando en la de acá sus cuerpos de guardia, no dejaban pasar a los germanos. Éstos, después de tentarlo todo, viendo no ser posible el paso ni a osadas por falta de barcas, ni a escondidas por las centinelas y guardias de los menapios, fingieron que tornaban a sus patrias. Andadas tres jornadas, dieron otra vez la vuelta, y desandado a caballo todo aquel camino en una noche, dieron de improviso sobre los menapios cuando más desapercibidos ydescuidados estaban, pues certificados de sus atalayas del regreso de los germanos, habían vuelto sin recelo a las granjas de la otra parte del Rin. Muertos éstos, y cogidas sus barcas, pasaron el río antes que los menapios de ésta supiesen nada, con que apoderados de todas sus caserías, se sustentaron a costa de ellos lo restante del invierno.

[4] In eadem causa fuerunt Usipetes et Tencteri, quos supra diximus; qui complures annos Sueborum vim sustinuerunt, ad extremum tamen agris expulsi et multis locis Germaniae triennium vagati ad Rhenum pervenerunt, quas regiones Menapii incolebant. Hi ad utramque ripam fluminis agros, aedificia vicosque habebant; sed tantae multitudinis adventu perterriti ex iis aedificiis quae trans flumen habuerant demigraverant, et cis Rhenum dispositis praesidiis Germanos transire prohibebant. Illi omnia experti, cum neque vi contendere propter inopiam navium neque clam transire propter custodias Menapiorum possent, reverti se in suas sedes regionesque simulaverunt et tridui viam progressi rursus reverterunt atque omni hoc itinere una nocte equitatu confecto inscios inopinantes Menapios oppresserunt, qui de Germanorum discessu per exploratores certiores facti sine metu trans Rhenum in suos vicos remigraverant. His interfectis navibus eorum occupatis, prius quam ea pars Menapiorum quae citra Rhenum erat certior fieret, flumen transierunt atque omnibus eorum aedificiis occupatis reliquam partem hiemis se eorum copiis aluerunt.
V. Enterado César del caso, y recelando de la ligereza de los galos, que son voltarios en sus resoluciones, y por lo común noveleros, acordó de no confiarles nada. Tienen los galos la costumbre de obligar a todo pasajero a que se detenga, quiera o no quiera, y de preguntarle qué ha oído o sabe de nuevo; y a los mercaderes en los pueblos, luego que llegan, los cerca el populacho, importunándolos a que digan de dónde vienen, y qué han sabido por allá. Muchas veces, sin más fundamento que tales hablillas y cuentos, toman partido en negocios de la mayor importancia, de que forzosamente han de arrepentirse muy presto, gobernándose por voces vagas, y respondiéndoles los más, a trueque de complacerles, una cosa por otra.

[5] His de rebus Caesar certior factus et infirmitatem Gallorum veritus, quod sunt in consiliis capiendis mobiles et novis plerumque rebus student, nihil his committendum existimavit. Est enim hoc Gallicae consuetudinis, uti et viatores etiam invitos consistere cogant et quid quisque eorum de quaque re audierit aut cognoverit quaerant et mercatores in oppidis vulgus circumsistat quibus ex regionibus veniant quas ibi res cognoverint pronuntiare cogat. His rebus atque auditionibus permoti de summis saepe rebus consilia ineunt, quorum eos in vestigio paenitere necesse est, cum incertis rumoribus serviant et pleri ad voluntatem eorum ficta respondeant.
VI. Como César sabía esto, por no dar ocasión a una guerra más peligrosa, parte para el ejército antes de lo que solía. Al llegar halló ser ciertas todas sus sospechas: que algunas ciudades habían convidado por sus embajadores a los germanos a dejar el Rin, asegurándoles que tendrían a punto todo cuanto pidiesen, y que los germanos, en esta confianza, ya se iban alargando más y más en sus correrías hasta entrar por tierras de los eburones y condrusos, que son dependientes de Tréveris. César, habiendo convocado a los jefes nacionales, determinó no darse por entendido de lo que sabía, sino que, acariciándolos y ganándoles la voluntad, y ordenándoles que tuviesen pronta la caballería, declara la guerra contra la Germania.

[6] Qua consuetudine cognita Caesar, ne graviori bello, occurreret, maturius quam consuerat ad exercitum proficiscitur. Eo cum venisset, ea quas fore suspicatus erat facta cognovit: missas legationes ab non nullis civitatibus ad Germanos invitatos eos uti ab Rheno discederent: omnia quae[que] postulassent ab se fore parata. Qua spe adducti Germani latius iam vagabantur et in fines Eburonum et Condrusorum, qui sunt Treverorum clientes, pervenerant. Principibus Gallice evocatis Caesar ea quae cognoverat dissimulanda sibi existimavit, eorumque animis permulsis et confirmatis equitatu imperato bellum cum Germanis gerere constituit.
VII. Proveído, pues, de víveres y de caballería escogida, dirigió su marcha hacia donde oía que andaban los germanos. Estando ya a pocas jornadas de ellos, le salieron al encuentro sus embajadores, y le hablaron de esta manera: «Los germanos no quieren ser los primeros en declarar la guerra al Pueblo Romano, ni tampoco la rehusan en caso de ser provocados. Por costumbre aprendida de sus mayores deben resistir y no pedir merced a gestor alguno; debe saber una cosa y es que vinieron contra su voluntad desterrados de su patria. Si los romanos quieren su amistad, podrá serles útil sólo con darles algunas posesiones o dejarles gozar de las que hubiesen conquistado; que a nadie conocen ventaja sino a solos los suevos, a quienes ni aun los dioses inmortales pueden contrastar; fuera de ellos, ninguno hay en el mundo a quien no puedan sojuzgar».

[7] Re frumentaria comparata equitibusque delectis iter in ea loca facere coepit, quibus in locis esse Germanos audiebat. A quibus cum paucorum dierum iter abesset, legati ab iis venerunt, quorum haec fuit oratio: Germanos neque priores populo Romano bellum inferre neque tamen recusare, si lacessantur, quin armis contendant, quod Germanorum consuetudo [haec] sit a maioribus tradita, Quicumque bellum inferant, resistere neque deprecari. Haec tamen dicere venisse invitos, eiectos domo; si suam gratiam Romani velint, posse iis utiles esse amicos; vel sibi agros attribuant vel patiantur eos tenere quos armis possederint: sese unis Suebis concedere, quibus ne di quidem immortales pares esse possint; reliquum quidem in terris esse neminem quem non superare possint.
VIII. A tales proposiciones respondió César lo que juzgó a propósito, y cuya conclusión fue: «que no podía tratar de amistad mientras no desocupasen la Galia, no siendo conforme a razón que vengan a ocupar tierras ajenas los que no han podido defender las propias; que no había en la Galia campos baldíos que poder repartir sin agravio, mayormente a tanta gente, pero les daría licencia, si quisiesen, para morar en el distrito de los ubios, cuyos embajadores se hallaban allí a quejarse de las injurias de los suevos y pedirle socorro; que se ofrecía él a recabarlos de los ubios».

[8] Ad haec Caesar quae visum est respondit; sed exitus fuit orationis: sibi nullam cum iis amicitiam esse posse, si in Gallia remanerent; neque verum esse, qui suos fines tueri non potuerint alienos occupare; neque ullos in Gallia vacare agros qui dari tantae praesertim multitudini sine iniuria possint; sed licere, si velint, in Ubiorum finibus considere, quorum sint legati apud se et de Sueborum iniuriis querantur et a se auxilium petant: hoc se Ubiis imperaturus.
IX. Dijeron los germanos que darían parte a los suyos, y volverían con la respuesta al tercer día. Suplicáronle que en tanto no pasase adelante. César dijo que ni tampoco eso podía concederles; y es que había sabido que algunos días antes destacaron gran parte de la caballería a pillar y forrajear en el país de los ambivaritos, al otro lado del río Mosa; aguardábanla, a su parecer, y por eso pretendían la tregua.

[9] Legati haec se ad suos relaturos dixerunt et re deliberata post diem tertium ad Caesarem reversuros: interea ne propius se castra moveret petierunt. Ne id quidem Caesar ab se impetrari posse dixit. Cognoverat enim magnam partem equitatus ab iis aliquot diebus ante praedandi frumentandi causa ad Ambivaritos trans Mosam missam: hos expectari equites atque eius rei causa moram interponi arbitrabatur.
X. El río Mosa nace en el monte Vauge, adyacente al territorio de Langres, y con un brazo que recibe del Rin, y se llama Vael, forma la isla de Batavia, y a ochenta millas de dicho monte desagua el Océano. El Rin tiene sus fuentes en los Alpes, donde habitan los leponcios, y corre muchas leguas rápidamente por las regiones de los nantuates, helvecios, secuanos, metenses, tribocos, trevirenses. Al acercarse al Océano, se derrama en varios canales, con que abraza muchas y grandes islas, por la mayor parte habitadas de naciones bárbaras y fieras, entre las cuales se cree que hay gentes que se mantienen solamente de la pesca y de los huevos de las aves, hasta que, por fin, por muchas bocas entra en el Océano.

[10] [Mosa profluit ex monte Vosego, qui est in finibus Lingonum, et parte quadam ex Rheno recepta, quae appellatur Vacalus insulam efficit Batavorum, in Oceanum influit neque longius ab Oceano milibus passuum LXXX in Rhenum influit. Rhenus autem oritur ex Lepontiis, qui Alpes incolunt, et longo spatio per fines Nantuatium, Helvetiorum, Sequanorum, Mediomatricorum, Tribocorum, Treverorum citatus fertur et, ubi Oceano adpropinquavit, in plures diffluit partes multis ingentibus insulis effectis, quarum pars magna a feris barbaris nationibus incolitur, ex quibus sunt qui piscibus atque ovis avium vivere existimantur, multis capitibus in Oceanum influit.]
XI. Hallándose César a doce millas no más de distancia del enemigo, vuelven los embajadores, según lo concertado, y saliéndole al encuentro, le rogaban encarecidamente que se detuviese. Habiéndoselo negado, instaban «que siquiera enviase orden a la caballería que iba delante que no cometiese hostilidades, y a ellos entre tanto les diese facultad de despachar una embajada a los ubios, que como sus príncipes y el Senado les concediesen salvoconducto con juramento, prometían estar a lo que César dispusiese. Que para ejecutar lo dicho, les otorgase plazo de tres días». Bien echaba de ver César que todo esto se urdía con el mismo fin de que durante el triduo volviese a tiempo la caballería destacada. No obstante, respondióles que aquel día no caminaría sino cuatro millas para llegar a paraje donde hubiese agua; que al siguiente viniesen a verse con él los más que pudiesen, y examinaría entonces sus pretensiones. Envía luego orden a los capitanes que le precedían con la gente de a caballo que no provocasen al enemigo a combate, y que siéndolo ellos, aguantasen la carga mientras él llegaba con el ejército.

[11] Caesar cum ab hoste non amplius passuum XII milibus abesset, ut erat constitutum, ad eum legati revertuntur; qui in itinere congressi magnopere ne longius progrederetur orabant. Cum id non impetrassent, petebant uti ad eos [equites] qui agmen antecessissent praemitteret eos pugna prohiberet, sibique ut potestatem faceret in Ubios legatos mittendi; quorum si principes ac senatus sibi iure iurando fidem fecisset, ea condicione quae a Caesare ferretur se usuros ostendebant: ad has res conficiendas sibi tridui spatium daret. Haec omnia Caesar eodem illo pertinere arbitrabatur ut tridui mora interposita equites eorum qui abessent reverterentur; tamen sese non longius milibus passuum IIII aquationis causa processurum eo die dixit: huc postero die quam frequentissimi convenirent, ut de eorum postulatis cognosceret. Interim ad praefectos, qui cum omni equitatu antecesserant, mittit qui nuntiarent ne hostes proelio lacesserent, et si ipsi lacesserentur, sustinerent quoad ipse cum exercitu propius accessisset.
XII. Pero los enemigos, luego que descubrieron nuestra caballería, compuesta de cinco mil hombres, puesto que no eran más de ochocientos los suyos, porque los idos al forraje del otro lado del Mosa no eran todavía vueltos, estando sin ningún recelo los nuestros, fiados en que sus embajadores acababan de despedirse de César y que los mismos habían solicitado las treguas de este día, acometiendo de rebato en un punto, desordenando a los nuestros. Volviendo éstos a rehacerse, los enemigos conforme a su disciplina, echan pie a tierra, y derribando a varios con desjarretarles los caballos, pusieron a los demás en fuga, infundiéndoles tal espanto, que no cesaron de huir hasta tropezar con nuestro ejército. En este reencuentro perecieron setenta y cuatro de los nuestros, entre ellos Pisón el Aquitano, varón fortísimo y de nobilísimo linaje, cuyo abuelo, siendo rey de su nación, logró de nuestro Senado el renombre de amigo. Este tal, acudiendo al socorro de su hermano cercado de los enemigos, lo libró de sus manos; él, derribado del caballo, que se lo hirieron, mientras pudo, se defendió como el más valeroso. Como rodeado por todas partes, acribillado de heridas, cayese en tierra, y de lejos lo advirtiese su hermano retirado ya del combate, metiendo espuelas al caballo, se arrojó a los enemigos y también quedó muerto.

[12] At hostes, ubi primum nostros equites conspexerunt, quorum erat V milium numerus, cum ipsi non amplius DCCC equites haberent, quod ii qui frumentandi causa erant trans Mosam profecti nondum redierant, nihil timentibus nostris, quod legati eorum paulo ante a Caesare discesserant atque is dies indutiis erat ab his petitus, impetu facto celeriter nostros perturbaverunt; rursus his resistentibus consuetudine sua ad pedes desiluerunt subfossis equis compluribus nostris deiectis reliquos in fugam coniecerunt atque ita perterritos egerunt ut non prius fuga desisterent quam in conspectum agminis nostri venissent. In eo proelio ex equitibus nostris interficiuntur IIII et LXX, in his vir fortissimus Piso Aquitanus, amplissimo genere natus, cuius avus in civitate sua regnum obtinuerat amicus a senatu nostro appellatus. Hic cum fratri intercluso ab hostibus auxilium ferret, illum ex periculo eripuit, ipse equo vulnerato deiectus, quoad potuit, fortissime restitit; cum circumventus multis vulneribus acceptis cecidisset atque id frater, qui iam proelio excesserat, procul animadvertisset, incitato equo se hostibus obtulit atque interfectus est.
XIII. Después de esta función veía César no ser prudencia dar ya oídos a embajadas, ni escuchar proposiciones de los que dolosamente y con perfidia, tratando de paz, le hacían guerra. El aguardar a que se aumentasen las tropas enemigas y volviese su caballería, teníalo, por otra parte, por grandísimo desvarío; demás que atenta la mutabilidad de los galos, consideraba cuan alto concepto habrían ya formado de los enemigos por un choque solo, y no era bien darles más tiempo para maquinar otras novedades. Tomada esta resolución, y comunicada con los legados y el cuestor, para no atrasar ni un día la batalla, ocurrió felizmente que luego, al siguiente, de mañana, vinieron a su campo muchos germanos con sus cabos y ancianos usando de igual alevosía y ficción, so color de disculparse de haber el día antes quebrantado la tregua contra lo acordado y pedido por ellos mismos, como también para tentar si, dando largas, podían conseguir nuevas treguas. Alegróse César de tan buena coyuntura, y mandó que los arrestasen; y sin perder tiempo, alzo el campo, haciendo que la caballería siguiese a la retaguardia, por considerarla intimidada con la reciente memoria de su derrota.

[13] Hoc facto proelio Caesar neque iam sibi legatos audiendos neque condiciones accipiendas arbitrabatur ab iis qui per dolum atque insidias petita pace ultro bellum intulissent; expectare vero dum hostium copiae augerentur equitatus reverteretur summae dementiae esse iudicabat, et cognita Gallorum infirmitate quantum iam apud eos hostes uno proelio auctoritatis essent consecuti sentiebat; quibus ad consilia capienda nihil spatii dandum existimabat. His constitutis rebus et consilio cum legatis et quaestore communicato, ne quem diem pugnae praetermitteret, oportunissima res accidit, quod postridie eius diei mane eadem et perfidia et simulatione usi Germani frequentes, omnibus principibus maioribusque natu adhibitis, ad eum in castra venerunt, simul, ut dicebatur, sui purgandi causa, quod contra atque esset dictum et ipsi petissent, proelium pridie commisissent, simul ut, si quid possent, de indutiis fallendo impetrarent. Quos sibi Caesar oblatos gavisus illos retineri iussit; ipse omnes copias castris D eduxit equitatumque, quod recenti proelio perterritum esse existimabat, agmen subsequi iussit.
XIV. Repartido el ejército en tres cuerpos, con una marcha forzada de ocho millas se puso sobre los reales de los enemigos primero que los germanos lo echasen de ver. Los cuales, sobrecogidos de todo punto, sin acertar a tomar consejo ni las armas, así por la celeridad de nuestra venida como por la ausencia de los suyos, no acababan de atinar si sería mejor hacer frente al enemigo, o defender los reales, o salvarse por medio de la fuga, manifestándose su terror por los alaridos y batahola que traían. Nuestros soldados, hostigados de la traición del otro día, embistieron los reales; aquí los que de pronto pudieron tomar las armas hicieron alguna resistencia, combatiendo entre los carros y el fardaje, pero la demás turba de niños y mujeres (que con todos los suyos salieron de sus tierras y pasaron el Rin) echaron luego a huir unos tras otros, en cuyo alcance destacó César la caballería.

[14] Acie triplici instituta et celeriter VIII milium itinere confecto, prius ad hostium castra pervenit quam quid ageretur Germani sentire possent. Qui omnibus rebus subito perterriti et celeritate adventus nostri et discessu suorum, neque consilii habendi neque arma capiendi spatio dato perturbantur, copiasne adversus hostem ducere an castra defendere an fuga salutem petere praestaret. Quorum timor cum fremitu et concursu significaretur, milites nostri pristini diei perfidia incitati in castra inruperunt. Quo loco qui celeriter arma capere potuerunt paulisper nostris restiterunt atque inter carros impedimentaque proelium commiserunt; at reliqua multitudo puerorum mulierumque (nam cum omnibus suis domo excesserant Rhenum transierant) passim fugere coepit, ad quos consectandos Caesar equitatum misit.
XV. Los germanos, sintiendo detrás la gritería, y viendo degollar a los suyos, arrojadas las armas y dejadas las banderas, desampararon los reales; y llegados al paraje donde se unen el Mosa y el Rin, siendo ya imposible la huida, después de muchos muertos, los demás se precipitaron al río, donde, sofocados del miedo, del cansancio y del ímpetu de la corriente, se ahogaron. Los nuestros, todos con vida, sin faltar uno, con muy pocos heridos se recogieron a sus tiendas, libres ya del temor de guerra tan peligrosa, pues el número de los enemigos no bajaba de cuatrocientos treinta mil. César dio a los arrestados licencia de partirse. Mas ellos temiendo las iras y tormentos de los galos, cuyos campos saquearon, escogieron quedarse con él y César les concedió plena libertad.

[15] Germani post tergum clamore audito, cum suos interfici viderent, armis abiectis signis militaribus relictis se ex castris eiecerunt, et cum ad confluentem Mosae et Rheni pervenissent, reliqua fuga desperata, magno numero interfecto, reliqui se in flumen praecipitaverunt atque ibi timore, lassitudine, vi fluminis oppressi perierunt. Nostri ad unum omnes incolumes, perpaucis vulneratis, ex tanti belli timore, cum hostium numerus capitum CCCCXXX milium fuisset, se in castra receperunt. Caesar iis quos in castris retinuerat discedendi potestatem fecit. Illi supplicia cruciatusque Gallorum veriti, quorum agros vexaverant, remanere se apud eum velle dixerunt. His Caesar libertatem concessit.
XVI. Fenecida esta guerra de los germanos, César se determinó a pasar el Rin por muchas causas, siendo de todas la más justa, que ya que los germanos con tanta facilidad se movían a penetrar por la Galia, quiso meterlos en cuidado de sus haciendas con darles a conocer que también el ejército romano tenía maña y atrevimiento para pasar el Rin. Añadíase a eso, que aquel trozo de caballería de los usipetes y tencteros, que antes dije haber pasado el Mosa con el fin de pillar y robar, y no se halló en la batalla, sabida la rota de los suyos, se había retirado al otro lado del Rin a tierras de los sicambros, y confederádose con ellos. Requeridos éstos por César para que se los entregasen como enemigos declarados suyos y de la Galia, respondieron: «que el Imperio romano terminaba en el Rin; y si él se daba por agraviado de que los germanos contra su voluntad pasasen a la Galia, ¿con qué razón pretendía extender su imperio y jurisdicción más allá del Rin?» Por el contrario los ubios, que habían sido los únicos que de aquellas partes enviaron embajadores a César, entablando amistad y dando rehenes, le instaban con grandes veras viniese a socorrerlos, porque los suevos los tenían en grave conflicto; que si los negocios de la república no se lo permitían, se dejase ver siquiera con el ejército al otro lado del Rin; que esto sólo bastaría para remediarse de presente, y esperar en lo por venir mejor suerte, siendo tanto elcrédito y fama de los romanos aun entre los últimos germanos después de la rota de Ariovisto y esta última victoria, que con sola su sombra y amistad podían vivir seguros. A este fin le ofrecieron gran número de barcas para el transporte de las tropas.

[16] Germanico bello confecto multis de causis Caesar statuit sibi Rhenum esse transeundum; quarum illa fuit iustissima quod, cum videret Germanos tam facile impelli ut in Galliam venirent, suis quoque rebus eos timere voluit, cum intellegerent et posse et audere populi Romani exercitum Rhenum transire. Accessit etiam quod illa pars equitatus Usipetum et Tencterorum, quam supra commemoravi praedandi frumentandi causa Mosam transisse neque proelio interfuisse, post fugam suorum se trans Rhenum in fines Sugambrorum receperat seque cum his coniunxerat. Ad quos cum Caesar nuntios misisset, qui postularent eos qui sibi Galliae bellum intulissent sibi dederent, responderunt: populi Romani imperium Rhenum finire; si se invito Germanos in Galliam transire non aequum existimaret, cur sui quicquam esse imperii aut potestatis trans Rhenum postularet? Ubii autem, qui uni ex Transrhenanis ad Caesarem legatos miserant, amicitiam fecerant, obsides dederant, magnopere orabant ut sibi auxilium ferret, quod graviter ab Suebis premerentur; vel, si id facere occupationibus rei publicae prohiberetur, exercitum modo Rhenum transportaret: id sibi ad auxilium spemque reliqui temporis satis futurum. Tantum esse nomen atque opinionem eius exercitus Ariovisto pulso et hoc novissimo proelio facto etiam ad ultimas Germanorum nationes, uti opinione et amicitia populi Romani tuti esse possint. Navium magnam copiam ad transportandum exercitum pollicebantur.
XVII. César, por las razones ya insinuadas, estaba resuelto a pasar el Rin; mas hacerlo en barcas ni le parecía bien seguro ni conforme a su reputación y a la del Pueblo Romano. Y así, dado que se le presentaba la suma dificultad de alzar puente sobre río tan ancho, impetuoso y profundo, todavía estaba fijo en emprenderlo, o de otra suerte no transportar el ejército. La traza, pues, que dio fue ésta. Trababa entre sí con separación de dos pies dos maderos gruesos pie y medio, puntiagudos en la parte inferior, y largos cuanto era hondo el río; metidos éstos y encajados con ingenios dentro del río, hincábanlos con mazas batientes, no perpendicularmente a manera de postes, sino inclinados y tendidos hacia la corriente del río. Luego más abajo, a distancia de cuarenta pies, fijaba enfrente de los primeros otros dos trabados del mismo modo y asestados contra el ímpetu de la corriente; de parte a parte atravesaban vigas gruesas de dos pies a medida del hueco entre las junturas de los maderos, en cuyo intermedio eran encajadas, asegurándolas de ambas partes en la extremidad con dos clavijas; las cuales separadas y abrochadas al revés una con otra, consolidaban tanto la obra y eran de tal arte dispuestas, que cuando más batiese la corriente, se apretaban tanto más unas partes con otras. Extendíase por encima la tablazón a lo largo, y cubierto todo con travesaños y zarzos, quedaba formado el piso. Con igual industria por la parte inferior del río se plantaban puntales inclinados y unidos al puente, que como machones resistían a la fuerza de la corriente; y asimismo palizadas de otros semejantes a laparte arriba del puente a alguna distancia, para que si los bárbaros con intento de arruinarle, arrojasen troncos de árboles o barcones, se disminuyese la violencia del golpe y no empeciesen al puente.

[17] Caesar his de causis quas commemoravi Rhenum transire decrevat; sed navibus transire neque satis tutum esse arbitrabatur neque suae neque populi Romani dignitatis esse statuebat. Itaque, etsi summa difficultas faciendi pontis proponebatur propter latitudinem, rapiditatem altitudinemque fluminis, tamen id sibi contendendum aut aliter non traducendum exercitum existimabat. Rationem pontis hanc instituit. Tigna bina sesquipedalia paulum ab imo praeacuta dimensa ad altitudinem fluminis intervallo pedum duorum inter se iungebat. Haec cum machinationibus immissa in flumen defixerat fistucisque adegerat, non sublicae modo derecte ad perpendiculum, sed prone ac fastigate, ut secundum naturam fluminis procumberent, iis item contraria duo ad eundem modum iuncta intervallo pedum quadragenum ab inferiore parte contra vim atque impetu fluminis conversa statuebat. Haec utraque insuper bipedalibus trabibus immissis, quantum eorum tignorum iunctura distabat, binis utrimque fibulis ab extrema parte distinebantur; quibus disclusis atque in contrariam partem revinctis, tanta erat operis firmitudo atque ea rerum natura ut, quo maior vis aquae se incitavisset, hoc artius inligata tenerentur. Haec derecta materia iniecta contexebantur ac longuriis cratibusque consternebantur; ac nihilo setius sublicae et ad inferiorem partem fluminis oblique agebantur, quae pro ariete subiectae et cum omni opere coniunctae vim fluminis exciperent, et aliae item supra pontem mediocri spatio, ut, si arborum trunci sive naves deiciendi operis causa essent a barbaris missae, his defensoribus earum rerum vis minueretur neu ponti nocerent.
XVIII. Concluida toda la obra a los diez días que se comenzó a juntar el material, pasa el ejército. César, habiendo puesto buena guarnición a la entrada y salida del puente, va contra los sicambros. Viénenle al camino embajadores de varias naciones pidiéndole la paz y su amistad; responde a todos con agrado, y manda le traigan rehenes. Los sicambros desde que se principió la construcción del puente, concertada la fuga a persuasión de los tencteros y usipetes, que alojaban consigo, cargando con todas sus cosas, desamparadas sus tierras, se habían guarecido en los desiertos y bosques.

[18] Diebus X, quibus materia coepta erat comportari, omni opere effecto exercitus traducitur. Caesar ad utramque partem pontis firmo praesidio relicto in fines Sugambrorum contendit. Interim a compluribus civitatibus ad eum legati veniunt; quibus pacem atque amicitiam petentibus liberaliter respondet obsidesque ad se adduci iubet. At Sugambri, ex eo tempore quo pons institui coeptus est fuga comparata, hortantibus iis quos ex Tencteris atque Usipetibus apud se habebant, finibus suis excesserant suaque omnia exportaverant seque in solitudinem ac silvas abdiderant.
XIX. César, habiéndose detenido aquí algunos días en quemar todas las aldeas y caserías y segar las mieses, retiróse a la comarca de los ubios; y ofreciéndoles su ayuda, si los suevos continuasen sus extorsiones, vino a entender que éstos, apenas se certificaron por sus espías que se iba fabricando el puente, habido según costumbre su consejo, despacharon mensajeros por todas partes, avisando que abandonasen sus pueblos, y poniendo a recaudo en los bosques sus hijos, mujeres y haciendas, todos los de armas llevar acudiesen a cierto sitio; el señalado era como el centro de las regiones ocupadas por los suevos, que allí esperaban la venida de los romanos resueltos a no pelear en otra parte. Con estas noticias, viendo César finalizadas todas las cosas que le movieron al pasaje del ejército, y fueron, meter miedo a los germanos, vengarse de los sicambros, librar de la opresión a los ubios, gastados sólo dieciocho días al otro lado del Rin, pareciéndole haberse granjeado bastante reputación y provecho, dio la vuelta a la Galia y deshizo el puente.

[19] Caesar paucos dies in eorum finibus moratus, omnibus vicis aedificiisque incensis frumentisque succisis, se in fines Ubiorum recepit atque his auxilium suum pollicitus, si a Suebis premerentur, haec ab iis cognovit: Suebos, postea quam per exploratores pontem fieri comperissent, more suo concilio habito nuntios in omnes partes dimisisse, uti de oppidis demigrarent, liberos, uxores suaque omnia in silvis deponerent atque omnes qui arma ferre possent unum in locum convenirent. Hunc esse delectum medium fere regionum earum quas Suebi obtinerent; hic Romanorum adventum expectare atque ibi decertare constituisse. Quod ubi Caesar comperit, omnibus iis rebus confectis, quarum rerum causa exercitum traducere constituerat, ut Germanis metum iniceret, ut Sugambros ulcisceretur, ut Ubios obsidione liberaret, diebus omnino XVIII trans Rhenum consumptis, satis et ad laudem et ad utilitatem profectum arbitratus se in Galliam recepit pontemque rescidit.
XX. Al fin ya del estío, aunque en aquellas partes se adelanta el invierno por caer toda la Galia al Norte, sin embargo, intentó hacer un desembarco en Bretaña por estar informado que casi en todas las guerras de la Galia se habían suministrado de allí socorros a nuestros enemigos; que aun cuando la estación no le dejase abrir la campaña, todavía consideraba ser cosa de suma importancia ver por sí mismo aquella isla, reconocer la calidad de la gente, registrar los sitios, los puertos y las calas; cosas por la mayor parte ignoradas de los galos, pues por maravilla hay quien allá navegue fuera de los mercaderes, y ni aun éstos tienen más noticia que de la costa y de las regiones que yacen frente de la Galia. En efecto, después de haberlos llamado de todas partes, nunca pudo averiguar ni la grandeza de la isla, ni el nombre y el número de las naciones que habitaban en ella, ni cuál fuese su ejército en las armas, ni con qué leyes se gobernaban, ni qué puertos había capaces de muchos navíos de alto bordo.

[20] Exigua parte aestatis reliqua Caesar, etsi in his locis, quod omnis Gallia ad septentriones vergit, maturae sunt hiemes, tamen in Britanniam proficisci contendit, quod omnibus fere Gallicis bellis hostibus nostris inde subministrata auxilia intellegebat, et si tempus anni ad bellum gerendum deficeret, tamen magno sibi usui fore arbitrabatur, si modo insulam adiisset, genus hominum perspexisset, loca, portus, aditus cognovisset; quae omnia fere Gallis erant incognita. Neque enim temere praeter mercatores illo adit quisquam, neque his ipsis quicquam praeter oram maritimam atque eas regiones quae sunt contra Galliam notum est. Itaque vocatis ad se undique mercatoribus, neque quanta esset insulae magnitudo neque quae aut quantae nationes incolerent, neque quem usum belli haberent aut quibus institutis uterentur, neque qui essent ad maiorem navium multitudinem idonei portus reperire poterat.
XXI. Para enterarse previamente de todo esto, despachó a Cayo Voluseno, de quien estaba muy satisfecho, dándole comisión de que, averiguado todo, volviese con la razón lo más presto que pudiera. Entre tanto marchó él con su ejército a los morinos, porque desde allí era el paso más corto para la Bretaña. Aquí mandó juntar todas las naves de la comarca y la escuadra empleada el verano antecedente en la guerra de Vannes. En esto, sabido su intento, y divulgado por los mercaderes entre los isleños, vinieron embajadores de diversas ciudades de la isla a ofrecerle rehenes y prestar obediencia al Pueblo Romano. Dióles grata audiencia y buenas palabras, y exhortándolos al cumplimiento de sus promesas, los despidió, enviando en su compañía a Comió Atrebatente, a quien él mismo, vencidos los de su nación, coronó rey de ella. Era un hombre de cuyo valor, prudencia y lealtad no dudaba, y cuya reputación era grande entre los de Bretaña. Encárgale César que se introduzca en todas las ciudades que pueda, y las exhorte a la alianza del Pueblo Romano, asegurándolas de su pronto arribo. Voluseno, registrada la isla según que le fue posible, no habiéndose atrevido a saltar en tierra yfiarse de los bárbaros, volvió al quinto día a César con noticia de lo que había en ella observado.

[21] Ad haec cognoscenda, prius quam periculum faceret, idoneum esse arbitratus C. Volusenum cum navi longa praemittit. Huic mandat ut exploratis omnibus rebus ad se quam primum revertatur. Ipse cum omnibus copiis in Morinos proficiscitur, quod inde erat brevissimus in Britanniam traiectus. Huc naves undique ex finitimis regionibus et quam superiore aestate ad Veneticum bellum fecerat classem iubet convenire. Interim, consilio eius cognito et per mercatores perlato ad Britannos, a compluribus insulae civitatibus ad eum legati veniunt, qui polliceantur obsides dare atque imperio populi Romani obtemperare. Quibus auditis, liberaliter pollicitus hortatusque ut in ea sententia permanerent, eos domum remittit et cum iis una Commium, quem ipse Atrebatibus superatis regem ibi constituerat, cuius et virtutem et consilium probabat et quem sibi fidelem esse arbitrabatur cuiusque auctoritas in his regionibus magni habebatur, mittit. Huic imperat quas possit adeat civitates horteturque ut populi Romani fidem sequantur seque celeriter eo venturum nuntiet. Volusenus perspectis regionibus omnibus quantum ei facultatis dari potuit, qui navi egredi ac se barbaris committere non auderet, V. die ad Caesarem revertitur quaeque ibi perspexisset renuntiat.
XXII. Durante la estancia de César en aquellos lugares con motivo de aprestar las naves, viniéronle diputados de gran parte de los morinos a excusarse de los levantamientos pasados; que por ser extranjeros, y poco enseñados a nuestros usos, habían hecho la guerra, y que ahora prometían estar a cuanto les mandase. Pareciéndole a César hecha en buena coyuntura la oferta, pues ni quería dejar enemigos a la espalda, ni la estación le permitía emprender guerras, ni juzgaba conveniente anteponer a la expedición de Bretaña el ocuparse en estas menudencias, mándales entregar gran número de rehenes. Hecha la entrega, los recibió en su amistad. Aprestadas cerca de ochenta naves de transporte, que a su parecer bastaban para el embarco de dos legiones, lo que le quedaba de galeras repartió entre el cuestor, legados y prefectos. Otros dieciocho buques de carga, que por vientos contrarios estaban detenidos a ocho millas de allí sin poder arribar al puerto, destinólos para la caballería. El resto del ejército lo dejó a cargo de los tenientes generales Quinto Titurio Sabino y Lucio Arunculeyo Cota, para que los condujesen a los menapios y ciertos pueblos de los morinos que no habían enviado embajadores. La defensa del puerto encomendó al legado Quinto Sulpicio Rufo con la guarnición competente.

[22] Dum in his locis Caesar navium parandarum causa moratur, ex magna parte Morinorum ad eum legati venerunt, qui se de superioris temporis consilio excusarent, quod homines barbari et nostrae consuetudinis imperiti bellum populo Romano fecissent, seque ea quae imperasset facturos pollicerentur. Hoc sibi Caesar satis oportune accidisse arbitratus, quod neque post tergum hostem relinquere volebat neque belli gerendi propter anni tempus facultatem habebat neque has tantularum rerum occupationes Britanniae anteponendas iudicabat, magnum iis numerum obsidum imperat. Quibus adductis eos in fidem recipit. Navibus circiter LXXX onerariis coactis contractisque, quot satis esse ad duas transportandas legiones existimabat, quod praeterea navium longarum habebat quaestori, legatis praefectisque distribuit. Huc accedebant XVIII onerariae naves, quae ex eo loco a milibus passuum VIII vento tenebantur quo minus in eundem portum venire possent: has equitibus tribuit. Reliquum exercitum Q. Titurio Sabino et L. Aurunculeio Cottae legatis in Menapios atque in eos pagos Morinorum a quibus ad eum legati non venerant ducendum dedit. P. Sulpicium Rufum legatum cum eo praesidio quod satis esse arbitrabatur portum tenere iussit.
XXIII. Dadas estas disposiciones, con el primer viento favorable izó velas a la medianoche; y mandó pasar la caballería al puerto de más arriba con orden de que allí se embarcase y le siguiese. Como ésta no hubiese podido hacerlo tan presto, él con las primeras naos cerca de las cuatro del día tocó en la costa de Bretaña, donde observó que las tropas enemigas estaban en armas ocupando todos aquellos cerros. La playa, por su situación, estaba tan estrechada de los montes, que desde lo alto se podía disparar a golpe seguro a la ribera. No juzgando esta entrada propia para el desembarco, se mantuvo hasta las nueve sobre las áncoras aguardando a los demás buques. En tanto, convocando los legados y tribunos, les comunica las noticias que le había dado Voluseno, y juntamente las órdenes de lo que se había de hacer, advirtiéndoles estuviesen prontos a la ejecución de cuanto fuese menester a la menor insinuación y a punto, según lo requería la disciplina militar, y más en los lances de marina, tan variables y expuestos a mudanzas repentinas. Con esto los despidió, y logrando a un tiempo viento y creciente favorable, dada la señal, levó áncoras, y navegando adelante, dio fondo con la escuadra ocho millas de allí en una playa exenta y despejada.

[23] His constitutis rebus, nactus idoneam ad navigandum tempestatem III. fere vigilia solvit equitesque in ulteriorem portum progredi et naves conscendere et se sequi iussit. A quibus cum paulo tardius esset administratum, ipse hora diei circiter IIII. cum primis navibus Britanniam attigit atque ibi in omnibus collibus eitas hostium copias armatas conspexit. Cuius loci haec erat natura atque ita montibus angustis mare continebatur, uti ex locis superioribus in litus telum adigi posset. Hunc ad egrediendum nequaquam idoneum locum arbitratus, dum reliquae naves eo convenirent ad horam nonam in ancoris expectavit. Interim legatis tribunisque militum convocatis et quae ex Voluseno cognovisset et quae fieri vellet ostendit monuitque, ut rei militaris ratio, maximeque ut maritimae res postularent, ut, cum celerem atque instabilem motum haberent, ad nutum et ad tempus D omnes res ab iis administrarentur. His dimissis, et VII ab eo loco progressus aperto ac plano litore naves constituit.
XXIV. Pero los bárbaros, penetrado el designio de los romanos, adelantándose con la caballería y los carros armados, de que suelen servirse en las batallas, y siguiendo detrás con las demás tropas, impedían a los nuestros el desembarco. A la verdad el embarazo era sumo, porque los navíos por su grandeza, no podían dar fondo sino mar adentro. Por otra parte, los soldados en parajes desconocidos, embargadas las manos, y abrumados con el grave peso de las armas, a un tiempo tenían que saltar de las naves, hacer pie entre las olas y pelear con los enemigos; cuando ellos, a pie enjuto, o a la lengua del agua, desembarazados totalmente y con conocimiento del terreno, asestaban intrépidamente sus tiros y espoleaban los caballos amaestrados. Con estos incidentes, acobardados los nuestros, como nunca se habían visto en tan extraño género de combate, no todos mostraban aquel brío y ardimiento que solían en las batallas dé tierra.

[24] At barbari, consilio Romanorum cognito praemisso equitatu et essedariis, quo plerumque genere in proeliis uti consuerunt, reliquis copiis subsecuti nostros navibus egredi prohibebant. Erat ob has causas summa difficultas, quod naves propter magnitudinem nisi in alto constitui non poterant, militibus autem, ignotis locis, impeditis manibus, magno et gravi onere armorum oppressis simul et de navibus desiliendum et in auctibus consistendum et cum hostibus erat pugnandum, cum illi aut ex arido aut paulum in aquam progressi omnibus membris expeditis, notissimis locis, audacter tela coicerent et equos insuefactos incitarent. Quibus rebus nostri perterriti atque huius omnino generis pugnae imperiti, non eadem alacritate ac studio quo in pedestribus uti proeliis consuerant utebantur.
XXV. Advirtiéndolo César, ordenó que las galeras cuya figura fuese más extraña para los bárbaros, y el movimiento más veloz para el caso, se separasen un poco de los transportes, y a fuerza de remos se apostasen contra el costado descubierto de los enemigos, de donde con hondas, trabucos y ballestas los arredrasen y alejasen. Esto alivió mucho a los nuestros, porque atemorizados los bárbaros de la extrañeza de los buques, del impulso de los remos, y del disparo de tiros nunca visto, pararon y retrocedieron un poco. No acabando todavía de resolverse los nuestros, especialmente a vista de la profundidad del agua, el alférez mayor de la décima legión, enarbolando el estandarte, e invocando en su favor a los dioses: «Saltad, dijo, soldados, al agua, si no queréis ver el águila en poder de los enemigos. Por lo menos ya habré cumplido con lo quedebo a la República y a mi general. » Dicho esto a voz en grito, se arrojó al mar y empezó a marchar con el águila derecho a los enemigos. Al punto los nuestros, animándose unos a otros a no pasar por tanta mengua, todos a una saltaron del navío. Como vieron esto los de las naves inmediatas, echándose al agua tras ellos, se fueron arrimando a los enemigos.

[25] Quod ubi Caesar animadvertit, naves longas, quarum et species erat barbaris inusitatior et motus ad usum expeditior, paulum removeri ab onerariis navibus et remis incitari et ad latus apertum hostium constitui atque inde fundis, sagittis, tormentis hostes propelli ac submoveri iussit; quae res magno usui nostris fuit. Nam et navium figura et remorum motu et inusitato genere tormentorum permoti barbari constiterunt ac paulum modo pedem rettulerunt. Atque nostris militibus cunctantibus, maxime propter altitudinem maris, qui X legionis aquilam gerebat, obtestatus deos, ut ea res legioni feliciter eveniret, ' desilite', inquit, ' milites, nisi vultis aquilam hostibus prodere; ego certe meum rei publicae atque imperatori officium praestitero.' Hoc cum voce magna dixisset, se ex navi proiecit atque in hostes aquilam ferre coepit. Tum nostri cohortati inter se, ne tantum dedecus admitteretur, universi ex navi desiluerunt. Hos item ex proximis primi navibus cum conspexissent, subsecuti hostibus adpropinquaverunt.
XXVI. Peleóse por ambas partes con gran denuedo. Mas los nuestros, que ni podían mantener las filas, ni hacer pie, ni seguir sus banderas, sino que quién de una nave, quién de otra se agregaban sin distinción a las primeras con que tropezaban, andaban sobre manera confusos. Al contrario los enemigos, que tenían sondeados todos los vados, en viendo de la orilla que algunos iban saliendo uno a uno de algún barco, corriendo a caballo daban sobre ellos en medio de la faena. Muchos acordonaban a pocos; otros por el flanco descubierto disparaban dardos contra el grueso de los soldados. Notando César el desorden, dispuso que así los esquifes de las galeras como los pataches se llenasen de soldados, que viendo a algunos en aprieto fuesen a socorrerlos. Apenas los nuestros fijaron el pie en tierra, seguidos luego de todo el ejército, cargaron con furia a los enemigos y los ahuyentaron; si bien no pudieron ejecutar el alcance, a causa de no haber podido la caballería seguir el rumbo y ganar la isla. En esto sólo anduvo escasa con César su fortuna.

[26] Pugnatum est ab utrisque acriter. Nostri tamen, quod neque ordines servare neque firmiter insistere neque signa subsequi poterant atque alius alia ex navi quibuscumque signis occurrerat se adgregabat, magnopere perturbabantur; hostes vero, notis omnibus vadii, ubi ex litore aliquos singulares ex navi egredientes conspexerant, incitatis equis impeditos adoriebantur, plures paucos circumsistebant, alii ab latere aperto in universos tela coiciebant. Quod cum animadvertisset Caesar, scaphas longarum navium, item speculatoria navigia militibus compleri iussit, et quos laborantes conspexerat, his subsidia submittebat. Nostri, simul in arido constiterunt, suis omnibus consecutis, in hostes impetum fecerunt atque eos in fugam dederunt; neque longius prosequi potuerunt, quod equites cursum tenere atque insulam capere non potuerant. Hoc unum ad pristinam fortunam Caesari defuit.
XXVII. Los enemigos, perdida la jornada, luego que se recobraron del susto de la huida, enviaron embajadores de paz a César, prometiendo dar rehenes y sujetarse a su obediencia. Vino con ellos Comió el de Artois, de quien dije arriba haberle César enviado delante a Bretaña. Éste al salir de la nave a participarles las órdenes del general, fue preso y encarcelado. Después de la batalla le pusieron en libertad, y en los tratados de paz echaron la culpa del atentado al populacho, pidiendo perdón de aquel yerro. César, quejándose de que habiendo ellos de su agrado enviado embajadores al Continente a pedirle la paz, sin motivo ninguno le hubiesen hecho guerra, dijo que perdonaba su yerro y que le trajesen rehenes; de los cuales parte le presentaron luego, y parte ofrecieron dar dentro de algunos días, por tener que traerlos de más lejos. Entre tanto dieron orden a los suyos de volver a sus labranzas; y los señores concurrieron de todas partes a encomendar sus personas y ciudades a César.

[27] Hostes proelio superati, simul atque se ex fuga receperunt, statim ad Caesarem legatos de pace miserunt; obsides sese daturos quaeque imperasset facturos polliciti sunt. Una cum his legatis Commius Atrebas venit, quem supra demonstraveram a Caesare in Britanniam praemissum. Hunc illi e navi egressum, cum ad eos oratoris modo Caesaris mandata deferret, comprehenderant atque in vincula coniecerant; tum proelio facto remiserunt et in petenda pace eius rei culpam in multitudinem contulerunt et propter imprudentiam ut ignosceretur petiverunt. Caesar questus quod, cum ultro in continentem legatis missis pacem ab se petissent, bellum sine causa intulissent, ignoscere se imprudentiae dixit obsidesque imperavit; quorum illi partem statim dederunt, partem ex longinquioribus locis arcessitam paucis diebus sese daturos dixerunt. Interea suos in agros remigrare iusserunt, principesque undique convenire et se civitatesque suas Caesari commendare coeperunt.
XXVIII. Asentadas así las paces al cuarto día de su arribo a Bretaña, las dieciocho naves en que se embarcó, según queda dicho, la caballería, se hicieron a la vela desde el puerto superior con viento favorable; y estando ya tan cerca de las islas, que se divisaban de los reales, se levantó de repente tal tormenta, que ninguna pudo seguir su rumbo, sino que unas fueron rechazadas al puerto de su salida, otras, a pique de naufragar, fueron arrojadas a la parte inferior y más occidental de la isla; las cuales, sin embargo de eso, habiéndolas anclado, como se llenasen de agua por la furia de las olas, siendo forzoso por la noche tempestuosa meterlas en alta mar, dieron la vuelta del Continente.

[28] His rebus pace confirmata, post diem quartum quam est in Britanniam ventum naves XVIII, de quibus supra demonstratum est, quae equites sustulerant, ex superiore portu leni vento solverunt. Quae cum adpropinquarent Britanniae et ex castris viderentur, tanta tempestas subito coorta est ut nulla earum cursum tenere posset, sed aliae eodem unde erant profectae referrentur, aliae ad inferiorem partem insulae, quae est propius solis occasum, magno suo cum periculo deicerentur; quae tamen ancoris iactis cum fluctibus complerentur, necessario adversa nocte in altum provectae continentem petierunt.
XXIX. Por desgracia, fue esta noche luna llena, que suele en el Océano causar muy grandes mareas, lo que ignoraban los nuestros. Con que también las galeras en que César transportó el ejército, y estaban fuera del agua, iban a quedar anegadas en la creciente, al mismo tiempo que los navíos de carga puestos al ancla eran maltratados de la tempestad, sin que los nuestros tuviesen arbitrio para maniobrar ni remediarlas. En fin, destrozadas muchas naves, quedando las demás inútiles para la navegación, sin cables, sin áncoras, sin rastro de jarcias, resultó, como era muy regular, una turbación extraordinaria en todo el ejército, pues ni tenían otras naves para el reembarco, ni aprestos algunos para reparar las otras; y como todos estaban persuadidos a que se había de invernar en la Galia, no se habían hecho aquí provisiones para el invierno.

[29] Eadem nocte accidit ut esset luna plena, qui dies a maritimos aestus maximos in Oceano efficere consuevit, nostrisque id erat incognitum. Ita uno tempore et longas naves, [quibus Caesar exercitum transportandum curaverat,] quas Caesar in aridum subduxerat, aestus complebat, et onerarias, quae ad ancoras erant deligatae, tempestas adflictabat, neque ulla nostris facultas aut administrandi aut auxiliandi dabatur. Compluribus navibus fractis, reliquae cum essent funibus, ancoris reliquisque armamentis amissis ad navigandum inutiles, magna, id quod necesse erat accidere, totius exercitus perturbatio facta est. Neque enim naves erant aliae quibus reportari possent, et omnia deerant quae ad reficiendas naves erant usui, et, quod omnibus constabat hiemari in Gallia oportere, frumentum in his locis in hiemem provisum non erat.
XXX. Los señores de Bretaña que después de la batalla vinieron a tomar las órdenes de César, echando de ver la penuria en que se hallaban los romanos de caballos, naves y granos, y su corto número por el recinto de los reales mucho más reducido de lo acostumbrado, porque César condujo las legiones sin los equipajes, conferenciando entresí, deliberaron ser lo mejor de todo, rebelándose, privar a los nuestros de los víveres, y alargar de esta suerte hasta el invierno la campaña; con la confianza de que, vencidos una vez éstos, o atajado su regreso, no habría en adelante quien osase venir a inquietarlos. En conformidad de esto, tramada una nueva conjura, empezaron poco a poco a escabullirse de los reales y a convocar ocultamente a la gente del campo.

[30] Quibus rebus cognitis, principes Britanniae, qui post proelium ad Caesarem convenerant, inter se conlocuti, cum et equites et naves et frumentum Romanis deesse intellegerent et paucitatem militum ex castrorum exiguitate cognoscerent, quae hoc erant etiam angustior quod sine impedimentis Caesar legiones transportaverat, optimum factu esse duxerunt rebellione facta frumento commeatuque nostros prohibere et rem in hiemem producere, quod his superatis aut reditu interclusis neminem postea belli inferendi causa in Britanniam transiturum confidebant. Itaque rursus coniuratione facta paulatim ex castris discedere et suos clam ex agris deducere coeperunt.
XXXI. César en tanto, bien que ignorante todavía de sus tramas, no dejaba de recelarse, vista la desgracia de la armada y su dilación en la entrega de los rehenes, que al cabo harían lo que hicieron. Por lo cual trataba de apercibirse para todo acontecimiento, acarreando cada día trigo de las aldeas a los cuarteles, sirviéndose de la madera y clavazón de las naves derrotadas para carenar las otras y haciendo traer de tierra firme los aderezos necesarios. Con eso y la aplicación grande de los soldados a la obra, dado que se perdieron doce navíos, logró que los demás quedasen de buen servicio para navegar.

[31] At Caesar, etsi nondum eorum consilia cognoverat, tamen et ex eventu navium suarum et ex eo quod obsides dare intermiserant fore id quod accidit suspicabatur. Itaque ad omnes casus subsidia comparabat. Nam et frumentum ex agris cotidie in castra conferebat et, quae gravissime adflictae erant naves, earum materia atque aere ad reliquas reficiendas utebatur et quae ad eas res erant usui ex continenti comportari iubebat. Itaque, cum summo studio a militibus administraretur, XII navibus amissis, reliquis ut navigari satis commode posset effecit.
XXXII. En este entretanto, habiendo destacado la legión séptima en busca de trigo, como solía, sin que hasta entonces hubiese la más leve sospecha de guerra, puesto que los isleños unos estaban en cortijos, otros iban y venían continuamente a nuestras tiendas, los que ante éstas hacían guardia dieron aviso a César que por la banda que la legión había ido se veía una polvareda mayor de la ordinaria. César, sospechando lo que era, que los bárbaros hubiesen cometido algún atentado, mandó que fuesen consigo las cohortes que estaban de guardia; que dos la mudasen, que las demás tomasen las armas y viniesen detrás. Ya que hubo andado una buena pieza, advirtió que los suyos eran apremiados de los enemigos, y a duras penas se defendían, lloviendo dardos por todas partes sobre la legión apiñada. Fue el caso que como sólo quedase por segar una heredad, estándolo ya las demás, previendo los enemigos que a ella irían los nuestros, se habían emboscado por la noche en las selvas; y a la hora que los nuestros desparramados y sin armas se ocupaban en la siega, embistiendo de improviso, mataron algunos, y a los demás antes depoder ordenarse los asaltaron y rodearon con la caballería y carricoches.

[32] Dum ea geruntur, legione ex consuetudine una frumentatum missa, quae appellabatur VII, neque ulla ad id tempus belli suspicione interposita, cum pars hominum in agris remaneret, pars etiam in castra ventitaret, ii qui pro portis castrorum in statione erant Caesari nuntiaverunt pulverem maiorem quam consuetudo ferret in ea parte videri quam in partem legio iter fecisset. Caesar id quod erat suspicatus aliquid novi a barbaris initum consilii, cohortes quae in statione erant secum in eam partem proficisci, ex reliquis duas in stationem succedere, reliquas armari et confestim sese subsequi iussit. Cum paulo longius a castris processisset, suos ab hostibus premi atque aegre sustinere et conferta legione ex omnibus partibus tela coici animadvertit. Nam quod omni ex reliquis partibus demesso frumento pars una erat reliqua, suspicati hostes huc nostros esse venturos noctu in silvis delituerant; tum dispersos depositis armis in metendo occupatos subito adorti paucis interfectis reliquos incertis ordinibus perturbaverant, simul equitatu atque essedis circumdederant.
XXXIII. Su modo de pelear en tales vehículos es éste: corren primero por todas partes, arrojando dardos; con el espanto de los caballos y estruendo de las ruedas desordenan las filas, y si llegan a meterse entre escuadrones de caballería, desmontan y pelean a pie. Los carreros, en tanto, se retiran algunos pasos del campo de batalla y se apostan de suerte que los combatientes, si se ven apretados del enemigo, tienen a mano el asilo del carricoche. Así juntan en las batallas la ligereza de la caballería con la consistencia de la infantería; y por el uso continuo y ejercicio es tanta su destreza, que aun por cuestas y despeñaderos hacen parar los caballos en medio de la carrera, cejar y dar vuelta con sola una sofrenada; corren por el timón, se tienen en pie sobre el yugo, y con un salto dan la vuelta al asiento.

[33] Genus hoc est ex essedis pugnae. Primo per omnes partes perequitant et tela coiciunt atque ipso terrore equorum et strepitu rotarum ordines plerumque perturbant, et cum se inter equitum turmas insinuaverunt, ex essedis desiliunt et pedibus proeliantur. Aurigae interim paulatim ex proelio excedunt atque ita currus conlocant ut, si illi a multitudine hostium premantur, expeditum ad quos receptum habeant. Ita mobilitatem equitum, stabilitatem peditum in proeliis praestant, ac tantum usu cotidiano et exercitatione efficiunt uti in declivi ac praecipiti loco incitatos equos sustinere et brevi moderari ac flectere et per temonem percurrere et in iugo insistere et se inde in currus citissime recipere consuerint.
XXXIV. Hallándose, pues, los nuestros consternados a vista de tan extraños guerreros, acudió César a socorrerlos al mejor tiempo, porque con su venida los enemigos se contuvieron, y se recobraron del miedo los nuestros. Contento con eso, reflexionando ser fuera de sazón el provocar al enemigo y empeñarse en nueva acción, estúvose quieto en su puesto, y a poco rato se retiró con las legiones a los reales. Mientras tanto que pasaba esto, y los nuestros se empleaban en las maniobras, dejaron sus labranzas los que aun quedaban en ellas. Siguiéronse un día tras otro lluvias continuas, que impedían a los nuestros la salida de sus tiendas y al enemigo los asaltos. Entre tanto los bárbaros despacharon mensajeros a todas partes ponderando el corto número de nuestros soldados, y poniendo delante la buena ocasión que se les ofrecía de hacerse ricos con los despojos y asegurar su libertad para siempre, si lograban desalojar a los romanos. De esta manera, en breve se juntó gran número de gente de a pie y de a caballo con que vinieron sobre nuestro campo.

[34] Quibus rebus perturbatis nostris [novitate pugnae] tempore oportunissimo Caesar auxilium tulit: namque eius adventu hostes constiterunt, nostri se ex timore receperunt. Quo facto, ad lacessendum hostem et committendum proelium alienum esse tempus arbitratus suo se loco continuit et brevi tempore intermisso in castra legiones reduxit. Dum haec geruntur, nostris omnibus occupatis qui erant in agris reliqui discesserunt. Secutae sunt continuos complures dies tempestates, quae et nostros in castris continerent et hostem a pugna prohiberent. Interim barbari nuntios in omnes partes dimiserunt paucitatemque nostrorum militum suis praedicaverunt et quanta praedae faciendae atque in perpetuum sui liberandi facultas daretur, si Romanos castris expulissent, demonstraverunt. His rebus celeriter magna multitudine peditatus equitatusque coacta ad castra venerunt.
XXXV. Como quiera que preveía César que había de suceder lo mismo que antes, que por más batidos que fuesen los enemigos se pondrían en cobro con su ligereza, no obstante, aprovechándose de treinta caballos que Comió el Atrebatense había traído consigo, ordenó en batalla las legiones delante de los reales. Trabado el choque, no pudieron losenemigos sufrir mucho tiempo la carga de los nuestros, antes volvieron las espaldas. Corriendo en su alcance los nuestros hasta que se cansaron, mataron a muchos, y a la vuelta quemando cuantos edificios encontraban, se recogieron a su alojamiento.

[35] Caesar, etsi idem quod superioribus diebus acciderat fore videbat, ut, si essent hostes pulsi, celeritate periculum effugerent, tamen nactus equites circiter XXX, quos Commius Atrebas, de quo ante dictum est, secum transportaverat, legiones in acie pro castris constituit. Commisso proelio diutius nostrorum militum impetum hostes ferre non potuerunt ac terga verterunt. Quos tanto spatio secuti quantum cursu et viribus efficere potuerunt, complures ex iis occiderunt, deinde omnibus longe lateque aedificiis incensis se in castra receperunt.
XXXVI. Aquel mismo día vinieron mensajeros de paz por parte de los enemigos. César les dobló el número de rehenes antes tasado, mandando que se los llevasen a tierra firme, pues acercándose ya el equinoccio, no le parecía cordura exponerse con navíos estropeados a navegar en invierno. Por tanto, aprovechándose del buen tiempo, levó poco después de medianoche, y arribó con todas las naves al Continente. Sólo dos de carga no pudieron tomar el mismo puerto, sino que fueron llevadas un poco más abajo por el viento.

[36] Eodem die legati ab hostibus missi ad Caesarem de pace venerunt. His Caesar numerum obsidum quem ante imperaverat duplicavit eosque in continentem adduci iussit, quod propinqua die aequinoctii infirmis navibus hiemi navigationem subiciendam non existimabat. Ipse idoneam tempestatem nactus paulo post mediam noctem naves solvit, quae omnes incolumes ad continentem pervenerunt; sed ex iis onerariae duae eosdem portus quos reliquae capere non potuerunt et paulo infra delatae sunt.
XXXVII. Desembarcaron de estas naves cerca de trescientos soldados, y encaminándose a los reales, los morinos, a quienes César dejó en paz en su partida a Bretaña, codiciosos del pillaje, los cercaron, no muchos al principio, intimándoles que rindiesen las armas si querían salvar las vidas, mas como los nuestros formados en círculo hiciesen resistencia, luego a las voces acudieron al pie de seis mil hombres. César al primer aviso destacó toda la caballería al socorro de los suyos. Los nuestros entre tanto aguantaron la carga de los enemigos, y por más de cuatro horas combatieron valerosísimamente matando a muchos y recibiendo pocas heridas. Pero después que se dejó ver nuestra caballería, arrojando los enemigos sus armas, volvieron las espaldas y se hizo en ellos gran carnicería.

[37] Quibus ex navibus cum essent eiti milites circiter CCC atque in castra contenderent, Morini, quos Caesar in Britanniam proficiscens pacatos reliquerat, spe praedae adducti primo non ita magno suorum numero circumsteterunt ac, si sese interfici nollent, arma ponere iusserunt. Cum illi orbe facto sese defenderent, celeriter ad clamorem hominum circiter milia VI convenerunt; qua re nuntiata, Caesar omnem ex castris equitatum suis auxilio misit. Interim nostri milites impetum hostium sustinuerunt atque amplius horis IIII fortissime pugnaverunt et paucis vulneribus acceptis complures ex iis occiderunt. Postea vero quam equitatus noster in conspectum venit, hostes abiectis armis terga verterunt magnusque eorum numerus est occisus.
XXXVIII. César al día siguiente envió al teniente general Tito Labieno con las legiones que acababan de llegar de la Bretaña, contra los merinos rebeldes; los cuales no teniendo donde refugiarse, por estar secas las lagunas que en otro tiempo les sirvieron de guarida, vinieron a caer casi todos en manos de Labieno. Por otra parte, los legados Quinto Titurio y Lucio Cota, que habían conducido sus legiones al país de los menapios, por haberse éstos escondido entre las espesuras de los bosques, talados sus campos, destruidas sus mieses, e incendiadas sus habitaciones, vinieron a reunirse con César, quien dispuso en los belgas cuarteles de invierno para todas las legiones. No más que dos ciudades de Bretaña enviaron acá rehenes; las demás no hicieron caso. Por estas hazañas, y en vista de las cartas de César, decretó el Senado veinte días de solemnes fiestas en hacimiento de gracias.

[38] Caesar postero die T. Labienum legatum cum iis legionibus quas ex Britannia reduxerat in Morinos qui rebellionem fecerant misit. Qui cum propter siccitates paludum quo se reciperent non haberent, quo perfugio superiore anno erant usi, omnes fere in potestatem Labieni venerunt. At Q. Titurius et L. Cotta legati, qui in Menapiorum fines legiones duxerant, omnibus eorum agris vastatis, frumentis succisis, aedificiis incensis, quod Menapii se omnes in densissimas silvas abdiderant, se ad Caesarem receperunt. Caesar in Belgis omnium legionum hiberna constituit. Eo duae omnino civitates ex Britannia obsides miserunt, reliquae neglexerunt. His rebus gestis ex litteris Caesaris dierum XX supplicatio a senatu decreta est.